Alejandro De la Garza

Del mundo y sus calamidades

24/01/2026 - 12:02 am

"Ya vivimos la mayor pandemia de nuestro tiempo, estamos atestiguando el genocidio en Gaza y vivimos guerras parciales o localizadas de alta intensidad".

Del mundo y sus calamidades
Imagen del 12 de septiembre de 2025 de humo elevándose tras un ataque aéreo israelí, en la Ciudad de Gaza. Foto: Xinhua

El sino del escorpión miró esta semana hacia el mundo y sus calamidades, un tema sin duda alentado por la más reciente calamidad mayor, denominada Donald Trump. El alacrán escucha los lamentos por doquier: en la prensa, los portales digitales, la televisión, la radio, los podcast, las redes sociales todas; en las conversaciones con los amigos y familiares, en los sueños o pesadillas y en el pasmado insomnio. Tal parece, a las claras, que el nuevo orden imperial fascistoide marca el fin de una era y de forma inevitable el surgimiento de otra, aunque no sabemos cuál.

Hay quienes, optimistas, dicen que vivimos la crisis terminal del capitalismo; otros, más bien liberales, lamentan el fin de su ideología y sus políticas económicas a cambio del predominio de un capitalismo más salvaje y controlado por élites económicas, tecnológicas y financieras, una suerte de etapa superior del tecnoimperialismo. Los más esperanzados advierten la activación de las resistencias, una creciente y expansiva conciencia en la población de los males del capitalismo recargado: la codicia, la explotación, la violencia, la apropiación por la fuerza de los recursos naturales, la discriminación económica y racial. Aún otros, ven el inicio de una verdadera nueva era en la que el hombre se reencontrará con su humanidad ante tanta catástrofe y guerra.

Para todos ellos, el venenoso quiere traer a discusión las muchas calamidades que felizmente ignoramos para concentrarnos en la más cercana y que más nos afecta. En enero de 2026 existen decenas de conflictos armados activos catalogados en la “List of ongoing armed conflicts” de Wikipedia y en el “Conflict Watchlist 2026” del “Armed Conflict Location & Event Data”. Esta enumeración especifica intensidad, víctimas estimadas y desplazados por el conflicto, aunque las cifras siempre son estimadas y dependen de la fecha de corte.

Destacan en primer lugar la guerra Rusia - Ucrania (2022), de intensidad alta y con estimaciones recientes de entre 150 mil y 200 mil víctimas mortales en su mayoría soldados, pero con una cifra cercana a las 25 mil víctimas civiles desde febrero de 2022. Además, ha generado millones de civiles desplazados y refugiados en Europa. Le sigue la guerra Israel - Gaza de 2023 (aunque muchos se niegan a denominarla guerra por la asimetría del enfrentamiento y prefieren el término de invasión), también de alta intensidad y, según datos del Ministerio de Salud (MoH), con 70 mil 925 muertes palestinas al 18 de enero de 2026, estimándose 34 mil 900 víctimas hombres; 15 mil 800 mujeres, y 20 mil 200 niños y niñas.

A estas guerras del siglo XXI le siguen más de una docena que deben sumar millones de víctimas mortales y también millones de personas desplazadas, todas guerras de intensidad media a alta en Sudán (2023), Yemen (desde 2014), Siria (2011), República Democrática del Congo (2020), Myanmar (postgolpe 2021), Afganistán (violencia persistente tras 2021), Nigeria (Boko Haram y violencia comunitaria 2016), Somalia y Etiopía.

Le siguen otros conflictos listados como de baja intensidad en Bangladesh, Filipinas, Uganda, Camerún, Malí, Burkina Faso, Níger, Chad, República Centroafricana, Angola, Mozambique y Tanzania. La lista de las guerras del siglo XXI parece apenas iniciarse.

Si volvemos la mirada al siglo XX, padecimos la Primera Guerra Mundial (1914-1918), que dejó entre 15 y 24 millones de muertos y alrededor de 23 millones de heridos, y la Segunda Guerra Mundial (1939–1945), con entre 60 y 75 millones de muertes estimadas, más destrucción masiva, desplazamientos, hambruna y genocidio. Tan sólo el nazismo y el Holocausto provocaron 17 millones de víctimas asesinadas por el régimen nazi, incluidos entre cinco y seis millones de judíos, exterminados mediante una planificación industrial de la muerte y la persecución sistemática, conocida como “la solución final”.

Pero volvamos al siglo nuevo y recordemos lo apenas sucedido hace tres años. La pandemia de Covid se extendió desde diciembre de 2019 (en Wuhan, China) hasta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró su fin oficial el 5 de mayo de 2023. En ese periodo, se contabilizan más de 6.9 millones de muertes confirmadas en los registros de la OMS, aunque estimaciones independientes (como “Our World in Data”) calculan que el exceso de mortalidad global podría superar los 20–27 millones de fallecimientos.

En nuestros países de Latinoamérica y el Caribe se registraron casi 1.8 millones de muertes por Covid, hasta mayo de 2025, con Brasil (700 mil muertes) y México (335 mil) a la cabeza, aunque las cifras oficiales siempre han sido rebatidas por el cálculo de “exceso de mortalidad”. En Perú, Colombia, Argentina, Chile y Ecuador se registraron en cada uno decenas de miles de fallecimientos.

A su vez, hasta enero de 2026, Estados Unidos ha registrado poco más de un millón 170 mil muertes confirmadas por Covid, según datos consolidados de la OMS. Esto convierte a Estados Unidos en el país con el mayor número absoluto de fallecimientos reportados en el mundo. En tanto, Canadá registró una cifra mucho menor de fatalidades, con 59 mil 083 hasta septiembre de 2024.

Las épocas “más oscuras” de la humanidad suelen agruparse, en general, por pandemias masivas, colapsos sociales, genocidios y guerras totales, lee el escorpión. Ya vivimos la mayor pandemia de nuestro tiempo, estamos atestiguando el genocidio en Gaza y vivimos guerras parciales o localizadas de alta intensidad. Las cifras que arroja el primer año del segundo mandato de Trump en la Presidencia de su país también son interesantes y reveladoras de un momento cruel y oscuro.

Durante el último año, se estima que los arrestos realizados por ICE en el interior de Estados Unidos oscilaron entre 150 mil y 300 mil personas. En cuanto a detenidos en centros de custodia de ICE, se estimaron alrededor de 60 mil personas en un momento determinado. Respecto a los fallecimientos de migrantes, los registros parciales de “Missing Migrants y No More Deaths” indican que se contabilizaron varios cientos o quizá algunos miles de muertes, pero principalmente en tránsito hacia Estados Unidos, aunque los hubo también tras procesos de expulsión. Estas cifras son mínimas, ya que muchas muertes de migrantes no se registran oficialmente.

Finalmente, el número de expulsados o removidos fuera de Estados Unidos —es decir, deportaciones y expulsiones administrativas— se situó en un rango cercano al medio millón de eventos durante ese periodo, según los datos combinados de CBP y de ICE.

Ante esta pasarela de calamidades, el alacrán mira a su alrededor y observa su pueblo playero del Pacífico, del cual vino a despedirse para irremediablemente volver a la ciudad. Y así, sin pena ni embargo, ve que hay belleza en la plateada luz de la mañana y en el sol hundiéndose en el mar. ¿Qué más?

Alejandro De la Garza

Alejandro de la Garza. Periodista cultural, crítico literario y escritor. Autor del libro Espejo de agua. Ensayos de literatura mexicana (Cal y Arena, 2011). Desde los años ochenta ha escrito ensayos... Ver más

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