“Sé que hay un combate, una intención de lograr resultados, pero vamos ver, no creo que negociar con la delincuencia sea la solución, esperaríamos buenos resultados”, dijo Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano sobre lo ocurrido en Culiacán.

Ciudad de México, 26 de octubre (SinEmbargo).- Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), ex candidato a la Presidencia de la República y ex Jefe de Gobierno del Distrito Federal, dijo que el Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador seguramente tendrá que revisar su estrategia de seguridad, y que negociar con la delincuencia no es la solución.

A poco más de una semana de lo ocurrido en Culiacán, Sinaloa, donde un grupo armado del Cártel de Sinaloa puso en vilo a una ciudad entera, el ex compañero de partido del actual Presidente de la República, dijo que no cree que “negociar con la delincuencia sea la solución”.

“Sé que hay un combate, una intención de lograr resultados, pero vamos ver, no creo que negociar con la delincuencia sea la solución, esperaríamos buenos resultados”, comentó.

Sobre la estrategia de seguridad del Gobierno federal, Cárdenas dijo que “seguramente se tendrá que revisar, en función de los acontecimientos que hemos tenido”.

El ex candidato presidencial fue entrevistado previo al acto donde la organización “Nosotxs” presentó se segundo informe anual, que se llevó a cabo en el Polyforum Cultural Siqueiros, en la Ciudad de México.

Al evento también acudió el titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CND), Luis Raúl González Pérez. Cuestionado sobre el mismo tema, el Ombudsman comentó:

“La propia autoridad ha reconocido que fue mal planeado y mal operado, se tiene que investigar para que toda la sociedad conozca qué fue lo que sucedió”, dijo González Pérez.

“Tenemos más de una década enfrentando problemas de seguridad, de violencia e impunidad, es un flagelo en el que no hemos podido todavía ser asertivos”, agregó.

El pasado 17 de octubre, comandos del narco lanzaron una oleada violenta de bloqueos y balaceras en la ciudad de Culiacán, después de la captura de uno de los hijos del narcotraficante Guzmán Loera.

Los bloqueos de los sicarios, presuntamente gente del Cártel de Sinaloa, se extendieron a las salidas de la ciudad, que quedó prácticamente cercada con gente resguardada en sus lugares de trabajo y en sus casas y la actividad comercial suspendida.

El Gobierno del estado de Sinaloa llamó a la población “a mantener la calma, a no salir a las calles” ante lo que calificó como “hechos de alto impacto” que se presentaron en esa ciudad.