La autora de la consigna “¡sí se puede!” fundó junto a César Chávez la Asociación Nacional de Trabajadores del Campo, que dio voz al sector agrícola del sur de Estados Unidos.

En agosto de 2018 Dolores Huerta Huerta habló con este medio y opinó sobre temas como la despenalización del aborto y la situación actual de la migración, así como la responsabilidad de la ciudadanía para cambiar el sistema político.

-Con información de Valentina Severiano

Ciudad de México, 24 de agosto (SinEmbargo).– Dolores Huerta, la activista social y feminista de 89 años, que ha dedicado su vida a trabajar por los derechos humanos, fue detenida por unas horas el pasado 20 de agosto al participar en una protesta para exigir un aumento salarial para quienes trabajan en el sector de la asistencia médica. Pero ésta no es la primera vez que esta mujer ha sido apresada durante su lucha por los derechos humanos.

Ante la Junta de Supervisores de Fresno, California, en Estados Unidos, la mujer chicana, quien ha pasado su vida en medio y al frente de organizaciones sindicales, no ha terminado sus batallas pues, como afirmó a medios locales, las personas que trabajan en los servicios de asistencia y quienes están al cuidado de personas ancianas y con discapacidad merecen salarios dignos, que distan mucho de los miles que se embolsan al año sus supervisores.

Esposada con un listón de plástico, Huerta fue escoltada por agentes junto con otras personas que pertenecen al Sindicato Internacional de Empleados de Servicio 2015, quienes durante todo momento gritaron consignas y sonaron cencerros como signo de protesta.

Pero ésta no es la primera vez que la activista octogenaria ha sido detenida. A lo largo de su vida y durante su participación en la lucha por los derechos de las personas trabajadoras del campo en los años sesenta, al lado del líder campesino César Chávez, fue arrestada en más de una veintena de ocasiones.

La autora de la consigna “¡sí se puede!”, después utilizada por el ex Presidente estadounidense Barack Obama en su primera elección, fundó junto a Chávez la Asociación Nacional de Trabajadores del Campo, que dio voz al sector agrícola del sur de Estados Unidos.

Dolores Huerta durante el segundo día de una marcha en Coachella en 1976. Foto: George Ballis, Take Stock, The Image Works.

También participó en la organización del grupo de Trabajadores del Campo Unidos (UFW, United Farm Workers) que en 1965 orquestó un boicot nacional durante la llamada “huelga de la uva” debido a los malos tratos y riesgos que vivían quienes laboraban en las vides.

Hace un año, Dolores Huerta estuvo en la Ciudad de México presentando el documental titulado “Dolores”, que narra la vida de la activista en medio de las protestas y redadas al organizar el primer sindicato de trabajadores agrícolas en la unión americana.

Frente al museo de Memoria y Tolerancia, donde además de la proyección del filme se organizó una mesa de debate, Huerta opinó sobre temas como la despenalización del aborto y la situación actual de la migración, así como la responsabilidad de la ciudadanía para cambiar el sistema político.

Ese día, en entrevista para SinEmbargo, Dolores Huerta afirmó que todos los países deberían tratar a todas las personas que migran, o son refugiadas, como seres humanos, “no tratarlos como gente criminal, no los deben de meter en las cárceles, no les deben de quitar a los niños, como Trump hizo en Estados Unidos”.

“Todo eso sabemos que viene de la economía, que en realidad los Gobiernos no hacen bastante para darle trabajo a la gente, por eso la gente se tiene que salir a sufrir”, explicó la activista.

Para Huerta ha sido central la organización popular para lograr modificaciones en la estructura política y después de más de 50 años participando en movimientos sociales dijo que es el pueblo quien debe vigilar y elegir a líderes políticos que trabajen en beneficio de la gente y no sólo su bien personal

“Eso también depende del pueblo, porque el pueblo se tiene que movilizar y meter gente buena para todos los puestos políticos, cuando la gente se queja es que no está haciendo el trabajo que tiene que hacer”, reiteró.

La activista consideró que el trato que reciben los migrantes centroamericanos al llegar a México resulta igual o más cruel que el que reciben al cruzar la frontera norte de México.

En su opinión, la forma en que Eleanor Roosevelt actuó con las personas refugiadas de la Segunda Guerra Mundial es como se debe actuar a este respecto.

“Todos los Gobiernos se tienen que hacer responsables para que toda la gente que está migrando de un país a otro se les trate como seres humanos, que se les de comida, se les de habitación y también el cuidado para sus niños”, reiteró.

Además apuntó que las personas no “se deben estar matando nada más para sobrevivir”, situación que se observa en las garitas de paso en ambas fronteras mexicanas, pero también a lo largo del globo.

Una imagen de Huerta sosteniendo un cartel de huelga. Foto: Dolores Huerta Foundation.

ABORTO Y SER MUJER ACTIVISTA

Con respecto a la discusión de la despenalización del aborto Dolores Huerta dijo que es un aspecto muy importante para la mujer, “porque si la mujer no puede decidir lo que va a hacer con su cuerpo no puede decidir lo que va a hacer con su vida”.

Para ella, el aborto es un derecho humano “que le pertenece a cada mujer y ningún Gobierno debe de intervenir, ni lo religioso. Nadie más”.

Dolores Huerta explicó que para ella la vida de activista es “una vida muy rica”.

“Se puede decir que cuando una se pone de activista una aprende muchas cosas, la gente que una está organizando también está creciendo, no solamente en lo que van aprendiendo pero también en su poder y es lo que necesitamos nosotros, que la gente común, ordinaria tenga su poder”, respondió.

La mujer, quien ha ganado premios de miles de dólares por su labor y que ha donado para llevar a cabo proyectos comunitarios que se reflejan en la fundación que lleva su nombre, puntualizó que hacer activismo es como hallar una mina de oro.

“Encuentras el oro y te lo estás repartiendo con la gente y ese oro es mágico porque la gente se crece, crece su poder, intelectualmente y recibe cierto “enlightment” (es decir, se ilustran). El poder va creciendo y es una parte muy bonita para ver eso, porque desde abajo crece”, finalizó.