El lunes 14 de marzo se activó en la capital del país una contingencia atmosférica por ozono, la primera en los últimos 14 años, debido a que la calidad del aire era extremadamente mala. La medida duró cuatro días. Un mes después, a pesar de la modificación al Programa Hoy No Circula, la Comisión Ambiental de la Megalópolis ha vuelto a implementarla. Especialistas coinciden en que el transporte público debe mejorarse como incentivo para reducir el uso del automóvil, la principal fuente de emisión de contaminantes.

PROMO CONTAMINACIÓN

Ciudad de México, 2 de mayo (SinEmbargo).– Por segunda vez en el año se activó la Fase I de Contingencia Ambiental Atmosférica en la Zona Metropolitana del Valle de México ante la mala calidad del aire. De acuerdo con especialistas, la solución debe complementarse con una mejora del transporte público para incentivar a que los ciudadanos dejen el automóvil en casa, ya que los contaminantes provienen principalmente de las fuentes móviles, así como una mayor inversión en el sector ambiental.

Daniel Zamudio, coordinador de Transporte Eficiente de El Poder del Consumidor, afirmó que es necesario un plan integral de transporte y movilidad para reducir a mediano y largo plazo la emisión de contaminantes.

Gabriela Niño, del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), expuso que esta segunda fase de contingencia es la prueba de que las medidas a corto plazo no son suficientes para un problema que requiere cambios y acciones estratégicas. Además, enfatizó, los presupuestos asignados al transporte público y al sector ambiental son mínimos.

“Es muy poco el presupuesto que se le asigna a los sistemas de transporte masivo urbano. En los últimos 30 años no ha habido una inversión grande a nivel federal”, declaró.

El coordinador ejecutivo de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAME), Martín Alberto Gutiérrez Lacayo, desde principios de abril urgió a implementar un programa de transporte público eficiente y actualizar la norma de verificación vehicular.

El actual Programa de Hoy no Circula, dice Zamudio, sólo “es un parche” al problema de la concentración de oz0no. Además, si se hace permanente o se amplía, advirtió, se corre el riesgo de que la entrada de vehículos en circulación aumente.

“En 1992 [cuando también se estableció un Hoy No Circula extraordinario] la compra de autos nuevos y usados fue exponencial, y eso ha sido año tras año. Cada año entran un promedio de 250 mil autos nuevos al Valle de México”, expuso.

Las líneas existentes del transporte público masivo como el Sistema de Transporte Colectivo Metro, afirma, deben expandirse y modernizarse “hacia el interior de los municipios del Estado de México, que es donde se genera el mayor número de viajes”. En cuanto al transporte semimasivo como el Mexibús y Metrobús, debe haber una integración entre líneas para que el usuario pueda moverse de forma más rápida, cómoda y segura.

“Es ridículo que el Mexibús tenga una tarjeta de acceso por cada línea”, lo que complica los transbordes, ejemplificó.

El plan integral, dice Zamudio, también debe incluir una política pública que controle de forma definitiva el crecimiento descontrolado de la mancha urbana. Las personas se mudan a la periferia y, como la oferta de transporte público en el Estado de México “es limitada”, compran un auto para poder acercarse a su centro de trabajo o de estudio.

ACCIONES DE FONDO

A raíz de los altos niveles de contaminación atmosférica, todos los vehículos dejarán de circular un día a la semana, sin importar su holograma, hasta el 30 de junio. Foto: Cuartoscuro.

A raíz de los altos niveles de contaminación atmosférica, todos los vehículos dejarán de circular un día a la semana, sin importar su holograma, hasta el 30 de junio. Foto: Cuartoscuro.

Para Niño, del CEMDA, se deben tomar acciones “muy radicales” en cuanto al espacio y la vialidad, por ejemplo, designar un carril exclusivo para transporte público o rediseñar las avenidas con mayor demanda de transporte. También sugiere el cobro por el uso de ciertas autopistas urbanas.

De igual forma enlistó como necesario seguir restringiendo la circulación vehicular como medida complementaria; que entren en vigor todas las normas “que el Gobierno federal tiene paradas” para reducir la contaminación y finalmente, añadió, una conciencia por parte de los ciudadanos tanto en la reducción del uso de su auto como en el respeto al reglamento de tránsito y verificación.

Ante esta nueva Fase I de Contingencia Ambiental Atmosférica en la Zona Metropolitana del Valle de México, mañana no circularán todos los vehículos con engomado color rosa o terminación de placa 7 y 8, así como autos con engomado color verde o terminación de placa 1 y 2. Las motocicletas con terminación de placa 1, 2, 7 y 8 también deberán suspender su circulación.

De acuerdo con la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAME), para la temporada seca–cálida de abril a junio se prevén escenarios de muy poca dispersión de contaminantes asociados a una alta radiación solar, intensa estabilidad atmosférica y poca humedad en el ambiente las cuales favorecen el aumento de episodios y duración de contingencias ambientales.

El 14 de marzo se activó la contingencia atmosférica por ozono, la primera en los últimos 14 años, debido a que la calidad del aire era extremadamente mala. La medida duró cuatro días.

La actividad diaria de la ciudad genera una gran cantidad de sustancias que modifican la composición natural del aire. La quema de combustibles fósiles para el transporte y la generación de energía, tanto a nivel industrial como doméstico, produce miles de toneladas de contaminantes que diariamente son emitidos a la atmósfera.

Los vehículos son la principal fuente de emisión, le siguen en importancia la industria, los hogares y las emisiones de fuentes naturales (biogénicas).

Por ello, una vez más la industria de la Zona Metropolitana del Valle de México de los sectores cementero, farmacéutico, químico, hidrocarburos, generación de energía eléctrica, así como aquellas que utilicen solventes en sus procesos de manufactura deberán reducir entre el 30 por ciento y el 40 por ciento de sus emisiones a la atmósfera.

Las estaciones de servicio de gasolina que no tengan instalado y funcionando su sistema de recuperación de vapores deberán suspender actividades.

En cuanto a los efectos a la salud, cada año se registran 22 mil muertes prematuras y 23 mil ingresos hospitalarios asociados a temas de calidad del aire, de acuerdo con el coordinador ejecutivo de la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAME), Martín Alberto Gutiérrez Lacayo.

Por el daño al sistema respiratorio “hay un índice altísimo de eventos de asma, infecciones respiratorias, se bajan las defensas y somos más propensos a virus como el Zika, o el de la influenza”.

Además, se asocia a problemas cardiovasculares, derrames cerebrales, obstrucción en vías y coágulos.

Gutiérrez Lacayo demandó a diputados de la Comisión de Medio Ambiente establecer en el marco normativo una planeación urbana territorial megalopolitana y pensar en una visión de desarrollo del transporte, además de fortalecer las normas para mejorar la calidad del aire, porque el Programa “Hoy No Circula” sólo es una medida transitoria.