Ciudad de México, 15 de marzo (SinEmbargo).- El rechazo a la Reforma Electoral truncó la oportunidad para que la población migrante mexicana en Estados Unidos tenga representación real en el Congreso. Y han sido precisamente el PT y el PVEM los que han frenado esa posibilidad en los últimos años, denunció Avelino Meza, secretario general de Fuerza Migrante.
El miércoles, en la Cámara de Diputados fue desechada la reforma propuesta por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Esta vez, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) no apoyaron a Morena porque la iniciativa eliminaba a los plurinominales en el Senado y obligaba a hacer campaña a quienes quisieran llegar a San Lázaro por esa vía.
Pero otro tema importante de la iniciativa eran las diputaciones migrantes. Entre la población mexicana en Estados Unidos hay un sentimiento de frustración, relata desde Nueva York, Avelino Meza, secretario general de Fuerza Migrante.
La población mexicana es el mayor grupo de inmigrantes en Estados Unidos, de acuerdo con el Instituto de Política Migratoria. “La diáspora mexicana está compuesta de aproximadamente 38.8 millones de residentes que nacieron en México o declararon tener ascendencia u origen mexicano”.
Para Avelino Meza, al rechazar la Reforma Electoral, México perdió una gran oportunidad de vincular a los paisanos y las paisanas en un momento tan necesario como el actual. “No podemos permitir que nuestros hijos se sientan avergonzados de ser mexicanos en una crisis que actualmente tenemos en los Estados Unidos”.
Pero algunos partidos en México han impedido que la comunidad migrante tenga un lugar en el Congreso de su país, agrega el activista. Particularmente, “desde que empezamos esta lucha con juicios estratégicos, quienes se han interpuesto sistemáticamente a la representación han sido el Partido Verde y el PT”.
En 2021, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordenó al Instituto Nacional Electoral (INE) fortalecer las acciones afirmativas para grupos subrepresentados. Entonces, el INE obligó a los partidos a postular candidaturas migrantes dentro de sus listas plurinominales.
Sin embargo, el PT y el Verde “fueron los primeros que impugnaron esas sentencias del tribunal y los acuerdos del INE y que permanentemente han rechazado” los espacios reservados para grupos migrantes, dice Avelino Meza.
Pese a que el único mecanismo que tienen ahora las personas migrantes para llegar al Congreso son las candidaturas plurinominales y con la Reforma Electoral hubieran perdido un lugar en el Senado, apoyaban la iniciativa porque “significaba la oportunidad de mejorar la calidad de la representación” y terminar con “la simulación” de perfiles que no representan a la comunidad migrante, explica Avelino Meza.

Las legisladoras migrantes
Actualmente, hay seis personas que llegaron al Congreso mediante la acción afirmativa de candidaturas migrantes. Pero la mayoría no son reconocidas como migrantes por la población en Estados Unidos.
Cinco son de Morena:
- Nadia Yadira Sepulveda García
- Aniceto Polanco Morales
- Maribel Solache González
- Roselia Suárez Montes De Oca
- Karina Isabel Ruiz Ruiz
Y una por el PAN:
- Blanca Leticia Gutiérrez Garza
“Nadia (Yadira Sepulveda García) no es residente en el extranjero. En algún momento vivió, se casó. No sé exactamente la historia. Pero ella residía en Jalisco” cuando fue postulada, dice Avelino Meza.
De acuerdo con el Sistema de Información Legislativa (SIL), Sepúlveda García es empresaria en el ramo de la seguridad privada, fue Vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Ucrania en México en 2015 y en 2024 fue Delegada de la Convención Internacional de Derechos Humanos y Migración en San Diego, California.

Blanca Leticia Gutiérrez “es una activista tamaulipeca del PAN que se ha apropiado muy bien de la agenda, creo que hasta mejor que los propios migrantes. Pero ella no es migrante, vive en una ciudad binacional, como es como Reynosa, donde mucha gente entra y sale; pero no son migrantes, son personas que residen en Tamaulipas”.
La experiencia de la Diputada panista es empresarial. Además, reportó ser integrante de la We the Dreamers Foundation, dedicada al trabajo con inmigrantes; así como socia solidaria de La Unión del Pueblo Entero, una organización fundada por César Chávez y Dolores Huerta, luchadores por los derechos de trabajadores y trabajadoras en los campos estadounidenses.
Aniceto, “Cheto” Polanco, migró a Los Ángeles, California, desde hace 36 años, donde ha participado con comunidades mexicanas en la defensa de sus derechos. Nació en Copala, Guerrero.
La Diputada Maribel Solache González migró a Estados Unidos cuando tenía 33 años de edad y hace unos años regresó al país, es una mexicana en retorno. En el país vecino promovió la alfabetización, la ciudadanía y acceso a licencias de manejo para personas migrantes.
Roselia Suárez Montes De Oca es integrante de la Coalición de Migrantes Mexicanos. Desde 2015 forma parte del Comité de Morena en Chicago y de 2022 a 2024 fue Consejera nacional de Morena en aquella ciudad de Illinois.
Karina Isabel Ruiz Ruiz es la única senadora y pertenece a la banca de Morena. Estudió en la Universidad Estatal de Arizona y al menos desde 2015 ha trabajado en diferentes organizaciones por las personas migrantes.
En la votación de la Reforma Electoral, todas las diputadas y el diputado de Morena votaron a favor. La Diputada Blanca Leticia Gutiérrez Garza votó en contra, junto con su bancada del PAN.

