Como parte de la extensión de la red ciclista, la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México planea construir 69 kilómetros de infraestructura con 198 millones de pesos de inversión este 2020, además de los 54 kilómetros de ciclovía emergente derivada de la pandemia por la COVID-19. A la par se está impulsando una campaña para garantizar el espacio con automovilistas.

Ciudad de México, 4 de junio (SinEmbargo).– El lunes el Subsecretario de Planeación de la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México, Rodrigo Díaz, fue a recorrer el inicio de la ciclovía emergente en la Avenida Insurgentes, una de las vías más largas de América Latina. Durante el recorrido notó diversas camionetas de valores invadiendo el paso ciclista, por lo que lo notificó a la Secretaría de Seguridad y el miércoles le mandaron fotos para mostrar que ya no se están estacionando ahí.

En entrevista con SinEmbargo, en el marco del Día Mundial de la Bicicleta, que se celebró el 3 de junio, Díaz detalló  las medidas de convivencia vial entre vehículos motorizados y los de dos ruedas, que aumentarán con la nueva normalidad, y brindó consejos sobre cómo complementar los viajes entre la bici y el transporte público.

“[Buscamos que] la persona en bicicleta deje de ser un bicho raro y se entienda que es otro usuario de la vía con los mismos derechos y deberes que los que se mueven en el transporte motorizado”, dijo el también especialista en urbanismo. “Yo después de mucho tiempo probando distintas rutas ya encontré la mía para ir al trabajo, la que me da más seguridad, es más rápida y está conectada al transporte público”.

“Hay suficiente espacio para todos”, la campaña que se implementará en diferentes puntos de la CDMX. Imagen: SEMOVI CDMX

Como parte de la extensión de la red ciclista, con conexiones regionales, redes en la periferia e interconexión con el transporte público, este 2020 la Semovi de la capital del país planea construir 69 kilómetros de infraestructura con 198 millones de pesos de inversión, además de los 54 kilómetros de ciclovía emergente derivada de la pandemia por la COVID-19.

A la par, está impulsando la convivencia vial y protección a ciclistas a través de guías de uso, una campaña de comunicación para garantizar el espacio con automovilistas, videos de la Biciescuela para empezar desde cero, y los Jefes Radar vigilan las ciclovías.

Esta semana, en conferencia de prensa, el Secretario Andrés Lajous destacó que entre 2019 y 2020 se alcanzará casi el doble de kilómetros construidos en 14 años desde 2004. La meta es llegar de los 328 kilómetros acumulados actuales a 600 kilómetros al fin de esta Administración local. Adelantó que están coordinándose con la Secretaría de Transporte del Estado de México para ampliar conexiones con la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), donde viven más de 22 millones de personas. Con el Fondo Metropolitano de 40 millones de pesos se planea una conexión regional entre la Alcaldía Azcapotzalco y el municipio Naucalpan.

“He estado en comunicación con el Secretario de Movilidad del Estado de México [Raymundo Martínez]. Ellos están trabajando en su plan y la idea es que conecte con la infraestructura de la Ciudad de México. Puede ser con la infraestructura fija o con la de las ciclovías emergentes”, dijo.”Lo que mejor se puede hacer es ofrecerlo como una alternativa para descongestionar el transporte público y por eso también lo están evaluando frente a su sistema Mexibús”.

Miembros de colectivos mexiquenses pidiendo ciclovías en su entidad. Foto: Colectivo Movilidad Sustentable Edomex.

El miércoles 3 de junio, en el Día Mundial de la Bicicleta, seis representantes de colectivos ciclistas de Naucalpan, Tlalnepantla, Atizapán y Cuautitlán, Estado de México, se reunieron en la Avenida Ingenieros Militares, esquina con 16 de septiembre, el límite del municipio de Naucalpan con la Ciudad de México, para pedir al Gobierno mexiquense que se conecten ambas entidades a través de una ciclovía emergente con miras a que se quede permanente. Fue una manifestación representativa, sin diálogo con alguna autoridad mexiquense.

“Aunque digan que lo están planeando no está de más que vean que la gente lo estamos solicitando para que sientan la presión. La Alcaldesa de Naucalpan Patricia Durán ya ha dicho que es progresista en la movilidad, pero no hemos visto nada concreto”, comentó Sonia del colectivo Movilidad Sustentable Edomex. “Naucalpan es un municipio clave en la movilidad ciclista en la zona norponiente del Valle de México, y si se realizara una ciclovía Naucalpan-Azcapotzalco sería un gran parteaguas para la movilidad”.

