El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) tiene presencia criminal en los 32 estados del país y tiene operaciones en más de 40 países, de acuerdo con la DEA.
Ciudad de México, 22 de febrero (SinEmbargo).– El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que forjó el abatido Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, es el grupo criminal con mayor presencia en el país. Y el más violento. Dedicado no sólo al narcotráfico, sino también a la extorsión, el tráfico de combustible, el secuestro de migrantes, fraudes y lavado de dinero, entre otras actividades.
Surgido de una escisión del Cártel de Sinaloa y del llamado Cártel del Milenio, extendió su poderío y sus líderes se convirtieron en objetivos prioritarios tanto de México como de Estados Unidos.
Este último ofrecía una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que llevara al arresto de “El Mencho”, aunque finalmente fue abatido este 22 de febrero por fuerzas de seguridad mexicanas.
“Bajo el liderazgo de Oseguera Cervantes, el CJNG ha sido responsable de numerosos homicidios contra grupos narcotraficantes rivales y agentes del orden público mexicanos”, señala la ficha de búsqueda estadounidense.
El mismo documento refiere que, desde 2017, Oseguera Cervantes había sido acusado en varias ocasiones en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia por conspiración y distribución de una sustancia controlada (metanfetamina, cocaína y fentanilo) con fines de importación ilegal a Estados Unidos, así como de uso de armas de fuego.

Presencia del CJNG en México y el mundo
Un informe reciente de la DEA ubicó al Cártel de Jalisco como un proveedor clave de fentanilo ilícito a Estados Unidos, con una alta presencia en 22 estados y con presencia en las 10 entidades restantes de México, así como en más de 40 países.
Su alta presencia en territorio nacional se concentra en Baja California, Chihuahua, Tamaulipas, Nayarit, Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí, Jalisco, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, Colima, Michoacán, Estado de México, Ciudad de México, Tlaxcala, Puebla, Veracruz, Guerrero, Chiapas, Campeche y Quintana Roo.
Los bloqueos de la mañana del domingo, tras el abatimiento del líder fundador "El Mencho", se reportaron en algunos de estos estados donde tiene alta presencia como Jalisco, Michoacán, Tamaulipas, Guanajuato, Colima y Veracruz.
La presencia moderada del CJNG registrada por la DEA se ubica en Baja California Sur, Sonora, Coahuila, Nuevo León, Sinaloa, Durango, Morelos, Oaxaca, Tabasco y Yucatán.
Un informe previo del Programa de Política de Drogas (PPD) del CIDE identificó en 2020 a por los menos 150 grupos criminales activos en el país, siendo el Cártel Jalisco el de mayor expansión territorial, con presencia en 23 estados; seguido del Cártel de Sinaloa con presencia en 14 estados, y la Nueva Familia Michoacana con presencia en ocho estados.
El CJNG tiene a Los Cuinis como su brazo financiero para el lavado de dinero y repatriación a México de las ganancias globales del narcotráfico y otras actividades como el huachicol. Este grupo utiliza la “Red China de Lavado de dinero” (CMLN), las casas de cambio de criptomonedas, el contrabando de grandes cantidades de efectivo y el comercio.
Del lado de Estados Unidos, la DEA señaló que el cártel utiliza vastas redes de distribución para transportar a casi todo ese país las drogas que fabrica en laboratorios clandestinos en México. “Los socios, facilitadores y afiliados del CJNG operan en casi los 50 estados de Estados Unidos”, precisa.
Las actividades criminales del Cártel Jalisco
Además del tráfico de fentanilo, metanfetamina y cocaína, la DEA plantea que es probable que el CJNG también está aumentando su participación en el huachicol, extorsión, infiltración en industrias legítimas, la imposición de impuestos al tráfico de personas y la perpetración de esquemas inmobiliarios —incluido el fraude de tiempo compartido— con fines de lavado de dinero.
La DEA identifica en el informe al Cártel Jalisco Nueva Generación como una de las organizaciones criminales transnacionales “más poderosas, influyentes y despiadadas” de México. En febrero de 2025, el Departamento de Estado había designado al cártel junto a otras organizaciones criminales como una “organización terrorista extranjera”.
“El cártel utiliza sus vastos recursos financieros, su singular estructura de mando basada en franquicias, su propensión a la violencia y su acceso a funcionarios corruptos para mantener y expandir su influencia sobre el narcotráfico en México”, registra la DEA en el reporte “Evaluación nacional de la amenaza de las drogas” (mayo, 2025).
La DEA, citando fuentes periodísticas mexicanas, previó que el CJNG podría capitalizar el conflicto entre el Cártel de Sinaloa para aliarse con "Los Chapitos" contra "La Mayiza". Esa alianza estratégica entre el CJNG y "Los Chapitos", adelantó, tiene el potencial de expandir los territorios, recursos, poder de fuego y acceso de estos grupos a funcionarios corruptos, lo que podría resultar en una “alteración significativa del equilibrio de poder criminal existente en México y podría servir para aumentar el flujo de drogas hacia el norte y el tráfico de armas hacia el sur en la frontera entre Estados Unidos y México”.

