El libro, sin duda puede ser una obra de arte. Pero los caminos para lograrlo parecen infinitos. Cada libro es un mundo de posibilidades abiertas. Y afirmar la importancia paralela que en ciertos libros tienen forma y contenido es uno de los propósitos de este ensayo lúcido sobre el arte editorial que el compositor gráfico Luis Rodríguez nos presenta en la forma de una exposición titulada Léeme: folios en recto y verso. Vemos varios libros hechos en un solo ejemplar y hasta una Biblia de Gutenberg con letras iluminadas maravillosamente. Libros de fotografía y libros de poesía concreta. Incluso un célebre libro mural. Es una exposición que muestra las posibilidades inmensas del libro y de sus dimensiones estéticas.
Por Alberto Ruy-Sánchez
MÁS EN Opinión
Melvin Cantarell Gamboa
Que el Destino Manifiesto y la Doctrina Monroe topen con una AL insumisa II
""No se debe conceder a Estados Unidos ni a su Presidente efectos humanitarios, ellos han corrompido ..."
Mario Campa
El petróleo de Venezuela y la órbita imperialista de la Doctrina Donroe
""Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo. Al ritmo de producción vigente, ciertam..."
Óscar de la Borbolla
El currículum amoroso
""El peso ontológico de los papeles determina que quien desee ser alguien debe, más allá de afanarse ..."


