Aunque Petróleos Mexicanos compró el 51 por ciento de las acciones del astillero “Hijos de J. Barreras S.A.” en 2013, no participó en su administración, por lo que quedó en los demás accionistas, quienes no sólo tomaron  las decisiones importantes, sino el control de la empresa.

Ciudad de México, 29 de enero (SinEmbargo).– Octavio Romero Oropeza, director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), informó que se iniciará una investigación sobre la compra de acciones de un astillero español en proceso de quiebra, conocido como “Hijos de J. Barreras S.A.”, durante la gestión de Emilio Lozoya Austin en el Gobierno de Enrique Peña Nieto.

En conferencia de prensa, detalló que entre abril y noviembre de 2013, el Consejo de Administración de Pemex Comercio Internacional (PMI), a propuesta de Lozoya Austin, aprobó la compra de acciones en el astillero español en un escenario en donde estaba por iniciar un proceso de quiebra.

“En un momento, con un escenario donde se iba a declarar en quiebra ese astillero, estaban en problemas, fue en noviembre; en diciembre, PMI celebró un contrato de inversión, se compró el 51 por ciento de estas acciones”, precisó el funcionario.

Sin embargo, aclaró que Pemex no participó en su administración, por lo que quedó en los demás accionistas, quienes no sólo tomaron  las decisiones importantes, sino el control de la empresa.

Octavio Romero Oropeza, director general de Petróleos Mexicanos (Pemex). Foto: Gobierno de México

“Compró y dejó en manos de los anteriores propietarios la mayoría de las acciones todas las decisiones de la empresa, nunca hubo una participación de Pemex, no participó en su administración”, reiteró desde Palacio Nacional.

Romero Oropeza señaló que para febrero de 2014, PMI contrató al astillero para la construcción de una Unidad Habitacional Flotante (flotel), con el objetivo de dar servicio al personal de Pemex Exploración y Producción (PEP) que trabaja en instalaciones costa afuera.

No obstante, indicó, el flotel nunca ha sido utilizado a su máxima capacidad, pero tuvo un costo de 145 millones de euros y no se ha podido vender porque el avalúo arroja cantidades menores.

“Bueno, pues ese flotel con Hijos de Barreras se hizo uno, se hicieron dos en general, nunca se pudieron ocupar a su máxima capacidad, actualmente los estamos ocupando en PEC, pero al 70 por ciento de su capacidad, costaron 145 millones de euros y no se pudieron vender porque cuando se hicieron los avalúos, pues estaban muy por debajo del precio al que Pemex construyó estos floteles”, apuntó.

Frente a los medios de comunicación, el actual encargado de la petrolera mexicana expuso que desde ese entonces y hasta agosto de 2016, el astillero no construyó ninguna otra embarcación, y en este año registró pérdidas de 5.5 millones de euros.

Mientras que de febrero de 2017 a 2018, agregó, el astillero celebró cuatro contratos de construcción de buques, uno de ellos para un crucero de lujo Ritz Carlton, en donde otorgó una garantía por la cantidad de 16 millones de euros. El 50 por ciento de la garantía estuvo a cargo de Pemex.

El 24 de mayo de 2012, las cámaras del canal público mostraron en directo al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, rubricando documentos con el entonces director general de la petrolera estatal mexicana Pemex, Juan José Suárez Copell. Foto: Xunta

De acuerdo con las autoridades, en octubre de 2018, PMI recibió una notificación de opción de compra, regulada en el contrato de inversión por parte de los otros accionistas del astillero.

En el mes siguiente, abundó Octavio Romero, PMI rechazó la opción de compra, ya que no era tal, no implicaba pago alguno a Pemex, sino que al contrario, se le exigían adeudos.

“Dijimos que no y a partir de la administración del año pasado enviamos gente de Pemex a los astilleros de Barrera, tomamos el control de la administración, pudimos corroborar que hay una administración muy deficiente, con muchos problemas, con cosas no claras en la forma de operar de este astillero”, añadió.

Ante dicha situación, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) emprendió una indagatoria de cumplimiento financiero, como parte de la revisión de la cuenta pública 2017 y respecto al astillero determinó que Pemex no manifestó los motivos por los cuales seguía manteniendo esta inversión.

En 2019, la ASF recomendó a Pemex que realizará ls investigaciones pertinentes y, en su caso, iniciar el procedimiento administrativo correspondiente por las irregularidades de los servidores públicos que en su gestión autorizaron intervenir en el astillero, considerando los siguientes aspectos: que la inversión no correspondió a una actividad que debiera realizar Pemex, la omisión de información de su justificación y que se reportaron pérdidas.

“Insisto, Pemex nunca se preocupó en otras administraciones, no se preocuparon por enviar gente, estos hacían lo que querían y llegamos al punto de intervenir la administración de los astilleros, y hay la posibilidad de dos cosas, dado que tiene pérdidas los astilleros por el orden de 50 millones de euros, estas son las pérdidas patrimoniales que tiene la empresa, hay dos opciones: una, que se declara en quiebra el negocio; y la otra, que es la que estamos negociando en estos momentos con Ritz Charlton”, explicó Romero Oropeza.

La Televisión de Galicia emite en directo la firma del acuerdo de la Xunta con Pemex en mayo de 2012. Foto: ElDiario.es

Según el funcionario, ellos están preocupados, porque tienen un contrato, tienen que recibir un crucero que no se ha terminado y están interesados en que esto se haga, si se va a quiebra ellos se meterían en un problema; están interesados en comprar por lo menos las acciones que corresponden a Pemex.

“En un principio estaban queriendo negociar con nosotros a razón de un euro por todas las acciones de Pemex, también argumentando el tema de la pérdida de la empresa. Nuestra posición siempre ha sido clara en ese sentido. ¿Qué pide Pemex? No más, pero tampoco menos el valor de las acciones y lo que se invirtieron en las acciones y la devolución de los ocho millones de euros de las garantías de estos contratos para retirarnos del negocio, recuperar lo invertido y que el astillero ya continúe con una nueva administración. Hasta ahí tenemos la negociación, esperemos que en estos días podamos hacer la operación con Ritz Charlton o definir ya el proceso de quiebra”, finalizó.