Luis Inácio Lula Da Silva, el Mandatario que desde la izquierda combatió la pobreza en Brasil con el programa Hambre Cero a nivel de considerarlo un milagro, acompañó al Presidente Enrique Peña Nieto en aquel evento masivo de mayo de 2013 que inauguró la supuesta lucha contra el hambre. Pero desde entonces, el equipo de la Secretaria Rosario Robles ya preparaba el saqueo a los más pobres, de acuerdo con su Oficial Mayor Emilio Zebadúa. Su otro brazo derecho y asesor era Ramón Sosamontes, un hombre que desde su juventud se abanderó bajo el comunismo, sin embargo, cuando tuvo acceso al poder en el PRD ya se había quemado con los videoescándalos de su amigo, el empresario Carlos Ahumada Kurtz.

Ciudad de México, 25 de noviembre (SinEmbargo).– En una ocasión, hace 16 años, salieron por la puerta de atrás juntos, sin ser investigados. La dirigente del Partido de la Revolución Democrática (PRD) Rosario Robles Berlanga y su cercano colaborador Ramón Sosamontes Herreramoro (Guerrero, 1951) renunciaron al partido en 2004 luego de la filtración de los llamado videoescándalos, donde en 2005 también se evidenció al político guerrerense intercambiar un maletín con un millón de dólares con Carlos Ahumada Kurtz, a quien a pesar de conocer íntimamente desde inicios del milenio y ser el “cupido” entre el empresario argentino y su jefa, lo desconoció cuando fue aprehendido.

Ahora, ambos autodenominados de izquierda, incluso comunistas, están involucrados en la Estafa Maestra, un instrumento con el que se le arrebató el dinero público de la Cruzada Nacional contra el Hambre a las personas en situación de pobreza alimentaria. Robles Berlanga lleva más de un año de los 40 que podría pasar presa, por lo que, ya debilitada de salud, ha decidido colaborar con la Fiscalía General (FGR) para brindar información sobre los involucrados en dicha triangulación de recursos públicos, entre ellos, el Secretario de Hacienda Luis Videgaray Caso, quien habría planeado esos recursos para la campaña del Gobernador del Estado de México Alfredo del Maza en 2017 y del candidato presidencial José Antonio Meade Kuribreña en 2018, de acuerdo con su abogado Sergio Ramírez.

Pero Sosamontes, quien a sus 69 años está acusado por la Fiscalía junto con el Oficial Mayor Emilio Zebadúa González de firmar siete convenios que causaron daños al erario por mil 630 millones de pesos desde las Secretarías de Desarrollo Social (Sedesol) y de Desarrollo Territorial y Urbano (Sedatu), ha mantenido un perfil bajo y hace una semana logró una suspensión provisional de un Juez para evitar ser aprehendido a menos que sea por un delito grave que requiera prisión preventiva.

Desde el 8 de agosto de 2019, el mismo día en que se realizó la primera audiencia contra Robles, pidió el amparo 621/2019. Aunque también solicitó ampararse entorno a su dinero, ese mes sus cuentas fueron congeladas por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF). El exfuncionario público también está denunciado ante la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido) por beneficiarse con el otorgamiento de contratos a través de la empresa Sistema Guerrero Audiovisual.

La Secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, en abril de 2013 acompañada de sus subsecretarios Juan Carlos Lastrini, Ernesto Nemer y Ramón Sosamontes, Jefe de la Oficina. Foto: Cuartoscuro.

“No me sorprende. Desde el Partido de la Revolución Democrática (PRD) yo veía que Sosamontes era un corrupto. Desde el Partido Comunista buscaban acuerdos con el Gobierno a cambio de algunos favores para posicionarse mejor; hacerse de poder y dinero. De Robles sí me llamó la atención porque era maoísta ultraradical desde el CCH Naucalpan y en la Facultad de Economía de la UNAM los trotskistas eran sus enemigos; les inundó el auditorio para que no hicieran un evento. Después se volvió corrupta. La carne es débil y los principios ideológicos no le fueron suficientes”, dijo el académico Telésforo Nava, exmilitante del Partido Revolucionario de los Trabajadores y también participante de la vida política del Sol Azteca.

