Ricardo Anaya Cortés criticó las acciones del Gobierno de México durante la pandemia de COVID-19. 

Ciudad de México, 30 de noviembre (SinEmbargo).- Ricardo Anaya Cortés, excandidato a la Presidencia de México, calificó de lambiscón al discurso en que Hugo López-Gatell, titular de la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud, dijo que la fuerza del Presidente Andrés Manuel López Obrador era moral y no de contagio.

“El manejo de la pandemia por parte del Gobierno ha sido criminal. Y lo más graves es que los engaños siguen. Ahora te quieren hacer creer que sólo hay de dos sopas: o nos guardamos todos para detener la pandemia o abrimos la economía pero con el riesgo de contagiarnos”, dijo Anaya Cortés en un video difundido en sus redes sociales.

“En otros países se tomaron en serio la pandemia. Hicieron obligatorio el uso de cubrebocas, hicieron pruebas en forma masiva, rastrearon contagios, forzaron a que los que venían de otros países hicieran cuarenta. Hicieron todo lo que este Gobierno no hizo”, agregó.

“Acuérdate que el peor escenario, al que llamaron escenario catastrófico, era que mueran 60 mil personas. Oficialmente van más de 100 mil, pero el propio Gobierno ha tenido que reconocer que son más de 200 mil”, expuso.

Anaya Cortés dijo que “el problema es que el Gobierno te pidió que hicieras tu parte, tú hiciste un gran esfuerzo y tu esfuerzo casi no sirvió de nada porque el Gobierno no hizo la parte que le tocaba. Tú pusiste tu parte quedándote en casa. Obvio no lo hiciste por gusto, pero el Gobierno no hizo lo que le tocaba”.

“Y a ver, que no nos vengan con la mentira de que en México no hay dinero, porque bien que lo están tirando en los caprichos del Presidente como la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya. En otros países alertaron a la gente sobre la gravedad de esta enfermedad. Aquí nos dijeron puras mentiras”, añadió.

Luego lanzó una crítica a Hugo López-Gatell, quien dijo hace algunos meses que “la fuerza del Presidente es moral, no es una fuerza de contagio”.

“Hugo, ni más ni menos que el principal funcionario encargado de contener esta brutal pandemia, solo le importa quedar bien con su jefe. O sea su lambisconería llegó a este extremo. Ahora resulta que la fuerza moral del Presidente es tal que él no contagia. ¿No es esto una locura? Si tú trabajas en un hospital, sabes que el personal médico ha trabajado para salvar vidas, pero no les han dado ni el equipo que necesitan”, dijo Anaya.