Daniela Barragán

Morena frente al espejo

24/01/2026 - 12:05 am

"Morena tendría que hacer un reconocimiento de que la tentación ganó con los plurinominales y se hizo exactamente lo mismo que se criticó durante años".

La discusión de la Reforma Electoral que prepara la Presidenta Claudia Sheinbaum generó incomodidad en dos grupos.

El primero es el predecible: la oposición.

Aunque aún no terminan por aceptar públicamente que son el mismo grupo, el PRI, el PAN y los exINE’s, ese grupo de exfuncionarios del Instituto Nacional Electoral, tienen muy focalizadas sus quejas contra la Reforma que aún no está concluida.

Sin conocerla, ya la bautizaron como Ley Maduro y pasó a ser un elemento más en ese camino de México hacia a la dictadura en la que ya vivimos… pero que apenas va a iniciar. Sí, así como usted lo lee.

Otra parte de la molestia, también predecible, es porque a los expertos y únicos conocedores de lo que es la “verdadera” democracia no se les consultó de manera prioritaria. En este grupo están Lorenzo Córdova, José Woldenberg, Leonardo Valdez Zurita y Luis Carlos Ugalde. Ellos se sienten los intelectuales del sistema democrático en México y en consecuencia una Reforma Electoral que no salga de ellos es considerada casi en automático como destructora de nuestra eternamente joven democracia.

Pero insisto. Ese escenario se podía advertir fácilmente, sumando como otro factor, que en 2023 la causa que los llevó a las calles fue la “defensa de la democracia” con la llamada “marea rosa”.

El escenario no tan predecible es el de los aliados de la Presidenta. Quizás se dio por hecho que el respaldo popular a un proyecto político lo tendrían también, de manera incondicional, el Partido Verde y el Partido del Trabajo y no sólo la gente.

Aunque ya la Secretaria de Gobernación los está atendiendo y el propio Ricardo Monreal ha asegurado que habrá consenso con los aliados, para esos dos partidos y quienes los integran, la alianza con Morena ha resultado en un gran negocio.

El periódico Reforma hace el análisis: en el caso del PT, pasó de recibir 236.8 millones de pesos en 2018 a 670.6 millones en 2026, un aumento de 183 por ciento. Mientras que el Verde incrementó su financiamiento de 368 millones a 832.1 millones de pesos, un alza de 126 por ciento.

Y no sólo es el dinero, también está el poder político que las y los mexicanos, al respaldar el proyecto político de Morena, les han dado: en cuanto a los pluris en la Cámara, el Verde pasó de 15 diputados en 2018 a 62 en 2024, mientras que el PT pasó de 44 diputados en 2018 a 49 en 2024. En el Senado, el Verde duplicó su bancada de 6 a 14. El PT se mantuvo en seis. De reducirse estos números, ambos partidos enfrentarían la pérdida de cientos de millones de pesos.

Esos son sus principios y van a pelear por ellos.

En este contexto, la Presidenta Nacional de Morena Luisa María Alcalde, marcó su posición y para mi sorpresa no fue un pleno respaldo al Verde y al PT, ya que señaló que era importante impulsar una modificación de la figura de legisladores plurinominales y criticó que actualmente se eligen “por dedazo y sin tomar en cuenta a nadie”, que no hacen campaña, que no reciben un sólo voto directo y que en muchos casos son “impresentables”.

Sin embargo, para entrar de lleno a esta discusión, Morena tendría que aceptar que en cuanto pudo adoptó todos los vicios respecto a los plurinominales: muchos son impresentables en sus estados, no consiguieron ni un voto directo, no hicieron campaña y fueron puestos por dedazo.

Bajo el lema de la transformación de la vida política, Morena no hizo lo suyo con sus plurinomales, comportándose como el PRI, el PAN y el Verde.

Ricardo Monreal Ávila, Germán Martínez Cázares, Alejandro Murat, Cuauhtémoc Blanco, Hugo Erick Flores, Pedro Haces, Manuel Espino son algunos ejemplos.

Tan sólo de esos siete nombres, Morena tuvo que responder en su momento ¿a qué minoría representa? Ricardo Monreal representa únicamente a sus propios intereses al igual que Alejandro Murat, menospreciado en Oaxaca y por su expartido el PRI.

Cuauhtémoc Blanco disfruta de su fuero; Hugo Erick Flores representa sus intereses religiosos desafiando permanentemente la laicidad de nuestro país y siempre está con la mira en la posibilidad de tener de nuevo un partido político.

Pedro Haces goza de la impunidad, con su machismo y soberbia, gracias al poder que le dio Ricardo Monreal en la actual Legislatura. Es decir, un plurinominal le dio a otro plurinominal una posición privilegiada en la Cámara de Diputados, ya que lo nombró “su mano derecha”, lo que le ha permitido tener un papel privilegiado en la toma de decisiones importantes.

El poder coptado por los plurinominales, qué gran cachetada a la gente.

De los casos de Espino y Germán Martínez, Morena tampoco sale bien librado; el primero yunquista panista y el segundo, un panista que se puso medio año la camiseta del lopezobradorismo para luego decir adiós y regresar con los suyos.

Ese es sólo un puñado de casos. El más emblemático de este gran problema sería el actor y cantante Sergio Mayer. Su caso es muy particular.

Llegó en 2018, pocos saben por qué. Tuvo polémicas y al poco tiempo abandonó el barco. De repente, para 2024 apareció de nuevo como plurinominal y fue un escándalo que Morena aguantó hasta que el tiempo calmó los ánimos. Nunca se supieron las razones de la presencia de Mayer y para este periodo, Morena tiene a un Diputado que hace grandes análisis de La Casa de los Famosos o de La Granja, el reality de TvAzteca que es la copia más grotesca del grotesco reality de Televisa.

Al debate, por estas razones, Morena no llega con la autoridad moral intacta. Tendría que hacer un reconocimiento de que la tentación ganó con los plurinominales y se hizo exactamente lo mismo que se criticó durante años.

La crítica de Alcalde puede ser buena señal, pero lo principal será en el papel, en la propuesta que presente la Presidenta Claudia Sheinbaum. Esas reglas no serán únicamente para el PRI y el PAN, lo serán para el Verde, el PT y Morena.

Será interesante saber, conforme pasen los días, si dentro de Morena también habrá resistencias. Quizás ya las estamos viendo, un tanto escondidas detrás de las resistencias del Verde y el PT pero ya se advierten.

En la propuesta de Reforma Electoral de Andrés Manuel López Obrador, se planteó que los partidos políticos sólo recibieran dinero cuando era año electoral y que incluso los plurinominales estuvieran obligados a hacer campaña.

¿Se imaginan a Mayer repartiendo volantes casa por casa? ¿A Pedro Haces?

Es un escenario que nos merecemos. Las negociaciones de las cúpulas políticas deben terminar o por lo menos, deben irse debilitando. Eso es lo que exige la gente. Y ningún plurinominal debe estar por encima del pueblo.

Daniela Barragán

Es periodista por la UNAM, con especialidad en política por la Carlos Septién. Los últimos años los ha dedicado al periodismo de datos, con énfasis en temas de pobreza, desigualdad, transparencia y gé... Ver más

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