¿Qué decía la Reforma Electoral de Sheinbaum?
La iniciativa de la Presidenta Claudia Sheinbaum proponía modificar la fracción III del artículo 51 de la Constitución, el cual establece los requisitos para obtener una candidatura a la Cámara de Diputados.
El párrafo indica que debe “ser originario de la entidad federativa en que se haga la elección o vecino de esta con residencia efectiva de más de seis meses anteriores a la fecha de ella”.
La propuesta en la reforma electoral era agregar: “y en el caso de las personas mexicanas residentes en el extranjero, tener residencia de más de tres años fuera de territorio nacional”. Con esto se intentaba garantizar que las postulaciones recayeran en migrantes reales.
La primera vez que hubo diputaciones migrantes fue en la elección de 2021. En ese momento llegaron 11 diputadas y diputados federales. Sin embargo, de ese proceso electoral “aprendimos la simulación” de los partidos políticos, dice Avelino Meza.
“Fue una gran cachetada” de realidad, agrega. “Por lo menos seis personas de la primera generación de diputados migrantes, más de la mitad, no eran residentes en el extranjero. El resto, efectivamente, vivían en el extranjero pero no necesariamente estaban vinculados con una representación popular, sino los intereses de los partidos políticos”.
En esa legislatura estuvo Nora Elva Oranday Aguirre por el PAN. De acuerdo con el activista, la propia diputada le contó que su candidatura se la debía a una comadre del PAN en Coahuila, quien le ofreció ese lugar. Oranday Aguirre había vivido antes en Chicago, pero ya estaba establecida en México cuando recibió una llamada para preguntarle si aún contaba con documentos que acreditaran su estancia en Estados Unidos. Finalmente fue incluida en las listas plurinominales del partido.
El movimiento migrante llevaba más de 40 años pidiendo tener representación en el Congreso, pero se perdió esa oportunidad en aquel momento y ahora, en la reforma electoral, dice Avelino Meza.

“No queremos comprar derechos, pero es fundamental que se reconozca que el desarrollo del país” se basa también “no en nuestro sacrificio, pero sí en una acción que nadie tomaría. Si el país hubiera tenido otras condiciones, muchas personas no hubiéramos salido ”.
De acuerdo con el Foro de Remesas de América Latina, en entidades como Zacatecas, Michoacán o Guanajuato, el 10 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) provienen de los envíos monetarios de migrantes en Estados Unidos.
“Se hablaba siempre sobre el voto de castigo de los migrantes y que por eso el PRI en su momento no nos abría la posibilidad de votar, para que no votáramos contra ese partido” dice Avelino Meza. Pero ahora, a su consideración, el voto migrante es un voto no controlado y eso es un gran riesgo para algunos partidos.
“La comunidad de mexicanos en el extranjero estamos viviendo un momento histórico”, especialmente en Estados Unidos, bajo el Gobierno de Donald Trump, quien ha emprendido una verdadera cacería de personas migrantes.
Por eso, dice, es necesario comprender que “México es un país extraterritorial, o sea, la nación está fuera de las fronteras también” y que, además, existe la población binacional.
En ese sentido, “el reconocimiento es hacia la presidenta Sheinbaum por plantear en la reforma electoral un mecanismo que nosotros permanentemente hemos estado pidiendo, el hecho de tener una representación garantizada y el que nosotros mismos seamos los responsables de elegir a quién nos representa”.
Al final, desde Fuerza Migrante, consideran que “lo planteado por parte del Ejecutivo es fundamental porque ya hay una conciencia y ya se plantó esa semilla en territorio de la Cuarta Transformación. Y al sembrarlo, tenemos la posibilidad de que eso pueda germinar”.



