La Profepa cierra definitivamente la megagranja porcícola Santa María en Yucatán

05/05/2026 - 10:58 pm

La contaminación que estas granjas ocasionan al medio ambiente y a las comunidades asentadas en zonas ricas en bienes hídiricos y forestales es de grandes proporciones.

Ciudad de México, 5 de mayo (SinEmbargo).- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) verificó este martes el retiro total de 41 mil 570 ejemplares porcinos de la Granja Porcícola Santa María, en Yucatán, tras un ordenamiento de clausura total que data de septiembre de 2025.

"La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) verificó el retiro total de 41 mil 570 ejemplares porcinos de la Granja Porcícola Santa María, operada por la empresa Pecuaria Peninsular, S.P.R. de R.L. de C.V., en cumplimiento de la clausura total definitiva impuesta por esta autoridad ambiental en septiembre de 2025", constató la institución en un comunicado.

La dependencia federal llevó a cabo la inspección el pasado 29 de abril en la que confirmó el cese definitivo de las actividades pecuarias y acreditó que la empresa cumplió con el programa calendarizado de cierre de operaciones, cuyo periodo de ejecución comprendió de septiembre de 2025 a abril de 2026.

La clausura definitiva fue determinada por la Profepa el 4 de septiembre de 2025, pues la empresa incurrió en reiteradas ocasiones con el incumplimiento de los ordenamientos relacionados con el manejo ambiental y la contaminación, entre estos, la descarga directa de aguas residuales sin autorización y la omisión en la caracterización de lodos.

“El retiro de miles de ejemplares de cerdos de la planta de Pecuaria Peninsular y el proceso de remediación y restauración de la zona que sigue a continuación son muy importantes no solo porque atienden el tema de la protección del medio ambiente y la salud pública, sino porque además atienden reclamos históricos de los habitantes de la región, afectados por los impactos de esta industria. La Profepa continuará trabajando con el sector ambiental y con el gobierno del estado para mejorar la gobernanza y el desempeño de esta industria en la región”, afirmó la titular de Profepa,  Mariana Boy Tamborrell.

Las granjas porcinas fuente de afectación socioambiental: comunidades mayas

Comunidades de origen maya han denunciado por muchos años la contaminación que estas granjas ocasionan al medio ambiente y a las comunidades asentadas en zonas ricas en recursos hídricos y forestales.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) verificó este martes el retiro total de 41 mil 570 ejemplares porcinos de la Granja Porcícola Santa María
Aspecto de la clausura de la granja. Foto: Profepa

Pobladores de las comunidades mayas de Homún, Sitilpech, Kinchil y Chapab en el estado de Yucatán mantienen desde hace varios años una lucha legal contra las granjas porcinas que se ubican en la zona y que son señaladas por contaminar los cenotes, manantiales y otros cuerpos de agua dulce.

Activistas y representantes comunitarios han denunciado que los desechos de estos centros porcícolas no son manejados adecuadamente y terminan en los cenotes que se encuentran en la zona, uno de los mayores atractivos turísticos de la Riviera Maya. Los desechos se expanden por el área formando dos grandes extensiones de aguas negras que afectan no sólo a los cenotes, sino también a los mantos freáticos, milpas, además de generar daños al ecosistema y a la biodiversidad.

La periodista Dulce Olvera ha reportado para SinEmbargo la magnitud de la polución que estas granjas generan en las áreas donde operan.

"Las 257 granjas porcícolas en la Península de Yucatán han causado deforestación, daño al suelo, contaminación a acuíferos, malos olores, despojo y afectación al ecoturismo de los cenotes. Del total en la zona, 43 están en Áreas Naturales Protegidas, 122 en sitios de atención prioritaria para la conservación de la biodiversidad y solo 22 cuentan con Manifiesto de Impacto Ambiental", destacó la comunicadora.

En una entrevista realizada a Alberto Rodríguez Pisté, portavoz del consejo maya, el yucateco denunció que durante años los campesinos, apicultores, pescadores y recolectores de sal habían vivido en armonía y respeto con la naturaleza, "porque de ella recibimos todos los beneficios", pero la paz se alteró ante la instalación en el municipio de Kinchil, sin ser consultados y mediante despojo de ejidos, de un megaproyecto porcícola denominado Granja de Kekén del Grupo Porcícola Mexicano, que llegó a Yucatán en 1992 y concentra 12.1 por ciento de la producción de carne de cerdo nacional.

La periodista indicó que un informe de Greenpeace documentó que de 2006 a 2018 la producción porcina de la península aumentó 36 por ciento, y sólo en 2018 se sacrificaron más de un millón 875 mil animales en la Península (93 por ciento correspondió a Yucatán, cuatro por ciento a Campeche y tres por ciento a Quintana Roo).

"Hay aspersores en el corazón de la selva que vierten agua contaminada de las granjas al suelo (con heces, medicamentos...), y además de contaminarlo está secando la vegetación. Los residuos se infiltran al subsuelo y a los acuíferos porque es muy poroso", dijo la especialista en agricultura y crisis climática. "Para construir las granjas se han deforestado 10 mil 900 hectáreas de selva en la Península, donde viven el jaguar, el mono araña, el loro yucateco y sirve como sumidero de carbono al absorber gases de efecto invernadero para disminuir calentamiento global, y eso es lo que nos estamos acabando", denunció Viridiana Lázaro, la principal autora del estudio.

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Redacción/SinEmbargo

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