Estudio revela que consumir cinco cigarros al día es igual de riesgoso que fumar una cajetilla completa, pues los fumadores leves en nueve meses tienden a perder la misma cantidad de la función pulmonar que un fumador empedernido pierde en un año.

Ciudad de México, 31 de octubre (Europa Press).– Un nuevo estudio de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos, ha demostrado que solo unos pocos cigarros al día causan daño pulmonar a largo plazo. De hecho, el impacto del tabaquismo en la función pulmonar dura décadas, lo que contradice que que solo harán falta unos pocos años para que la tasa de disminución de la función pulmonar vuelva a la normalidad después de que los fumadores dejen de fumar.

Las personas que fuman menos de cinco cigarros al día causan daños a largo plazo en sus pulmones, afirma un nuevo estudio dirigido por investigadores del Colegio de Médicos y Cirujanos Vagelos de la Universidad de Columbia.

“Muchas personas suponen que fumar algunos cigarros al día no es tan malo –recuerda la líder del estudio Elizabeth Oelsner, profesora asistente de Medicina en el Colegio de Médicos y Cirujanos Vagelos de la Universidad de Columbia–. Pero resulta que la diferencia en la pérdida de la función pulmonar entre alguien que fuma cinco cigarros al día frente a dos paquetes al día es relativamente pequeña”.

Además de enfermedades pulmonares, los cigarros causan cáncer y aumentan el riesgo de problemas en el corazón. Foto vía: Galo Cañas, Cuartoscuro

Los investigadores analizaron específicamente la función pulmonar (la cantidad de aire que una persona puede inhalar y exhalar) en fumadores, ex fumadores y nunca fumadores. La función pulmonar disminuye naturalmente con la edad (a partir de los 20 años), y es bien sabido que fumar acelera la disminución.

Debido a la gran cantidad de personas en el estudio, más de 25 mil, Oelsner y sus colegas pudieron ver diferencias en la función pulmonar entre los fumadores ligeros (menos 5 cigarros/día) y los fumadores empedernidos (más de 30) que otros estudios no han podido detectar.

Su análisis encontró que la función pulmonar en los fumadores leves disminuye a un ritmo mucho más cercano al de los fumadores empedernidos que los no fumadores. En comparación con la tasa de disminución en un no fumador, establecida en cero para el análisis, la disminución adicional para los fumadores leves es de 7.65 ml/año, frente a 11.24 ml/año para los fumadores empedernidos.

Eso significa que un fumador leve podría perder aproximadamente la misma cantidad de función pulmonar en un año que un fumador empedernido podría perder en nueve meses.

La inhalación pasiva del humo del cigarro aumenta el riesgo de contraer enfermedades. Foto vía: Galo Cañas, Cuartoscuro

“Fumar unos pocos cigarros al día es mucho más arriesgado de lo que mucha gente piensa –advierte Oelsner–. Se debería alentar a todos a dejar de fumar, sin importar cuántos cigarros por día estén usando”.

Además, el estudio también probó una suposición, basada en un estudio de hace 40 años, de que la tasa de disminución de la capacidad pulmonar se normaliza a los pocos años de dejar de fumar.

El nuevo estudio muestra que, aunque la capacidad pulmonar disminuye a una tasa mucho menor en los ex fumadores (un extra de 1.57 ml/año en comparación con los no fumadores) que los fumadores actuales (un extra de 9.42 ml/año), la tasa no se normaliza (alcanza cero) durante al menos 30 años.

“Eso es consistente con muchos estudios biológicos –aclara Oelsner–. Hay diferencias anatómicas en el pulmón que persisten durante años después de que los fumadores dejaron de fumar y la actividad genética también permanece alterada”.

El efecto del tabaquismo sobre la función pulmonar explica por qué los fumadores tienen más probabilidades de desarrollar enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), que se diagnostica cuando la función pulmonar cae por debajo de cierto umbral.

Los fumadores ligeros pueden tener un mayor riesgo de desarrollar EPOC del que la mayoría de los investigadores han pensado, dice Oelsner. La mayoría de los estudios de EPOC han analizado solo a fumadores con hábitos más fuertes (más de 10 años fumando un paquete).

“Probablemente necesitemos expandir nuestras nociones de quién está en riesgo –destaca Oelsner–. En el futuro, si encontramos terapias que reducen el riesgo de desarrollar EPOC, todas las personas con mayor riesgo deberían beneficiarse”.