Los organizadores del evento no contaban con permisos de la Secretaría de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitan ni con el visto bueno del INAH.
Ciudad de México, 24 de febrero (SinEmbargo).– La Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial de la Ciudad de México (PAOT) impuso sellos de Suspensión de Actividades en el Parque Lira, donde se realizaban diversas adecuaciones al espacio relacionadas con el espectáculo de luces “Alicia en el País de las Maravillas”, permitido por el gobierno panista de Mauricio Tabe en la Alcaldía Miguel Hidalgo.
Las acciones de las autoridades de la Ciudad de México se dieron en atención a "cinco denuncias ciudadanas por posibles afectaciones a las áreas verdes y al patrimonio cultural". Desde el pasado viernes 20 de febrero, personal de la PAOT acudió al sitio para realizar un reconocimiento de hechos, pero al no localizar al responsable de la empresa organizadora, se dejó un citatorio. El día de ayer, se acudió de nuevo al parque y la empresa organizadora Beste Templen no presentó las autorizaciones o evidencias de solicitud necesarias para el desarrollo del evento.
Se tenía previsto que este 25 de febrero de 2026 arrancará el espectáculo inmersivo Alicia en el País de las Maravillas, un recorrido nocturno con videoproyecciones y actores en escena. Para su montaje, la Alcaldía panista que encabeza Mauricio Tabe firmó un convenio que autorizaba el uso del parque a estas productoras durante cuatro meses, periodo en el que diversas áreas fueron cerradas y restringidas al público. La decisión generó de inmediato inconformidad entre quienes utilizan a diario este espacio.
Esta tarde, Tabe insistió en que la empresa de Alicia en el país de las Maravillas cumplió con todos los trámites ante la Alcaldía. Aun así, afirmó, las autoridades de Ciudad exigieron requisitos que aseguró que no aplican. "No se requiere el visto bueno de sitios patrimoniales porque no se intervienen los elementos catalogados. Ya hubo una inspección ambiental y del INAH, en donde constataron que no serán afectadas las áreas verdes, los animales ni los monumentos históricos", dijo en un video.
La empresa de Alicia en el país de las Maravillas cumplió con todos los trámites ante la alcaldía.
Aun así, autoridades de CDMX suspendieron el arranque en Parque Lira y exigieron requisitos que NO aplican. Tanto la PAOT como el INAH confirmaron que no hay afectación.… pic.twitter.com/AUxT5bynqn
— Mauricio Tabe Echartea (@mauriciotabe) February 24, 2026
La PAOT informó este día que los organizadores en realidad no contaban con los permisos de la Secretaría de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana (SPOTMET) ni con la declaratoria de cumplimiento, la cual debe ser emitida por la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA). De hecho, tampoco se tenía el visto bueno del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
SinEmbargo dio a conocer cómo vecinos de las colonias aledañas al Parque Lira, en la Alcaldía Miguel Hidalgo, comenzaron a organizarse para denunciar este evento privado que ha limitado su acceso a su espacio público. “Nos parece preocupante que esto se empiece a normalizar, porque abre un precedente: los espacios de uso público se convierten en mercancía para intereses privados y excluyen a la mayoría de la población”, dijo en entrevista con esta casa editorial Violeta Horcasitas, integrante del colectivo vecinal de Tacubaya, Observatorio y San Miguel Chapultepec.
Las y los vecinos denunciaron que no fueron consultados sobre el proyecto y que, según sus cálculos, el acceso a alrededor de 80 por ciento de las áreas verdes había sido limitado. Además, señalaron que el cierre afecta a miles de personas que usaban el parque como paso cotidiano para llegar con mayor rapidez a estaciones de transporte público, como el Metro, y que ahora deben rodearlo.
Ante la clausura del evento, los vecinos informaron a SinEmbargo que que continuarán atentos al proceso al tiempo que reiteraron la exigencia de protección del espacio público, transparencia y cumplimiento ambiental.

Mauricio Tabe había dicho que no se estaba privatizando el parque y acusó que existía una campaña para boicotear el evento. Sin embargo, en los hechos, se impusieron zonas restringidas. Para los vecinos, el problema no es sólo el espectáculo, sino el precedente que esto deja y que se normalice que un espacio público quede parcialmente cerrado para un negocio privado.
La zona de Tacubaya, al poniente de la Ciudad de México, concentra siglos de historia. Sus raíces se remontan a la época prehispánica: fue asentamiento de teotihuacanos, chichimecas-culhuaques, otomíes y mexicas, quienes la llamaban Atlacuihuayan, que significa “lugar donde se toma el agua”. De acuerdo con registros hemerográficos, tras la caída de la Gran Tenochtitlán y, más tarde, durante el Porfiriato, se transformó en una zona residencial de élite; con el paso de las décadas, sin embargo, adquirió el carácter de barrio popular.
Hoy, además de su peso histórico y cultural, Tacubaya es un nodo clave del transporte público: ahí confluyen tres de las líneas con mayor afluencia del Metro —la Línea 1 (rosa), la Línea 7 (naranja) y la Línea 9 (café)—, lo que la convierte en un punto neurálgico de la capital. No obstante, este enclave emblemático atraviesa un proceso de gentrificación que amenaza con diluir su identidad; tanto, que algunos promotores inmobiliarios ya intentan rebautizarlo como la “Condesa Sur”.
En su centro —su corazón— está el Parque Lira, el espacio verde más concurrido de la zona, pero también con un gran peso histórico: allí, en el siglo XIX, se proclamó el Plan de Tacubaya, hecho que detonó la Guerra de Reforma y dio origen a los llamados mártires de Tacubaya. No es sólo un parque; es un sitio ligado a un episodio decisivo de la historia nacional.