“Es más astuto era Zebadúa, pero claro que Sosamontes tiene bastante para que ya esté en el Reclusorio Norte. Aquí depende qué quiera hacer el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador”, agregó el también académico de la Universidad Autónoma de México (UAM).

EL DINERO PARA “EL TÍO RAMÓN”

–Hasta paso a la historia como el que le quitó la pinche máscara al PRD –le dijo Carlos Ahumada al entonces perredista Ramón Sosamontes en 2002, se observa en el video filtrado a la prensa–. ¿Qué va a decir René Bejarano agarrando una bolsa de dinero? ¿Qué va a decir Andrés [Manuel López Obrador]? Yo no, no es cierto. Pero ahí es donde entras tú…

Sosamontes intentó limpiar su imagen y dijo que los billetes se los mandó Ahumada a sus oficinas para el PRD para las elecciones de 2003, pero, como se ve en el video, ese mismo día él se los regresó. “Él a finales del año 2000, yo era dirigente del PRD, me mandó esta misma maleta para aportar para el PRD. Esto, desde luego, yo no lo acepté. Se los regresé y dije: ‘aquí está, cuánto es’, y por eso esta especie de broma, de que cuánto es, que un millón de dólares, que no sé qué. La verdad, Joaquín, neta y lo puedo decir ante el Ministerio Público si se quiere”, dijo en entrevista con Joaquín López Dóriga. “Vi el dinero y lo regresé, y además le dije: ‘no, no, no, no te lo puedo aceptar’. No se puede. Le dije que era una cosa tremenda”, afirmó.

Parte del video filtrado donde se ve el intercambio del millón de dólares con el empresario Carlos Ahumada. Foto: Cuartoscuro.

Pero no era la primera vez que el empresario argentino le daba dinero a Sosamontes, quien militó en el Sol Azteca desde su fundación en 1989 en el bloque de los “comunistas” junto con Pablo Gómez, y después con el de los “maoístas” con Rosario Robles.

De 1994 a 1997 Sosamontes fue Diputado. Fue a finales de los 90 cuando el exprocurador salinista Ignacio Morales Lechuga le presentó a Ahumada en el hotel Marquis en Avenida Reforma, cuando al exdelegado de Venustiano Carranza (1997-1999) lo nombraron Delegado de Iztapalapa, un bastión electoral (1999-2000), ya que el empresario tenía negocios de construcción en el Gobierno del Distrito Federal.

El “Tío Ramón”, como lo llamaban los hijos de Ahumada, vivía en un departamento frente al Parque Hundido, en la Alcaldía de clase media alta Benito Juárez, y se paseaba en una camioneta Suburban Roja gracias al empresario, según el libro Derecho de Réplica (Grijalbo, 2009). Robles, quien entonces buscaba dirigir el PRD, le pidió a Sosamontes ser Delegado de Iztapalapa por representar el 35 por ciento del padrón electoral.

“El departamento que tenía frente a Parque Hundido lo compré y remodelé con mi dinero, él lo escrituró a nombre de una empresa que tenía el nombre de un pueblo de Guerrero de cuyas acciones era dueño. También lo ayudé con una camioneta Suburban Roja, y lo apoyé con efectivo para muchas cuestiones personales, de la política y alguna que otra ayuda menor, celulares y cosas de ese tipo. En eso consistió mi ayuda. ¿Qué le pedí a cambio? Lo repito: ¡Nada!”, escribió Ahumada. Sin embargo, la revista Proceso publicó en noviembre de 2005 que durante su gestión al frente de la Alcaldía Iztapalapa, la que contaba con mayor presupuesto de las 16 delegaciones, el experredista benefició a Ahumada con la cesión de contratos de obra pública. En 2004 le otorgó 32 contratos por 214 millones de pesos.

La Secretaria Rosario Robles sonríe para la cámara en junio de 2013. Atrás, de lentes, su brazo derecho Ramón Sosamontes. Foto: Cuartoscuro.

Ramón Sosamontes toma de los hombros a Manuel Espino, otrora cercano a Felipe Calderón, durante el Encuentro Nacional Ciudadano para iniciar la construcción de un Partido Político Nacional en octubre de 2012, antes de llegar al Gobierno de Enrique Peña Nieto. Foto: Cuartoscuro.

