Cecilia Muñoz, la latina de mayor rango en la Casa Blanca con Obama, se unió desde septiembre a la campaña de Joe Biden. La hispana, que fungió como directora del Consejo de Política Nacional de la Casa Blanca con Obama, es acusada de “defender consistentemente” la política de deportación y separación de más de 3 millones de familias bajo los ocho años del Gobierno demócrata.

Los Ángeles, 17 de noviembre (EFE/SinEmbargo).- Una de las más importantes organizaciones de defensa de los inmigrantes del sur de California rechazó el nombramiento de Cecilia Muñoz como parte del equipo de transición del Presidente electo Joe Biden, acusándola de ser una defensora de la “máquina de deportaciones” del Gobierno de Barack Obama (2009-2017).

“Locura es hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes”, dijo Javier Hernández, director de Inland Coalition for Immigrant Justice (ICIJ), organización que lidera la defensa de inmigrantes en el sur de California y ha luchado por el cierre del Centro de Detención de Inmigrantes en Adelanto.

“Hay una sensación de amnesia que parece haber infectado a los demócratas y es extremadamente preocupante ver que los mismos actores que entregaron las llaves a la Administración de (Donald) Trump toman las riendas una vez más”, insistió el activista en un comunicado.

Obama apoyó campaña de Biden. Foto: EFE.

Muñoz, la latina de mayor rango en la Casa Blanca con Obama, se unió desde septiembre a la campaña de Biden para hacer parte de su equipo de transición.

Hernández resaltó que “los inmigrantes no están seguros con Cecilia Muñoz en la Administración”, y que ella “no debería ser recompensada por vender comunidades de inmigrantes para obtener beneficios políticos”.

La hispana, que fungió como directora del Consejo de Política Nacional de la Casa Blanca con Obama, es acusada por ICIJ de “defender consistentemente” la política de deportación y separación de más de 3 millones de familias bajo los ocho años del gobierno demócrata.

“No debemos olvidar que Cecilia Muñoz no era una defensora, sino que nos excluyó a muchos de las conversaciones y vendió a nuestras comunidades para obtener ganancias políticas”, acusó Hernández.

El director de ICIJ subrayó que la decisión de la campaña del presidente electo “no infunde confianza en la nueva Administración, sino todo lo contrario”.

El activista hizo un llamado a los líderes comunitarios de todo el país para insistir en que Cecilia Muñoz se mantenga alejada y permita que alguien que realmente se preocupa por los inmigrantes se una a la Administración.

¿QUIÉN ES CECILIA MUÑOZ? 

Cecilia Muñoz nació en julio de 1962. Es originaria de Detroit. En 1984 se graduó en Inglés y Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Michigan. Luego siguió con su educación en la Universidad de California en Berkeley, donde obtuvo su título de maestría en Estudios Latinoamericanos.

La mujer fue el enlace entre el Gobierno de Barack Obama y los gobiernos estatales cuando estuvo al frente de los Asuntos Intergubernamentales. Más tarde trabajó en New America , un centro de estudios con sede en Washington DC.

Fue en noviembre de 2020, luego de que las tendencias mostraran que Joe Biden derrotaría a Donald Trump, que se unió al equipo de transición del demócrata. Este mismo año publicó More than Ready, autobiografía en la que incluye fragmentos de su paso por la Casa Blanca.

DEPORTACIONES CON OBAMA 

Entre 2009 y 2014, la administración del entonces Presidente Barack Obama deportó a al menos 1.7 millones de mexicanos, es decir, al 71.14 por ciento del total de inmigrantes expulsados de Estados Unidos en dicho periodo, de acuerdo con datos del Departamento de Seguridad Nacional de ese país (HS, por sus siglas en inglés).

De acuerdo con el informe “2014 Yearbook of Immigration Statistics” del HS, del total de inmigrantes deportados entre 2009 y 2014 (2 millones 427 mil 070 personas), 1 millón 726 mil 732 fueron mexicanos, de los cuales, 793 mil 108 tenían antecedentes penales y 933 mil 624, no.

Entre 2009 y 2016, cerca de 2.8 millones de inmigrantes fueron expatriados, según las cifras oficiales del Instituto Nacional de Migración de los Estados Unidos (NIM, por sus siglas en inglés).

Según el Departamento de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), las deportaciones con Obama estaban enfocadas a reducir el número de inmigrantes con antecedentes criminales, no a las familias. El ICE se dedicó a “identificar, detener y retirar a los criminales condenados en las prisiones y cárceles, así como en las detenciones a gran escala al interior [del país]”. Sin embargo, de los casi 2.5 millones de inmigrantes deportados entre 2009 y 2014, el 56 por ciento no contaba con antecedentes penales (1 millón 369 mil 749). El 44 por ciento restante sí (1 millón 57 mil 321), revelan datos del Departamento de Seguridad Nacional.

De esos más de dos millones de expatriados, 71 por ciento son de origen mexicano: El 38.4 por ciento se trata de mexicanos, sin antecedentes penales, cuyo mayor delito fue buscar el “sueño americano”; el 32.6 por ciento restante son connacionales con historial delictivo.

Obama dejó la Presidencia en 2016. Foto: AP.

Las deportaciones atribuidas al Presidente Barack Obama, sólo consideran a los 2.8 millones de inmigrantes que salieron de Estados Unidos a través de órdenes de remoción -lo que tiene consecuencias administrativas o penales para futuros intentos de reingreso-.

Comparativamente y según los datos del Departamento de Seguridad Nacional, Obama deportó 45 por ciento más inmigrantes que Geroge W. Bush (2001-2009) y 79.5 por ciento más que Bill Clinton (1993-2001) en un periodo de cinco años.

La institución arroja que entre 2009 y 2014 el Gobierno de Obama deportó a 2 millones 427 mil 070 personas. Mientras que entre 2001 y 2006, la administración de Bush deportó a 1 millón 333 mil 362 personas. Con Clinton, entre 1993 y 1998, únicamente 498 mil 65 inmigrantes fueron deportados bajo una orden de remoción.

Hasta ahí los datos lo confirman: Obama conquistó el récord histórico de deportaciones en aquel país, pues si uno revisa los periodos presidenciales anteriores a 1993, las cifras decrecen aún más.