“Los fantasmas del parque Los Berros” es una leyenda de la ciudad de Xalapa, Veracruz, que cuenta la desafortunada historia de una joven enamorada que estaba a punto de casarse, pero un malvado hombre lo impidió.

Ciudad de México, 28 de marzo (SinEmbargo).- Entre las leyendas de Veracruz se encuentra la de “los fantasmas del parque Los Berros”, una historia que ha pasado de generación en generación y que forma parte del folclor y la riqueza cultural de Xalapa; una ciudad que cautiva a sus visitantes con sus edificios y su gente. A continuación te compartimos esta leyenda veracruzana.

Se cuenta que hace mucho tiempo, vecinos del parque construyeron una capilla cerca del lugar para tener una figura religiosa que los ayudara cuando lo necesitaran. Sin embargo, al buscar a algún cura para hacerse cargo, ninguno aceptó, las razones fueron desconocidas por los habitantes. Varios meses después, llegó un sacerdote joven a ocupar el lugar de párroco, parecía recién salido del seminario.

Entre los feligreses estaba una niña de 12 años llamada Carmen que destacaba por su belleza. El sacerdote la notó de inmediato y mostró simpatía, sin embargo, esto se convirtió en atracción y hasta obsesión por parte del religioso, desde cualquier punto de vista era una relación prohibida.

La joven creció y con ella su belleza, al tener 17 años se enamoró de un hombre joven que llegó de la Vieja España, este le correspondió e iniciaron una relación de noviazgo que duró poco, pues a los pocos meses tomaron la decisión de casarse.

Carmen asistió a la iglesia para darle la noticia al sacerdote, él se indignó y ofendió al escuchar que la joven uniría su vida a la de otro hombre en matrimonio, cegado por los celos trató de convencerla de no casarse y le aseguró que su enamorado era sólo un cazafortunas, además de aventurero. La joven no creyó nada de lo que el confesor dijo y continuó con los preparativos de su boda.

Un día antes de la ceremonia religiosa de matrimonio, Carmen fue a la iglesia para confesarse, el sacerdote la recibió de mal humor y de manera grosera, estaba así porque él oficiaría la misa. Mientras la joven se confesaba, la ira del clérigo crecía, no pudo aguantar más y se lanzó sobre la joven para besarla y abusar de ella, aunque Carmen intentó defenderse, no logró escapar del cruel acto.

Se dice que en ese momento una terrible tormenta cayó en Xalapa con rayos, truenos y fuertes vientos muy peligrosos, era una tormenta que podría inundar la ciudad. El cura asesinó a Carmen y después se quitó la vida en Los Berros. Las personas cuentan que sus fantasmas vagan por la zona y dejan escuchar su llanto.