El domingo, como parte de la transición a la nueva normalidad, el Secretario de Movilidad Andrés Lajous anunció 54 kilómetros de ciclovía emergente: 40 kilómetros de Villa Olímpica (sur) a San Simón (norte) y viceversa con conexión a la línea 9 y 12 del metro; 1 y 2 del Metrobús; Tren Ligero, RTP y 56 biciestaciones; y en el semáforo naranja los otros 14 kilómetros de Parque Lira a Rojo Gómez (oriente).

El Fondo de Atención al Ciclista y Peatón acaba de aprobarse.  Imagen: Semovi CDMX.

Antes de pedir la Ecobici, el usuario debe registrarse. Imagen: SEMOVI CDMX.

El miércoles pasado, Lajous informó que están por concluirse los biciestacionamientos masivos en la estación del Metro Escuadrón 201, en la Alcaldía Iztapalapa, y en Olivos de la Línea 12 en la Alcaldía Tláhuac, los cuales se suman a los de El Rosario y La Raza, así como a los 230 biciestacionamientos de corta estancia en Avenida Chapultepec e Insurgentes para 460 bicis. El acceso a los techados es gratuito y cuentan con cámaras y policía.

Sobre el Programa de las Ecobici, dijo que la idea es ampliar de 6 mil 500 a 10 mil de ellas en 2021 y extenderse a 70 kilómetros en la Alcaldía Álvaro Obregón, Benito Juárez, Coyoacán, Venustiano Carranza y Azcapotzalco. En la Ciclovía Emergente de Álvaro Obregón a Eje 8 hay tres corrales donde se puede acceder a una Ecobici gratis. Ya en el semáforo naranja habrá 50 por ciento de descuento en la inscripción anual.

“EL CICLISTA TIENE LOS MISMOS DERECHOS”

El Subsecretario de Planeación de la Semovi, Rodrigo Díaz, explicó a  SinEmbargo acerca del impulso a la convivencia vial entre automovilistas y ciclistas.

–Sobre la cultura vial y protección a ciclistas cuentan con la entrega de guías, campañas y la biciescuela. ¿En qué consisten las campañas y los Jefes Radar?

–La campaña de convivencia vial es un esfuerzo permanente, no solo de un momento transitorio, orientada a tener una mejor cultura vial de mucho respeto entre todos los usuarios de la vía. Se va renovando el material, en este caso adquirimos los derechos de una campaña internacional orientada a la seguridad del usuario más vulnerable, el ciclista, y se refuerza con otro tipo de campañas en redes sociales y con el sitio. Por ejemplo, los radares que están continuamente a lo largo de la ciclovía enseñando a respetarla. También tenemos el apoyo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Hay letreros por ejemplo en la ciclovía emergente en Insurgentes pidiendo respetar el metro y medio entre auto y ciclista.

La subsecretaría de Planeación impulsa la Biciescuela virtual. Imagen: Semovi CDMX.

–¿Los Jefes Radar serán solo para las ciclovías emergentes o para toda la infraestructura ciclista?

–Los radares son multipropósito. Generalmente están a lo largo de todas las ciclovías, pero en estos días habrá un énfasis particular en las emergentes. Es algo que apareció muy de brote pronto, se implementó en un fin de semana en una calle donde jamás había habido una ciclovía. Es importante aprender a ocuparla.

–Varios usuarios de bici llevan años quejándose sobre los carros estacionados, puestos y peatones sobre las ciclovías. ¿Se pueden aplicar multas o infracciones ante estos casos?

–Se puede hacer, pero lo que se prefiere es un tema de educación en el sentido de concientizar a aquella persona que invade respecto a que es una mala conducta. En la medida que haya más infraestructura ciclista y con ello más ciclistas en las calles mejorará esta convivencia vial. La persona en bicicleta deja de ser un bicho raro y se entiende que es otro usuario de la vía con los mismos derechos y deberes que los que se mueven en el transporte motorizado.

Muestra de la guía para ciclistas actualizadas que repartirán. Imagen: Semovi CDMX.

–Los domingos se puede trasladar la bici propia en el Metro o entre semana por la noche. ¿En algún momento se podrá ampliar este tipo de programas o qué le recomienda a los usuarios que deben complementar la bici con el transporte público para llegar a su destino?

–Es muy difícil de hacer por una razón muy sencilla: el Metro va repleto en días normales. Una bicicleta en un vagón lleno es un estorbo para todos, incluyendo para quien la transporta. La excepción que tenemos es para bicis plegables o para determinados horarios o el domingo. Por eso la tendencia es hacer biciestacionamientos masivos, seguros y gratuitos en las estaciones de transporte masivo para que la gente deje su bici ahí y tome el Metro o Metrobús sin cargar el artefacto. Y al llegar a su lugar de destino, por ejemplo, puede tomar una Ecobici.

