Las bibliotecas que viven en la Ciudad de los libros

14/06/2026 - 6:30 am

En la Ciudad de México hay grandes espacios que resguardan acervos bibliotecarios importantes, y uno de estos lugares es la Biblioteca de México.

Por  Angélica González

Ciudad de México, 14 de junio (SinEmbargo).- Jorge Luis Borges en La biblioteca de Babel menciona: "Como todos los hombres de la biblioteca, he viajado en mi juventud; he peregrinado en busca de un libro, acaso del catálogo de catálogos". Este fragmento queda perfecto para ejemplificar como el tener una biblioteca es algo que a los lectores nos apasiona. Por más pequeña que sea, la biblioteca y los contenidos que la conforman reflejan nuestros temas de interés. Se trata de un espacio esencial para un escritor o un lector y no sería raro que un literato tenga una biblioteca personal, lo raro seria que no la tuviera.

La relación entre los libros y el lector es hasta cierto punto complementaria, el libro genera placer al lector y este a su vez se encarga de preservarlo y cuidarlo hasta que llegue a otra persona, que tenga los mismos gustos que él y se lo pueda obsequiar, pero ¿qué pasa con esa biblioteca cuando el escritor muere? A veces las familias deciden que el mejor destino de los libros es que se queden como un recuerdo, en otras ocasiones: los subastan, los venden o los donan. Pero, más allá de lo que pasa con los libros, el contenido muestra la personalidad de los coleccionistas, porque la biblioteca personal es el reflejo de los gustos e intereses de su dueño.

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Interior de la sala de lectura en la Biblioteca de México, ca, 1960. AGNM

En la Ciudad de México hay grandes espacios que resguardan acervos bibliotecarios importantes, y uno de estos lugares es la Biblioteca de México. Lo que hace especial a este recinto histórico es que tiene el acervo de cinco escritores mexicanos que a su modo transformaron la vida de muchos lectores.

La Biblioteca de México guarda los libros de personajes como: Antonio Castro Leal, José Luis Martínez, Alí Chumacero, Jaime García Torres y Carlos Monsivaís; cinco intelectuales del siglo XX que transformaron el entorno en el que vivieron y que acompañaron a sus lectores a lugares que ellos mismos crearon.

La Ciudad de los Libros

Estas colecciones en particular revelan los intereses, las pasiones y la curiosidad de estos grandes autores de las letras mexicanas. Es por ello que la editorial Artes de México, en su revista-libro No.108 La Ciudad de los Libros nos da un acercamiento a este recinto dentro de la Ciudad de México, descifrando los acervos y espacios que lo integran, mostrando que la relación libro/lector van de la mano. Cada colección de libros que forma parte de la Biblioteca de México es una ciudad que se abre a la posibilidad de que cuando el lector deambule por sus estantes encuentre una aventura en cada esquina.

Los dos primeros capítulos de la revista-libro “El universo de las bibliotecas” y “Bibliotecas de escritores” hablan sobre estos espacios y el rol que juegan en la vida de los lectores. Estos textos abordan el tema desde la antigua Roma, hasta los libros que fueron traídos de España por medio de los barcos que zarpaban en dirección al continente americano. Sobre estos últimos, se menciona que cumplían con dos objetivos: uno era llegar a difundir el conocimientos y el otro fue por gusto, pues al tratarse de un trayecto bastante largo el que hacían los navíos, las personas buscaban la manera de distraerse y en eso lo encontraron en los libros. Es resultado de esta situación y contexto que las bibliotecas nacen de la curiosidad e interés de cada lector pues va recolectando poco a poco libros que llaman su atención.

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Militares en la azotea de la fábrica de armas de la Ciudadela durante la Decena Trágica, 1913. Fototeca Nacional del INAH, fondo Archivo Cassasola

En los siguientes capítulos “La biblioteca”, “Culminar el sueño de Vasconcelos” y “La Ciudad de los Libros y las huellas del tiempo” cuentan la formación y origen del proyecto La Ciudad de los Libros así como la historia del edificio que alberga el acervo de los cinco escritores.

El origen del proyecto

La Ciudadela es el espacio donde se encuentran estos acervos. Éste fue modificado para que el público pueda leer, hacer consultas bibliográficas y relajarse en los jardines del lugar. Durante su gestión, Consuelo Sáizar Guerrero presidenta en aquel entonces Conaculta, tuvo que analizar el lugar en donde pondría el primer acervo —el de José Luis Martínez—, y se percató que el mejor espacio seria La Ciudadela. Un recinto con una historia muy particular. Fue construido en 1793, originalmente para ser una tabacalera; años mas tarde funcionó como cárcel, un depósito de armas y un cuartel. En 1944 el presidente Manuel Ávila Camacho decide que sea la sede de la Biblioteca de México y en 1987 es remodelada por Abraham Zabludovsky. Consuelo Sáizar toma las riendas del proyecto La Ciudad de los Libros y se inaugurada en el 2012.

La entonces presidenta del Conaculta en la entrevista titulada “Culminar el sueño de Vasconcelos” concedida para la casa editorial Artes de México explica el objetivo de La Ciudad de los Libros y menciona: “Este lugar nos invita a preguntarnos por los intereses intelectuales de estos cinco escritores y nos permite encontrar en ellos una guía de lectura para los jóvenes de hoy. Nos daremos por bien servidos si alguno de los visitantes de esta biblioteca de bibliotecas termina contagiado por la locura de Alonso Quijano”.

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Biblioteca Jaime García Terrés, diseñada por Saidee Springall y José Castillo.

Es un ejercicio interesante descubrir qué es lo que leían los autores de nuestros libros favoritos, y al conocerlos, también podemos encontrar nuevos temas y enriquecer no solamente nuestro conocimiento, sino nuestra biblioteca personal. La Biblioteca de México nos abre un espacio a nuevas curiosidades e intereses. Es un lugar lleno de identidad, individualidad y gustos. La relación libro/lector se mantiene viva ahí, donde la idea de una ciudad de libros es la mejor manera para convivir con los textos de estos grandes autores del siglo XX.

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