Uno de los regalos más literalmente conmovedores que uno puede recibir es un concierto. La música envuelve completamente al cuerpo implicando todos los sentidos a través del detonador del oído y lo penetra, lo impulsa, lo mueve, y lo deja flotando en la memoria de esas notas únicas, portadoras de todo lo que un regalo desmesurado puede desencadenar en una persona. En el teatro principal de la ciudad de Montauban, en el sur de Francia, como parte del Festival Letras de Otoño, el compositor mexicano Eduardo Gamboa estrenó su obra "Ojos llenos de pájaros", compuesta para la voz maravillosa de la soprano Irasema Terrazas, con la virtuosa Claudia Corona al piano. Eduardo Gamboa retomó el poema que está en el origen y da nombre a cada una de las cinco novelas del ciclo del deseo en Mogador. Ese es el regalo que recibí y que este fin de año me gustaría compartir con ustedes.
Por Alberto Ruy-Sánchez
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