Lo principal es ir probando, viendo distintas alternativas. Yo después de mucho tiempo probando distintas rutas ya encontré la mía para ir al trabajo, la que me da más seguridad, es más rápida y está conectada al transporte público. Para eso la Ciudad está creciendo la infraestructura de conexión para conectar las ciclovías al transporte público y al llegar a esa estación haya un lugar dónde dejar la bici de manera segura, para que en el lugar de mi destino me espere otra bici, la Ecobici. Por eso la Ecobici se encuentra en aquellas zonas donde atraen viajes y en las zonas que generan viajes, como las periféricas, lo que se prefiere es mejorar la infraestructura ciclista para uso de bici privada y dotar de biciestacionamiento al transporte masivo, en estaciones de cabecera como Tláhuac, El Rosario o Pantitlán.

–¿Qué hay del plan de conexión entre Azcapotzalco y Naucalpan? ¿Es posible la coordinación con el Estado de México?

–Es un proyecto que fue presentado a Fondo Metropolitano. Puede ser el comienzo de una relación muy fructífera con el Estado de México para fomentar este tipo de infraestructura, algo que antes no se había hecho y esperemos tener buenas noticias muy pronto. Por supuesto que es posible. Los beneficios son múltiples en la medida que damos opciones para que la gente pueda desplazarse de manera más flexible, menos contaminante y que ocupa poco espacio. En la Semovi vemos como un futuro muy promisorio a la bicicleta. Estamos aprovechando la coyuntura, es decir, si hay algún vehículo que ha salido fortalecido con la COVID-19 es precisamente la bicicleta con un adecuado distanciamiento.

Las ciclovías entre la Ciudad y el Estado de México se están volviendo una posibilidad. Foto: Colectivo Movilidad Sustentable Edomex.

–Sobre el proyecto de los 54 kilómetros emergentes, apenas está empezando. Si se llegara a hacer permanente, ¿en qué tendría que invertirse? Pienso en los baches.

–La ciclovía emergente tal como lo dijo hoy el Secretario durará lo que tenga que durar. Se hará una evaluación constante de los resultados, para eso estamos haciendo aforos y estamos viendo el impacto que tiene en Insurgentes para ver la utilidad y los puntos de mejora. Una vez que llegara a darse que alguna de estas ciclovías se transformara en permanente, se podrá mejorar la calidad de pintura, ahora ocupamos una económica porque debemos de hacer una gran cantidad de kilómetros de manera muy rápida. Hay que tapar algunas cosas, estamos utilizando material reciclado… Cuando se hace permanente se debe usar materiales de mayor duración, pero hasta el momento la respuesta ha sido muy buena. Es una infraestructura que no se necesita montar y desmontar cada día, como la de paseos dominicales en Reforma.

–Hablan de extender hasta 600 kilómetros de infraestructura ciclista al final del sexenio. ¿Qué tanto planean extenderse hacia el oriente y hacia el norte más allá de San Simón?

–Hay un énfasis fundamental en dotar de infraestructura ciclista las periferias como Tláhuac, Iztapalapa, Xochimilco, Azcapotzalco. Son zonas que históricamente carecen de infraestructura. Por eso gran parte de la vía implementada el año pasado y este están en zonas periferias para crear circuitos locales y conectar con ciclovías y transporte masivo.

Plan gradual de las ciclovías emergentes. Imagen: Semovi CDMX.

–Este impulso de red ciclista, ¿qué tan representativo es a nivel América Latina, es decir, podemos ser un ejemplo para los otros países?

–No me interesa ser ejemplo. Me interesa que hagamos las cosas bien. Si somos ejemplo o tenemos infraestructura récord es accesorio. Pero no me interesa andar haciendo competencia con ciudades que lo han hecho muy bien. Y con quienes tenemos contacto permanente, por ejemplo, con Buenos Aires o Bogotá, para compartir experiencias y ver cómo vamos. La Ciudad de México tiene un potencial ciclista impresionante. Si esto es considerado ejemplo para América Latina es fantástico, pero no es algo que nos quite el sueño. Queremos concentrarnos en que lo que hagamos esté bien hecho. La región en su conjunto ha apostado por este tipo de infraestructura.

–Finalmente, Subsecretario, ¿qué tanto espacio hay para más biciestacionamientos a finales del sexenio?

–Espacio siempre hay; nos ajustamos. A veces es complicado. Lo importante no solo es tener espacio, sino garantizar la accesibilidad. Cuando se construye una biciestación es garantizar que sea fácil y seguro de llegar. En el Rosario hay una ciclovía de acceso. Se ha ganado bastante experiencia desde la administración anterior sobre cómo construirlos. Es un programa que sigue adelante y que en la medida de lo posible vamos a irlo acelerando a lo largo de estos años.