En 2001, fue Sosamontes quien presentó a Ahumada con Rosario Robles, entonces exjefa de Gobierno del Distrito Federal (1999-2000), en el restaurante Bellinghausen de la Zona Rosa. No fueron a comer juntos, pero se encontraron al salir. La política le pidió al entonces director de la Policía auxiliar que le consiguiera un hotel en la bahía de Huatulco para pasar sus vacaciones de Semana Santa con su hija Mariana y unas amigas. Le pidió apoyo a Ahumada, quien por sus contactos en el mundo empresarial le consiguió la suite presidencial del hotel Quinta Real en Huatulco.

Cuando Rosario Robles fue presidenta del PRD entre 2002 y 2003, Sosamontes fue su Secretario de Asuntos Electorales y después, cuando tuvieron que renunciar por los videos de las ligas, continuó a su lado, pero desdibujado durante una década. En el sexenio de Enrique Peña Nieto, revivió políticamente como Jefe de Oficina de la Sedesol con Rosario Robles para operar el programa social estrella La Cruzada Nacional contra el Hambre y, con ello, la Estafa Maestra.

“Su enemigo era el PRI y terminaron operando para ellos. Lo de la Estafa Maestra era para fortalecer al PRI”, comentó el académico Telésforo Nava.

CENA DE GALA EN PLENA EMERGENCIA

Era viernes 13 aquel septiembre de 2013. El huracán “Ingrid” junto con la tormenta tropical “Manuel” generarían lluvias intensas en Guerrero al día siguiente y, durante las fiestas patrias, causarían miles de damnificados, muertos y daños a la infraestructura. Acapulco quedó incomunicado, en Chilpancingo se desbordó la presa Cerritos y los poblados más marginados fueron los más afectados e ignorados. Pero esa noche, en vez de alertar a la población y comenzar las evacuaciones, el Gobernador perredista Ángel Aguirre Rivero ofreció una cena de gala con motivo del bicentenario de los Sentimientos de la Nación.

Los invitados chocaron copas y escucharon mariachis, entre ellos, miembros del gabinete de Aguirre, senadores y diputados. Destacaron el Jefe de Oficina de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Ramón Sosamontes; el exdirigente priista René Juárez Cisneros y el ahora Gobernador Héctor Astudillo Flores.

Los mayores afectados por los entonces desastres naturales históricos, fueron “invisibilizados”, acusó el Centro de Derechos Humanos Tlachinollan. “En la Montaña de Guerrero, cientos de comunidades indígenas permanecen incomunicadas por las inclemencias climatológicas. La respuesta estatal no ha llegado”, reportó el 18 de septiembre de 2013.

Políticos en la cena de gala en el marco del devastador huracán “Ingrid” en septiembre de 2013. Foto: Gobierno de Guerrero.

“Para Tlachinollan, los estragos causados por las lluvias en la Montaña son incuantificables por el momento, pues además de que no se han logrado precisar los fallecimientos y accidentes; al perderse la cosecha del maíz sembrado para la autosubsistencia en este ciclo agrícola, la mayoría de las comunidades de la región enfrentarán en el futuro inmediato una preocupante escasez de alimentos. Aunado a ello, las viviendas han sido arrasadas en muchas comunidades. La garantía de los derechos humanos a la alimentación y a la vivienda digna mediante acciones emergentes, en este contexto, resulta urgente”.

Un año después, Aguirre se vio obligado a renunciar por la presión de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en Iguala, Guerrero. Pero el cercano a la Secretaria Rosario Robles continuó operando la Estafa Maestra, de acuerdo con la investigación de la Fiscalía General de la República y los datos entregados por la Auditoría Superior de la Federación.

En agosto de 2015, la Secretaria Rosario Robles fue asignada en la Secretaría de Desarrollo Urbano. Sus fieles brazos derechos, el Oficial Mayor Emilio Zebadúa y el Jefe de Oficina Ramón Sosamontes, también brincaron a esa dependencia federal. Se venían las elecciones estatales de 2016-17, los desastres por los terremotos de septiembre de 2017 y posteriormente las presidenciales de 2018.

En 2020, Sosamontes está amparado, Zebadúa declarando y Robles, presa.