Ciudad de México, 18 de mayo (SinEmbargo).– Donald Trump ha alcanzado nuevos niveles históricos de desaprobación. En eso coinciden distintas mediciones, una de ellas la que publica este lunes The New York Times con Siena, la cual refiere que la mayoría de los votantes cree que el Presidente estadounidense tomó la decisión equivocada de ir a la guerra con Irán a medida que aumentan las preocupaciones económicas. “La mayoría de los votantes afirmó que la guerra no justificaba los costes y mantuvo una visión profundamente pesimista sobre la economía”, sostiene el diario neoyorquino.
En otra medición, el Times muestra en su ponderado de encuestas cómo Trump alcanzó su mayor nivel de desaprobación desde que ocupa la Casa Blanca con un 60 por ciento de rechazo y una aceptación del 37 por ciento. Esa misma encuesta de encuestas arroja que la gestión de Trump está situada en un terreno político sin precedentes. “Si bien las presidencias recientes a menudo han sido impopulares y polarizantes, ningún Presidente ha mantenido un índice de aprobación inferior al 38 por ciento durante más de unos pocos días en los últimos 17 años, según nuestro promedio. Si ha existido un mínimo durante esta era de polarización política, los índices de aprobación de Trump hoy han caído hasta él”.
El ponderado de RealClearPolling muestra también un fuerte deterioro en la imagen de Trump: El promedio de encuestas nacionales lo coloca con alrededor de 40 por ciento de aprobación frente a más de 56 por ciento de desaprobación, lo que representa un saldo negativo cercano a los 16 puntos. Diversos sondeos coinciden en que el desgaste se ha acelerado por el impacto económico de la guerra con Irán, el aumento de los precios de la energía y la creciente percepción de incertidumbre económica entre los votantes.
La economía, el principal lastre
La encuesta del New York Times/Siena muestra precisamente un deterioro en la percepción de la economía estadounidense hacia mayo de 2026. El 49 por ciento de los encuestados considera que la situación económica es “mala”, un aumento importante respecto a meses anteriores, mientras que solo el 18 por ciento la califica como “buena” y apenas el 4 por ciento como “excelente”. Aunque a finales de 2024 había mejorado ligeramente la percepción positiva de la economía, la tendencia cambió tras la llegada de Trump al poder y el contexto de guerra con Irán, provocando un aumento del pesimismo económico entre los votantes.
La medición también refleja un amplio rechazo a la gestión de Donald Trump en casi todos los temas evaluados. Su desempeño general como Presidente registra 37 por ciento de aprobación frente a 59 por ciento de desaprobación, mientras que inmigración es el área donde obtiene sus mejores resultados, aunque aún negativos, con 41 por ciento de apoyo y 56 por ciento de rechazo. Las peores evaluaciones corresponden al costo de vida, donde el 69 por ciento desaprueba su manejo, seguido de la guerra en Irán y la economía, temas en los que más de seis de cada diez votantes expresan descontento. En conjunto, los datos muestran un fuerte desgaste político y económico para la administración Trump.
Los datos refieren que casi dos tercios de los votantes afirmaron que ir a la guerra había sido una decisión equivocada, incluyendo a casi tres cuartas partes de los independientes, un grupo políticamente crucial. Menos de una cuarta parte del total de votantes consideró que el conflicto había valido la pena.
“Los republicanos aprobaron en general la gestión de Trump y la guerra. Sin embargo, la mayoría de los demás votantes mostraron un profundo escepticismo sobre su liderazgo en otros temas clave, como la economía y el costo de vida. El 64 por ciento de los votantes desaprobó su manejo de la economía, un punto fuerte para él, y la mayoría expresó opiniones negativas sobre cómo estaba gestionando el costo de vida, la inmigración y el conflicto israelí-palestino”, apunta el Times.
Por su parte, The Economist resume el momento político con una frase contundente: “Donald Trump es impopular”. Explica que “su índice de aprobación neto —el porcentaje de personas que creen que está haciendo un buen trabajo menos el porcentaje que cree que lo está haciendo mal— es de -21”.
La revista británica sostiene que esta cifra oculta una asimetría: “De los estadounidenses que aprueban a Trump, la mitad lo hace "firmemente", mientras que la otra mitad tiene una opinión "moderadamente" positiva sobre él. Los críticos son más apasionados: casi el 90 por ciento de ellos desaprueban a Trump "firmemente".

Guerra, inflación y desgaste político
Según The Economist, la percepción negativa sobre la economía explica gran parte de la caída de Trump. La mayoría de los estadounidenses considera que la situación económica es “regular” o “mala”, y son más quienes creen que está empeorando que quienes perciben alguna mejoría.
La revista advierte además que este contexto podría perjudicar a los republicanos en las elecciones intermedias de noviembre. Aunque 34 por ciento de los estadounidenses confía más en los republicanos para manejar la economía, 40 por ciento cree que los demócratas harían un mejor trabajo. Aun así, el panorama para la oposición tampoco es del todo favorable.
De hecho, The New York Times subraya que los demócratas todavía no logran consolidarse como una alternativa convincente. Pese al desgaste de Trump, la encuesta muestra que el partido opositor sigue sin mejorar sustancialmente su imagen pública ante el electorado.
En política exterior, la mayoría de los estadounidenses rechaza que Trump reanude operaciones militares contra Irán si fracasan las negociaciones sobre el programa nuclear iraní. También existe un amplio consenso en torno a que cualquier nueva acción militar debería contar con la autorización del Congreso. Sin embargo, el núcleo duro republicano sí respalda continuar la ofensiva y considera que la guerra podría eliminar la amenaza nuclear iraní.
El conflicto ha intensificado además las preocupaciones económicas. Desde el inicio de los bombardeos, el precio de la gasolina superó los 4.50 dólares por galón y diversos indicadores —como la confianza del consumidor y el endeudamiento de los hogares— se han deteriorado, refiere el Times.
Cada vez más votantes consideran que el país va por mal camino, incluso entre simpatizantes republicanos. La aprobación de Trump en temas económicos y de costo de vida ha caído de manera sostenida desde principios de año.
Muchos votantes que antes respaldaban al Presidente ahora expresan frustración por el impacto económico de la guerra, especialmente por el aumento en gasolina y alimentos, que golpea tanto a familias como a pequeños negocios.
Pese a ello, Trump ha minimizado las preocupaciones económicas y sostiene que su prioridad sigue siendo impedir que Irán obtenga armas nucleares. Aun con el desgaste en economía y política exterior, la inmigración permanece como el tema donde conserva mayor respaldo entre su base electoral, que sigue valorando su postura dura contra la migración irregular.
The Economist concluye que el índice neto de aprobación de Trump respecto al manejo de la inflación y los precios cayó a -44 puntos, el peor registro de su actual mandato. “Antes de la guerra con Irán, el precio promedio de la gasolina estaba por debajo de 3 dólares por galón. Ahora ronda los 4.48 dólares”, señala la revista, que también destaca el creciente escepticismo ciudadano frente a las promesas económicas de la administración estadounidense.



