Las autoridades de Atlanta, Estados Unidos, informaron que “Zeta” dejó una estela de daños y afectaciones de más de 2 millones de negocios y hogares sin luz; previamente, el fenómeno natural atravesó Nueva Orleans con vientos y lluvias que destrozaron viviendas y causaron al menos tres muertes.

Por Rebecca Santana y Kevin Mcgill

Nuevo Orleands, Estados Unidos, 29 de octubre (AP).- Un debilitado “Zeta” atravesaba el sureste de Estados Unidos el jueves, dejando una estela de daños y más de 2 millones de negocios y hogares sin luz en Atlanta y más allá. Previamente atravesó Nueva Orleans con vientos y lluvias que destrozaron viviendas y causaron al menos tres muertes.

“Zeta”, que llegó como huracán de Categoría 2, se debilitó a tormenta tropical por la mañana con vientos máximos sostenidos de 95 km/h (60 mph). Su ojo estaba a unos 80 kilómetros (50 millas) al norte de Asheville, Carolina del Norte, algo inusual incluso para una región habituada a los huracanes y sus secuelas.

Cientos de escuelas cancelaron las clases o preveían iniciarlas tarde en una zona desde la costa norte del Golfo de México hasta las Carolinas.

Las autoridades dijeron que las condiciones peligrosas persistirían durante el día. “Zeta” cruzaría los estados centrales del Atlántico como tormenta tropical antes de alejarse de la costa en Delaware y el sur de Nueva Jersey.

La tormenta mató al menos a tres personas. El viento derribó un gran roble sobre una casa rodante, matando a un hombre en Acworth, unos 51 kilómetros (32 millas) al norte de Atlanta. Otros dos adultos y un niño estaban en la casa en ese momento, pero salieron ilesos.

Un hombre de 55 años de edad falleció antes electrocutado por un cable eléctrico caído en Nueva Orleans, según un forense de Luisiana.

Leslie Richardson, de 58 años de edad, se ahogó al quedar atrapado por las aguas en Biloxi, Mississippi, cuando grababa la tormenta en video.

Se reportaron apagones en Luisiana, Mississippi, Alabama y Georgia, según el sitio web PowerOutage.us. Georgia era el estado con más clientes sin luz antes del amanecer del jueves, con más de un millón de inmuebles sin electricidad.

El Gobernador de Luisiana, John Bel Edwards, preveía recorrer el jueves las regiones costeras más golpeadas por la tormenta. Cuando grupos de vecinos e iglesias empezaban a ayudar a los afectados, destacó la necesidad de protegerse del coronavirus al mismo tiempo. “Ofrezcan su ayuda, pero con la mascarilla puesta”, dijo.