La autora de Mexicali, luego de hacer su tesis sobre Roberto Bolaño, vuelve con Tiempo de literatura y después de participar en tantas antologías presenta su primer libro de 13 relatos: “las drogas, las relaciones humanas, la maternidad no convencional, esos son mis temas”, dice.

Ciudad de México, 20 de enero (SinEmbargo).- Para escribir bien, Elma Correa, te dicen los chicos de Mexicali. Claro, ella siempre participa de antologías y revistas. Este año dará a conocer su primer libro de cuentos titulado Que parezca un accidente. (NitroPress).

“Son 13 relatos de mis temas favoritos, que son las drogas, las infancia, las relaciones extrañas y está programado para salir pronto este año”, dice la también directora de un taller literario, que ha traído a todos sus alumnos a Tijuana para que tengan un encuentro con los invitados al Festival de Literatura en el Norte y mantener una sesión con el gran escritor Óscar de la Borbolla, que recientemente ha presentado El arte de dudar.

“El arte de dudar”: Una guía vital para no ser uno más dentro del coro aborregado de la sociedad

Hace poco, Elma se recibió de maestra en estudios socioculturales con una tesis basada en Roberto Bolaño hablando de la violencia en 2666.

“Creo que lo interesante de mi tesis es que generé una metodología propia para analizar la novela combinando la narratología, el análisis de la cultura de Edward Said y las representaciones sociales”, afirma Correa.

2666 ha sido el libro más revisado de Bolaño y me parece que sí logré hacer algo distinto. El enfoque transdiciplinar de la maestría que cursé me dio la oportunidad de hacer algo diferente”, explica.

“Roberto Bolaño entendía que la violencia es un constructor histórico que nos persigue desde antes de la Conquista, leer 2666 de otro modo, no por placer, me hizo ser más consciente de mi proceso de escritura, incluso del modo en que toco la violencia en mis propios textos”, dice Elma, también organizadora del encuentro Tiempo de Literatura, que se realiza en Mexicali y por el que han ido escritores como Enrique Serna, Antonio Ortuño, Fernanda Melchor y el poeta cubano José Kozer.

“Ahora estamos un poco en stand by. La maestría me llevó dos años y no me dio espacio para otra cosa. Lo que sigue es iniciar con la gestión de recursos otra vez para poder realizarlo en octubre de 2018”, concluye.