No hay ninguna elección para sospechar que la elección del 2012 será una elección siquiera cercana a un fraude. No hay razón, no hay motivo para desde ahora comenzar a cuestionar una vez más a las instituciones electorales mexicanas. No hay una sola evidencia que justifique algo así. Después del 1 de julio, si es que alguno de los candidatos decide aparecer frente al electorado con el argumento del fraude en la mano, todos debemos decidir qué hacer: o creemos en la democracia mexicana y la respaldamos o no creemos en la democracia mexicana y no la respaldamos.
Por León Krauze
MÁS EN Opinión
Ana Lilia Pérez
Extorsiones trumpianas
""Las manifestaciones ciudadanas contra las políticas e injerencismo del gobierno de Trump se van ext..."
Álvaro Delgado Gómez
Contra la censura
""Es un muy mal mensaje a los mexicanos que, desde dos medios de Estado, el Canal Catorce del Sistema..."
Fundar
¿Qué hacer con la crisis forense este 2026?
""La atención a la crisis forense no está pensada como política de Estado, es decir, no hay intención..."