México

A la maestra Patricia la mataron en Zacapoaxtla, Puebla. Hoy, seis meses después, no hay justicia

05/05/2018 - 6:52 pm

Pasaron seis meses desde que Patricia Mora Herrera fue asesinada en Zacapoaxtla, Puebla, y el caso sigue sin resolverse, reclama la familia.  

Ciudad de México, 5 de mayo (SinEmbargo).- Patricia Mora Herrera dedicó su vida a la educación. Creía en las instituciones, mismas que hoy no entregan certezas a su familia. Entre aulas, talleres, cursos y estudiantes se condujo hasta la tarde del viernes 10 de noviembre del 2017, fecha en la que fue asesinada y abandonada en un terreno de Zacapoaxtla, Puebla. Hoy, a casi seis meses de distancia, el femicidio sigue sin aclararse.

“Ya voy a llegar”, escribió la maestra Mora, de 43 años de edad, a su familia, luego de pasar la jornada en un curso de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Eran las 18:00 horas cuando se aproximó a su domicilio –junto al colgado triángular en el que sería localizada sin signos vitales–. Descendió del vehículo de un amigo, identificado como Carlos Blanco Aguilar, frente a las instalaciones de la policía estatal (a 30 metros de su hogar), y desapareció.

“Patricia es madre de dos hijos. Ingeniera industrial. Impartió talleres para jóvenes que buscaban entrar a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), dirigió equipos de ajedrez, equipos de baloncesto, dirigió escoltas. Era una intelectual. Alguien que le costó sudor para pasar su examen de oposición, para ganarse una plaza”, dijo en diciembre Jacobo Mora Herrera, hermano de la víctima, en entrevista.

A las 18:20 del viernes 20, el círculo cercano de Patricia supo que algo andaba mal.

–¿Tío, no está por allá mi mamá? – preguntó la hija de la víctima a Jacobo, quien no dudó en ponerse en contacto con las autoridades y con la Cruz Roja. No había reportes de choques en carreteras ni en hospitales. La noche y madrugada, entonces, se tornó en búsqueda.

De acuerdo con la Fiscalía General de Puebla, sujetos interceptaron a la profesora, la sometieron para robarle y la llevaron hasta el terreno en el que la asfixiaron.

“En las diligencias desarrolladas consta que los agresores pretendían atacar de forma sexual a la víctima, pero al ver que había fallecido se fueron del lugar. Los dictámenes periciales descartan violación”, detalló la dependencia poblana en un boletín emitido el 22 de noviembre, casi dos semanas después del crimen.

ASESINARLA OTRA VEZ

Cerca de las tres de mañana del sábado 11, Jacobo se trasladó hasta el anfiteatro que se encuentra en el panteón municipal. Preguntó a las autoridades si el cuerpo que localizaron miembros del comité vecinal era de su hermana, le notificaron y comenzaron los “insensibles” cuestionamientos: “Aún puedo escuchar a Julio Cruz (identificado como policía judicial) preguntarme a quema ropa: ‘¿por qué crees tú que estaba en cueros?’”, relató Jacobo en una carta pública.

El joven narró que el cuerpo de su hermana estuvo en el anfiteatro, cuya puerta “era sostenida por un palo de escoba”, y que se encontraba sin resguardo hasta que apareció el médico legista (lo cual ocurrió hasta al amanecer). Recordó que le pidieron que consiguiera el material para la necropsia. Así lo hizo y les solicitó que le extrajeran algo de las uñas al cadáver, por si Patricia había tratado de defenderse, obtener algo que pudiera identificar a los responsables.

“Para llevar a cabo una necropsia con perspectiva de género tiene que haber un criminalista, un médico legista y un forense. Pero, ¿qué teníamos? Un médico legista con cuatro estudiantes de preparatoria”, contó el joven a este diario digital.

El 22 de noviembre, la Fiscalía General del Estado gobernado por el panista José Antonio Gali Fayad anunció que había esclarecido el caso: informó la detención de Fernando N. de 37 años de edad y un adolescente de 16 años de edad, acusados de ser los responsables del feminicidio.

La dependencia a cargo de Víctor Antonio Carrancá Bourget destacó que había tenido contacto directo con la familia, pero Jacobo denunció que les han negado el acceso a indagatoria oficial.

“Era una mujer que confiaba, de verdad. Confiaba en las instituciones. Quieren asesinarla otra vez con el carpetazo, el asesinato simbólico. Quieren enterrar su justicia. Están dejando cabos sueltos para que cualquier persona acredita, un abogado de oficio, los libere. Están violando leyes. No nos han dado la carpeta de investigación”, afirmó Jacobo.

A casi seis meses de distancia, el hermano de Patricia reclama que el caso sigue sin luz:

Carlos Vargas Sepúlveda
Periodista hecho en Polakas. Autor del libro Rostros en la oscuridad: El caso Ayotzinapa. Hace crónica del México violento de hoy. Ya concluyó siete maratones.
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