Mediante un comunicado, el organismo recalcó que el “acercarse al cráter de un volcán activo” es una irresponsabilidad que pone en riesgo la vida de quien lo realiza y compromete a los recursos humanos y materiales del Estado Mexicano.

Ciudad de México, 13 de agosto (SinEmbargo).– Protección Civil exhortó a la población a respetar el radio de restricción de 12 kilómetros alrededor del Popocatépetl.

Mediante un comunicado el organismo recalcó que el “acercarse al cráter de un volcán activo” es una irresponsabilidad que pone en riesgo la vida de quien lo realiza y compromete a los recursos humanos y materiales del Estado Mexicano.

“Subir al cráter de un volcán activo es una acción que no sólo pone en riesgo la vida de las personas que realizan ascensos al volcán de manera irresponsable, sino que compromete la integridad de los diferentes rescatistas que tendrían que ir en auxilio de quienes ingresan al área de restricción, así como recursos humanos y materiales del Estado mexicano”, señaló David E. León Romero, Coordinador Nacional de Protección Civil.

De acuerdo al comunicado emitido, la actividad eruptiva del Popocatépetl se reanudó a fines de 1994; actualmente, se encuentra en el nivel Amarillo Fase 2, lo que indica que el volcán tiene actividad explosiva, emisión de gases, ceniza, fragmentos incandescentes y la posiblidad de flujos piroclásticos y lodo de corto alcance.

Como muestra de esto la dependencia recordó que el 30 de abril de 1996 cinco montañistas perdieron la vida al no respetar el radio de restricción del volcán y ser alcanzados por los fragmentos incandescentes emanados de éste.

El radio de protección fue establecido con base al mapa de los peligros volcánicos, que fue elaborado por Protección Civil.

De acuerdo a los registros de actividad volcánica diaria del CENAPRED, las explosiones y exhalaciones del coloso se acompañan de fragmentos incandescentes de distintas dimensiones que superan los mil grados centígrados; asegurando que algunos suelen ser más grandes que un auto y pueden llegar a tener un alcance de kilómetros.

“Subir a un volcán activo no debe de ser visto como reto deportivo para los alpinistas, es una acción imprudencial”, finalizó la dependencia.