Una frase tan trillada como esta, puede tener otro significado completamente distinto al reconocer el verdadero valor de todos los seres vivos que nos acompañan. Tenemos que proteger a aquellos seres indefensos, que con su ejemplo de nobleza y entrega, nos dan lo mejor de sí mismos, incondicionalmente. Aprendamos de estos maestros de la naturaleza para poder decir con orgullo: Al fin aprendimos a convivir como perros y gatos. Cuidar de ellos no es una virtud, es una responsabilidad.
Por Vanessa Bauche
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