Ciudad de México, 12 de abril (SinEmbargo).- El Presidente cubano Miguel Díaz-Canel afirmó con rotundidad que no renunciará a su cargo pese a las presiones de Estados Unidos (EU) y advirtió que el pueblo cubano está dispuesto a “morir” en caso de una eventual invasión militar estadounidense.
"Si eso sucede habrá combates, habrá lucha, nos defenderemos, y si tenemos que morir, moriremos, porque como dice nuestro himno nacional: ‘Morir por la patria es vivir'”, declaró el mandatario de Cuba durante una entrevista que ofreció a NBC News.
Durante su conversación con la periodista Kristen Welker del programa "Meet the Press", el líder cubano fue cuestionado sobre las amenazas que ha hecho el Presidente estadounidense Donald Trump sobre una posible invasión a la isla, al señalar que podría hacer "lo que quiera" con el país caribeño.
Ante ello, Díaz-Canel resaltó el posicionamiento agresivo hacia Cuba por parte de Trump y de otros altos funcionarios de EU. Asimismo, habló sobre la historia de Cuba, cuyo pueblo luchó en décadas pasadas por su soberanía y está dispuesto a dar su vida con tal de mantener su libertad.
"Somos una nación de paz, no promovemos la guerra, no nos gusta la guerra; promovemos la solidaridad y cooperación entre las personas, pero estamos dispuestos a defender la paz que buscamos, así que no tenemos miedo", comentó.
Agradezco al equipo de @MeetThePress y a la periodista @kwelkernbc su visita a #Cuba y la oportunidad que nos han dado para exponer nuestros puntos de vista sobre la difícil situación que atraviesa el país, tras cuatro meses de cerco energético sobre seis décadas de #Bloqueo…
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) April 12, 2026
Díaz-Canel acusó a Washington de aplicar una “política hostil” contra la isla y afirmó que Estados Unidos “no tiene moral para exigir nada a Cuba”. A pesar de ello, reiteró el deseo de diálogo y paz: “Siempre aspiraremos a evitar la guerra. Siempre trabajaremos por la paz”. Sin embargo, advirtió que cualquier agresión militar encontraría una respuesta decidida y que subestimar la “durabilidad y fuerza” de Cuba sería un error.
El Presidente de Cuba también criticó las narrativas que se quieren imponer acerca de que la isla es un país en decadencia y que "está a punto de colapsar", pues ha resistido a muchas adversidades y agresiones desde hace más de seis décadas.
No hay justificación para una agresión de EU
En la entrevista con NBC News, el mandatario cubano fue cuestionado sobre si le preocupa que el gobierno de Donald Trump actúe como lo hizo en Venezuela o Irán, donde llevó a cabo operaciones que culminaron con el secuestro de Nicolas Maduro y la muerte del ayatolá Ali Jamenei.
Al respecto, dijo que no existe ninguna "para que Estados Unidos lance una agresión militar contra Cuba, ni para que lleve a cabo una operación quirúrgica o el secuestro de un Presidente", y agregó que su remoción forzosa del cargo no solucionaría nada.
"No tengo miedo. Estoy dispuesto a dar mi vida por la revolución. Por supuesto, me gustaría que esa no fuera la actitud del gobierno estadounidense. Creo que el pueblo estadounidense es sensible y no verían con buenos ojos que su gobierno, su país invada una isla pequeña que no supone ninguna amenaza, en términos de seguridad, para Estados Unidos", remarcó.
Cuba intenta reformarse; Trump no cede
La isla ha intentado establecer una relación comercial fluida tanto con empresas estadounidenses como con los cubanos residentes en Estados Unidos y sus descendientes para hacer frente a las presiones intervencionistas de Trump. Sin embargo, el Secretario de Estado Marco Rubio ha rechazado que aquellas medidas sean suficientes.
Óscar Pérez-Oliva Fraga, Viceprimer Ministro de Cuba, afirmó en una inédita entrevista con NBC News que las reformas van más allá del ámbito comercial y buscan revitalizar la economía mediante la creación de un “entorno empresarial dinámico”.
El objetivo es reactivar sectores como el turismo, la minería y la modernización de la red eléctrica. “También se aplica a las inversiones, no sólo a las pequeñas, sino también a las grandes, sobre todo en infraestructura”, señaló.
Sin embargo, en Estados Unidos, Rubio, el principal opositor del gobierno cubano ha sostenido que estos cambios no son suficientes: “Tienen un sistema político y gubernamental que no pueden arreglar; la economía no funciona, así que tienen que cambiar de manera drástica”. El jefe de la diplomacia estadounidense reiteró que La Habana debe tomar decisiones de fondo en materia económica y comercial.



