Ciudad de México, 21 de mayo (SinEmbargo).– El Presidente de Estados Unidos (EU) había suspendido la venta de chips a China. Y a finales del año pasado, autorizó al gigante Nvidia vender uno realmente potente, en un intento por corregir la guerra comercial desatada contra él mismo.
“Los sistemas de IA de vanguardia requieren una enorme capacidad de procesamiento, y los chips de Nvidia son considerados el referente mundial. Los competidores chinos aún no han desarrollado nada que rivalice con lo mejor de Nvidia, y la decisión de Trump socavó años de política estadounidense diseñada para mantener esos chips fuera del alcance de China”, explicó ayer The New York Times.
Pero seis meses después, Pekín no ha permitido que ninguna de sus empresas compre ni un chip. ¿Por qué? Porque quieren desarrollar el propio.
“En lugar de recurrir a Nvidia, los funcionarios chinos han impulsado a las empresas nacionales hacia alternativas de fabricación propia de chips como Huawei y Cambricon. Tras reunirse la semana pasada en Pekín con Xi Jinping, el líder chino, Donald Trump afirmó que la falta de interés de China en el chip que él había aprobado, conocido como H200, se debía en parte a este impulso hacia la autosuficiencia industrial. Las empresas chinas están empezando a diseñar sus propios sistemas de IA.
Al mismo tiempo, el Presidente chino ha acrecentado sus relaciones con otras potencias. Ayer sostuvo conversaciones con el mandatario ruso, Vladímir Putin, quien lleva a cabo una visita de Estado a China, en el Gran Palacio del Pueblo, en Beijing. Ambas partes acordaron extender la vigencia del Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa entre China y Rusia, pero decidieron más.
Xinhua, la agencia oficial china lo dice así: “La confianza política mutua se ha profundizado aún más, a la vez que ha seguido avanzando la cooperación en varias áreas, tales como el comercio y la economía, la inversión, la energía, la ciencia y la tecnología, y los intercambios entre personas y a nivel subnacional, afirmó Xi, tras resaltar el fortalecimiento de los lazos entre ambos pueblos. Las relaciones entre China y Rusia han entrado en una nueva etapa de mayores logros y un desarrollo más acelerado, subrayó”.
Más integración
El volumen del comercio entre China y Rusia aumentó un 19.7 por ciento interanual hasta alcanzar los 85 mil 200 millones de dólares entre enero y abril. Es un buen comienzo para este año, dijo el portavoz del Ministerio de Comercio chino, He Yadong. El volumen comercial anual entre los dos países ha superado los 200 mil millones de dólares durante tres años consecutivos.

Xinhua dice que ahora que el acuerdo actualizado entre China y Rusia sobre la promoción y protección recíproca de inversiones ha entrado oficialmente en vigor, se espera que la inversión y la cooperación en lo relacionado con las cadenas industriales y de suministro entre los dos países continúe mejorando, gracias a una cooperación más estrecha a nivel subnacional. El Ministerio de Comercio implementará seriamente el importante consenso alcanzado por los dos jefes de Estado y trabajará con el fin de elevar la cooperación económica y comercial bilateral, afirmó He.
Putin, cuyas fuerzas continúan librando la guerra en Ucrania, realiza su vigésima quinta visita oficial a China durante su cuarto de siglo como líder de Rusia y la primera desde el estallido de un nuevo conflicto en Medio Oriente. En los últimos años, Xi y Putin han intensificado significativamente la coordinación entre sus países en materia de comercio, diplomacia y seguridad, impulsados conjuntamente por las fricciones compartidas con Estados Unidos y el objetivo de reformar un orden mundial que consideran injustamente dominado por Occidente.
En su discurso de apertura, Putin afirmó que las relaciones entre China y Rusia habían alcanzado un “nivel sin precedentes” y que se encontraban entre los “principales factores estabilizadores en el escenario internacional”.

Fred He y Darya Tarasova, de CNN, afirman: “Para Xi, recibir en el espacio de pocos días a los líderes de Estados Unidos y Rusia, dos naciones sumidas en conflictos, supone una gran ventaja, ya que pretende consolidar la reputación de China como actor clave en los asuntos mundiales. La bienvenida que Putin ofreció el miércoles por la mañana a las afueras del monumental Gran Salón tuvo todos los elementos propios de una típica bienvenida a una visita de Estado, similar a la que Beijing brindó a Trump la semana pasada”.
Es posible que Pekín también se muestre reticente a autorizar las compras de Nvidia por motivos de seguridad nacional, según The New York Times. En julio pasado, el organismo regulador de Internet, la Administración del Ciberespacio de China, convocó a Nvidia para que explicara los riesgos de seguridad asociados con los chips que había desarrollado para el mercado chino. Nvidia ha afirmado que sus productos no contienen puertas traseras que permitan el acceso remoto a terceros. Sin embargo, las sospechas de China han dificultado la reanudación de las ventas.
Al mismo tiempo, a Xi se le abre una puerta con Rusia, cuya economía depende en gran medida de China, para impulsar ventajas en la cooperación energética, en un momento en que el conflicto en Medio Oriente está limitando el acceso de Beijing al petróleo crudo. China, definitivamente, ha abierto otra puerta, enorme, hacia el norte. Pero no el norte de América: su norte.