Asimismo, un informe de la ONU sobre el tráfico de drogas sintéticas en línea en América Latina y el Caribe señaló que en México ese negocio está dominado por dos grupos criminales organizados, el Cártel de Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa, incluso recurriendo a criptomonedas, para ejecutar sus operaciones.
“Se cree que estos grupos han utilizado la darknet para negociar la adquisición y el envío de precursores a través de servicios legítimos de transporte aéreo o contenedores marítimos, aprovechando controles débiles en aeropuertos y puertos marítimos”, refiere el informe de Naciones Unidas.
En febrero pasado, Estados Unidos con el Gobierno de Donald Trump designó al Cártel Jalisco como un grupo “terrorista”, señalando que es una organización transnacional con presencia en casi todo México. Además de traficar con fentanilo, el grupo se dedica a la extorsión, el contrabando de migrantes, el robo de petróleo y minerales y el comercio de armas.
“El grupo tiene contactos en todas las Américas, así como en Australia, China y el sudeste asiático. (El) CJNG ha llevado a cabo actos de violencia intimidatoria, incluidos ataques contra militares y policías mexicanos con armamento de grado militar, uso de drones para lanzar explosivos contra las fuerzas del orden mexicanas y asesinatos o intentos de asesinato de funcionarios mexicanos”, argumentó el Gobierno de Trump.
Los ataques más violentos del Cártel Jalisco
En el marco del “Operativo Jalisco” el 1 de mayo de 2015, durante el Gobierno de Enrique Peña Nieto, un grupo de personas armadas en vehículos sobre la ruta Casimiro Castillo-Villa Purificación, agredió a militares con un lanzagranada lo que impactó el rotor de cola del helicóptero Cougar matrícula 1009, el cual se incendió durante el aterrizaje forzoso.
El saldo fue de seis militares, un funcionario de la Fiscalía del estado y ocho integrantes de la delincuencia organizada muertos, además de 13 elementos lesionados.
La Sedena lo calificó en el comunicado oficial como “un descenso de emergencia”. Posteriormente detalló que los criminales impactaron la aeronave militar con un lanzacohetes e intentaron “rematar” a los sobrevivientes, lo que fue impedido desde los otros helicópteros de las fuerzas federales.
El entonces Comisionado de Seguridad Monte Alejandro Rubido informó que el ataque provino de un lanzacohetes RPG (Rocket-propelled grenade). Especificó que era un patrullaje y que no buscaban ningún objetivo, por lo que no tenían previsto un enfrentamiento de esa magnitud, admitió.
“Es la primera vez que tiran un helicóptero de este tamaño. Es una situación atípica en nuestro país”, afirmó Rubido.
A bordo de la aeronave se trasladaban 18 elementos: cinco de tripulación, 11 pasajeros militares y dos agentes de la entonces Policía Federal. Los diez militares y dos policías heridos fueron trasladados al Hospital Militar Regional de Guadalajara.
A la par del operativo, el Gobierno de Jalisco reportó más de 30 bloqueos en 25 municipios con afectación a rutas de transporte público, carreteras, sucursales bancarias, gasolineras y vehículos incendiados. Los narcobloqueos se extendieron a Guanajuato, Colima y Michoacán.
Asesinato de exgobernador Aristóteles Sandoval
El exgobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval Díaz, (2013-2018) fue asesinado la madrugada del viernes 18 de diciembre de 2020 en el restaurante-bar "Distrito 5", en la zona hotelera de Puerto Vallarta.
El Gobierno de Jalisco informó entonces que aproximadamente a las 10 de la noche Sandoval llegó al establecimiento acompañado de una persona y después se unió una pareja. Fue aproximadamente a la 1:40 horas cuando se registró el atentado directo después de que el exgobernador se levantó de la mesa en donde estaba con los comensales y se dirigió al baño, donde fue atacado con arma de fuego.

Tres años después, en enero de 2023, la Fiscalía de Jalisco informó que el autor intelectual de estos hechos fue Saúl Alejandro N, alias “El Chopa”, quien fue abatido por fuerzas federales en abril de 2022, y quien era cercano a Nemesio Oseguera, líder fundador del CJNG.
El entonces Secretario de Seguridad, Juan Bosco Pacheco, informó que Sandoval contaba con un equipo de 15 escoltas y vehículos blindados, pero ese día el exgobernador estaba acompañado por dos escoltas en el interior, ya que él mismo había solicitado que el resto permaneciera fuera del bar.
Agresión al Secretario Omar García Harfuch
El entonces Secretario de Seguridad de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, fue agredido por integrantes del CJNG la mañana del 26 de junio de 2020.
Los sicarios cerraron el camino a la camioneta blindada del Secretario en el cruce de Paseo de la Reforma y Monte Blanco, en Lomas de Chapultepec.
"Esta mañana fuimos cobardemente atacados por el CJNG, dos compañeros y amigos míos perdieron la vida... Nuestra nación tiene que continuar haciéndole frente a la cobarde delincuencia organizada", tuiteó la cuenta de X de García Harfuch.
Desde su paso por la Policía Federal había recibido constantes “intenciones de ataques”, lo que consideró eran “advertencias” de que en cualquier momento podrían atentar en contra de él.
“Más que amenazas se detectan intenciones de que estas personas ataquen, y desde la Policía Federal, y después en la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, ha habido una serie de amenazas, nada serio, pero no habíamos recibido como tal una amenaza, más bien, la detección de que podrían, en cualquier momento, atentar contra nosotros”, comentó.



