Alberto Ruy-Sánchez

Anna Ajmátova y la música de sus silencios

Durante gran parte de su vida, su poesía estuvo prohibida y sus más grandes poemas fueron publicados antes en el extranjero. Sus mejores amigos, los artistas más brillantes de su generación y su familia más cercana murieron en manos de Stalin, quien concentró en ella su odio por la poesía y la disidencia de pensamiento. Ahora su obra es reconocida ya por todos y en uno de los departamentos que vivió se le dedica un museo breve y emotivo que visité con entusiasmo y resultó mucho más interesante de lo que esperaba. La música de Anna Ajmátova sigue viva. Y su poesía es un sol de invierno en el cielo gris de San Petersburgo donde, como decía Joseph Brodsky, "los humanos, como el agua, no echan sombra".

Por Alberto Ruy-Sánchez

Alberto Ruy-Sánchez

Escritor y editor. Hizo estudios de literatura y lenguajes sociales con Roland Barthes y de filosofía política con Jacques Rancière, Michel Foucault y Gilles Deleuze. Ha publicado más de 26 libros de ... Ver más

MÁS EN Opinión

MÁS EN Opinión