Alfonso Durazo busca la gubernatura de Sonora por Morena. Foto: Andrea Murcia, Cuartoscuro.

Washington, D.C.—Seguido ocurre que cuando se acercan las elecciones surgen versiones sobre presuntos lazos con el narcotráfico de contendientes que, para efectos de mayor credibilidad, son atribuidas a fuentes oficiales estadounidenses. Es parte del ADN de la política electoral mexicana. Pasados los comicios los rumores tienden a desaparecer.

Sin embargo, pocas veces se llega al extremo de intentar falsificar documentos legales lo cual, cabe subrayar, es un delito federal bajo el código penal de Estados Unidos, no exento a persecución legal.

En semanas recientes circuló en redes sociales y en chats de WhatsApp un texto en español sobre un presunto acuerdo de Salvador Cienfuegos Zepeda con la DEA, en el que el general se compromete a colaborar “con el combate a la corrupción en el gobierno de México, para lograr el desmantelamiento de grupos criminales dedicados al tráfico de drogas” a cambio de la exoneración de los cargos por narcotráfico en EEUU y de su regreso a México.

El texto de una página señala a Alfonso Durazo Montaño, ex secretario de Seguridad y Protección Ciudadana y actual candidato de Morena a la gubernatura de Sonora. “Hago referencia en que actualmente existe un vinculo económico y de concesiones entre funcionarios de la Secretaría de Protección Ciudadana, comandada por Alfonso Durazo… con el Cartel de (sic) Jalisco Nueva Generación”, refiere el escrito (ver imagen).

“Este documento es falso y ridículo por donde se le mire. Su autor ni siquiera se tomó el tiempo para poner el nombre correcto de la jueza y tiene faltas de ortografía, como escribir attorny”, me dijo Edward V. Sapone, abogado defensor del Cienfuegos, tras enviarle el texto.

“Cienfuegos nunca aceptó a hablar con la DEA. En todo momento mantuvo su inocencia”, reiteró Sapone, quien representó a Cienfuegos en su extraño periplo por Nueva York.

¿Sabe si en el expediente completo de Cienfuegos hay una declaración en español del general?, pregunté a Sapone.

“No, no hay nada. El documento es falso. Ni como papel del baño sirve”.

“El documento es falso. Ni como papel del baño sirve”, dice abogado de Cienfuegos sobre hoja que circula en redes sobre un posible pacto del general con la DEA que implica a Durazo con el narco. Foto: Especial.

Cienfuegos, secretario de la Defensa de Peña Nieto, fue detenido por petición de la DEA en Los Ángeles la noche del 15 de octubre de 2020. Andrés Manuel López Obrador amenazó con expulsar a los agentes de la DEA en México si no lo repatriaban. En medio de fuertes tensiones diplomáticas, el gobierno de Trump lo regresó, tras haber pasado cuatro semanas en una prisión en Nueva York. Los cargos por narcotráfico en su contra fueron desechados.

Volví a checar el expediente número 19 CR 366 de Cienfuegos en el servicio de registro electrónico de las cortes y, en efecto, no hay ningún pacto con la DEA. En inglés o en español. Ni siquiera hay entrada que coincida con el día del documento.

No sólo eso. El 3 de octubre de 2020, la fecha en la hoja, o “10/03/20” (en inglés el mes va primero), es un despropósito Cienfuegos fue arrestado el 15 de octubre, 12 días después del presunto acuerdo con la DEA. Habría que preguntarse cómo es que convino la exoneración de cargos que no sabía iban a fincarle.

Todo indica que es una burda falsificación. Producto del imaginario de un pobre aspirante a falsificador profundamente inepto, ignorante y monolingüe. No sólo por las faltas de ortografía.

Explico: el nombre de la jueza a cargo del caso Cienfuegos es Carol Bagley Amon, no “Carol Jungley Amond”; attorney no se escribe “attorny”; el número y el nombre del caso, Docket No. 19 CR 336”, UNITED STATES OF AMERICA v. SALVADOR CIENFUEGOS ZEPEDA, no aparecen.

El expediente de Cienfuegos no contiene textos en otro idioma fuera del inglés, ni firmas sobre sellos al estilo y costumbre de los oficios mexicanos. El sello impreso en el papel membretado de los documentos de la Corte Este de New York aparece en la parte superior derecha y no en la parte inferior izquierda. Tampoco tiene sentido decir que es una declaración “traducida” del español cuando está en español.

La oficina de prensa de la Corte Este de Brooklyn en Nueva York, que giró la acusación y orden de aprehensión contra Cienfuegos en 2019, no respondió a mi pregunta de si el documento es una falsificación.

Por su parte, Alfonso Durazo, me dijo vía telefónica: “Si te confirman que el documento es veraz, yo opino. Me hablas”. Declinó decir más.

En Twitter, Durazo defiende la “limpieza” de su trayectoria pública. “Ni crimen organizado ni negocios al amparo del gobierno”. Acusa al “niño rico” de Eduardo Bours, candidato a la gubernatura de Sonora por el Movimiento Ciudadano, de estar detrás de las “campañas negras” en su contra (ver textos).

Durazo defiende la “limpieza” de su trayectoria pública. Culpa a Bours de estar detrás de las “campañas negras” en su contra. Imagen: captura de pantalla.

No es la primera vez que se intenta implicarlo. En 2019 se dijo que uno de sus hijos fue compañero de primaria de Ovidio Guzmán, el hijo de El Chapo Guzmán que soltaron cuando Durazo era secretario, y en fechas recientes se ha publicado que su suegro fue investigado por lazos con el narco antes de ser acribillado en 2003.

Con todo, fuentes cercanas a la DEA y al FBI me dicen que no hay expediente criminal abierto o vigente contra Durazo. Lo que sí parece haber es animadversión y quizá hasta suspicacia.

Animadversión porque se le responsabiliza, con razón o sin ella, de haber “dejado ir” a Oviedo Guzmán y de la política de “actitud pasiva” frente a los cárteles (Landau dixit); y suspicacia porque son pocos los políticos que han ascendido a las altas jerarquías del aparato de seguridad y procuración de justicia en México sobre quienes la DEA no sospeche.

Ese sospechosismo fue el motivo por el cual el gobierno de Trump mantuvo en absoluto secreto la investigación y orden de aprehensión contra Cienfuegos durante catorce largos meses. En ese tiempo, un procurador y un jefe de la DEA visitaron México. Se reunieron con los integrantes del gabinete de seguridad de AMLO, Durazo incluido, pero no dijeron nada sobre Cienfuegos. Temían una posible fuga de información.

Twitter: @DoliaEstevez