El impacto ambiental de la ganadería es mucho mayor que el de la producción vegetal. Foto: Katia Rodríguez

La pandemia sacudió la vida de todas las personas alrededor del mundo y todo parece indicar que realmente no aprendimos nada. ¿Sabes lo que está sucediendo entre China y Argentina? Argentina está enfrentando una nueva polémica que está generando mucho debate entre sus habitantes y el gobierno, es un tema muy complejo, pero trataré de resumirlo para que comprendan un poco mejor porqué la población está alarmada y se está organizando para impedir que esto suceda.

China está ofreciendo 27 mil millones de dólares al gobierno argentino para poder concretar un acuerdo que les permitiría instalar megagranjas de cerdos en su territorio con el fin de alimentar a la población del país asiático, evitando así futuras epidemias en su territorio. Después de tres meses sin brotes, se reportaron nuevos casos de Peste Porcina Africana en China. Según la Organización Mundial de Sanidad Animal, esta peste es de alta mortalidad y muy contagiosa para cerdos y jabalíes, puede causar su muerte entre dos y diez días de haber sido contraída. Recientemente se han presentado nuevos casos al sur de Europa.

Las megagranjas son espacios adaptados con una gran cantidad de jaulas pequeñas cuyo fin es albergar miles de animales que serán tratados como máquinas productoras de recursos. Si este acuerdo se concreta, se estima que se instalarían más de veinte granjas intensivas con capacidad para albergar más de doce mil hembras que serían explotadas de manera constante con el fin de engordarlas, reproducirlas y asesinarlas para que sus carnes y las de sus crías alimenten a la población china. El hacinamiento masivo de animales es el ambiente ideal para nuevos brotes de enfermedades virales que se alojan en animales y eventualmente pueden mutar e infectarnos también.

Las megagranjas son espacios adaptados con una gran cantidad de jaulas pequeñas cuyo fin es albergar miles de animales que serán tratados como máquinas productoras de recursos. Foto: Pixabay

Mientras que aproximadamente siete millones de personas no tienen acceso al agua potable en Argentina, se estima que el requerimiento hídrico de las granjas será de más de 37 ‘500,000 litros de agua por día. Además, según especialistas, cuando los desechos de las granjas sean descartados cerca de comunidades humanas podrán provocar dolores de cabeza, vómitos, ansiedad, estrés crónico, enfermedades intestinales provocadas por bacterias y distintas enfermedades respiratorias, por mencionar algunas.

Los desmontes son otro problema, ya que se requieren grandes espacios de terreno para crecer más alimento que será necesario para alimentar a los millones de animales que serán obligados a nacer, provocando la pérdida de la biodiversidad, el desplazamiento de comunidades e incendios descontrolados. El impacto ambiental de la ganadería, incluso a través de métodos “sostenibles”, es mucho mayor que el de la producción vegetal. La cantidad de recursos que se necesitan para generar un kilo de carne hacen que la producción no sea sustentable, se necesitan muchos más recursos que los kilos de carne que se llegan a producir. Casi 2/3 de todos los cultivos de soya, maíz y cebada y aproximadamente 1/3 de todos los cultivos de granos se utilizan para alimentar a los animales, por lo que reducir el consumo de productos animales haría que las tierras destinadas para la alimentación de los animales estén disponibles para otros usos (Lancet, 2019).

Después de muchas protestas e inconformidades, este acuerdo se retrasó hasta noviembre. Nuestro egoísmo está terminando con el planeta que habitamos.