México, 1 Nov. (Notimex).- El Centro Nacional de las Artes (Cenart) celebra este viernes 1 y el sábado 2 de noviembre la vida y la muerte a través de la Feria de las Calacas, que en su edición número 13 todos gozan ya.
Bebés con alas, huellitas de colores; ¿Mictlán, qué será? ¿Un lugar en Oaxaca o algo que se le pone al mole?, son algunas de las expresiones que se han dejado oír durante este día, que aunque nublado, congregó a miles en el complejo cultural del sur de la ciudad.
Con pan de muerto, mole, tlayudas, jamoncillo y demás alimentos deliciosos para celebrar a los muertos, la gente que transitó por los espacios del Cenart celebró a los muertos con las costumbres y gustos que prevalecen en los vivos.
Asimismo, muchos se alistaron para tomar parte en el concurso Calavera Cultural, cuyos temas son Mireya Cueto, José María Pérez Gay y Pedro Ramírez Vázquez, tres personajes del arte y la cultura nacional fallecidos en el año que ya se acaba.
La Feria de las Calacas es como una olla enorme de mole donde baila muy feliz la comida de muchas partes de la República Mexicana, como corundas, uchepos, enchiladas michoacanas, atole, agua de jamaica y tamales de guayaba. Todo delicioso.
Durante un recorrido que realizó Notimex por el amplio espacio que ocupa el Cenart, se constató que bebés, niños, adolescentes, adultos y adultos mayores se pusieron "muy vivos" en la Feria de las Calacas, del programa Alas y Raíces del Conaculta.
Este año, la Feria de las Calacas tiene una programación multidisciplinaria en torno a la celebración del Día de Muertos, que incluye exposiciones interactivas, conciertos, talleres, multimedia, cine musicalizado en vivo y cuenta cuentos.
Además, una ofrenda tradicional que en esta ocasión fue montada a la usanza maya. Además, hay una muestra de platillos mexicanos de diferentes regiones de la geografía nacional, así como venta de artesanías propias de la festividad.
De esta forma, este viernes y sábado todo está vestido con el colorido de la tradición y la innovación de las festividades del Día de Muertos para que todos participen en las actividades gratuitas en las áreas verdes del Centro Nacional de las Artes.
Del estado de Oaxaca se invitó a la Banda Filarmónica del Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe, con sus sones de tierra y nube, y de Veracruz a la Orquesta Infantil y Juvenil "Son de acá".
Igualmente, la cantante y compositora mexicana Nayeli Nesme dijo que "La vida es broma, la muerte es cosa seria", a través de una integración de música, fotografía, poesía y tradición que ha preparado especialmente para esta ocasión.
Por su parte, los Parientes de Playa Vicente fueron llamados para que enseñaran algunos pasos de zapateado y son jarocho con el concierto "Un sonecito pal´ chamaquito: Calaveritas pal? difuntito", para mover el esqueleto hasta morir.
De acuerdo con la directora de Desarrollo Cultural Infantil del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Susana Ríos Szalay, para los niños se preparó "Cuando canta un alebrije", puesta en escena de La Trouppe.
"Pato, muerte y tulipán", de Proyecto Perla, cuenta la historia de una amistad muy particular; danza, circo, multimedia y música en vivo es lo que ofrece el espectáculo "La cosa monstra en el cementerio", para todo tipo de público.
Por su parte, los músicos de Triciclo Circus Band, con sus saxofones, trompetas y violines prepararon su espectáculo "No corro, no grito y no empujo", mientras que el cine al aire libre proyectará "El gabinete del Dr. Caligari" con música en vivo.
En esta ocasión hay una instalación interactiva llamada "El cadáver exquisito", del artista visual Christian Saucedo, donde la combinación de imágenes crea efectos sorprendentes para hacer morir de risa hasta al vivo más solemne.
"Curados de espanto", del pintor mexicano Fernando Robles, invita a dar un paseo entre sonidos de antaño y calacas que cantan y bailan sin parar. En tanto, "Camposanto" ofrecerá un recorrido entre penumbras y flores para difuntos.
Este año, la ofrenda de la Feria de las Calacas invita a conocer la tradición maya a través de la ceremonia del "Hanal-Pixan", tradicional de esa ancestral cultura, y los cuenta cuentos contarán leyendas e historias sobre "la fría" para todas las edades.
La oferta de talleres contempla las actividades para bebés y niñas y niños desde los tres hasta los 12 años de edad, con temas como explorar las notas y ritmos musicales, hacer calaveritas de amaranto o escribir su propia calavera literaria.
Para los adolescentes de 13 a 17 años, las actividades incluyen la posibilidad de ser parte de un proceso de creación colectiva improvisada de cuentos, rimas y "duelos" a ritmo de rap y "spokenword" en las "Luchitas poéticas de la muerte".
Podrán ver películas que los dejarán helados; mirar cómo juega y baila un montón de calacas en la instalación "Rompe huesos", y escuchar terroríficas historias que guarda la oscuridad en "Secretos de mentes para ver en las tinieblas", por mencionar algunas actividades del programa.


