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Para los que luchamos con tener un mundo más justo para los animales es difícil dejar de sentir la frustración que nos llega tan seguido, es difícil asimilar que aun cuando la ciencia ha avanzado tanto aceptando totalmente la sintiencia de sintiencia de animales mamíferos, o sea de su capacidad para reaccionar de forma positiva o negativa a estímulos, tal como nosotros los humanos, sigamos como sociedad ignorando su dolor y angustia al ser explotados o torturados.

Tan sólo en una semana han pasado dos casos de abuso y tortura a un cerdo y un cordero, uno en China y el otro en Uruguay, que afortunadamente se hicieron virales y se han hecho público y digo afortunadamente porque esto pasa seguido, sólo que no lo vemos.

En el de China ocurre en un parque de diversiones en el que tuvieron la brillante idea de amarrar a un cerdo, subirlo obviamente en contra de su voluntad y chillando, a una torre en la que lo amarran a los aditamentos de un bungie y lo avientan para inaugurar un parque de diversiones, y lo triste es que no solamente están torturando al cerdo que grita de miedo y del poco cuidado en su manejo, no contentos con este acto aberrante en sí, todavía lo ridiculizan al ponerle una capa como de superhéroe para que vuele mientras lo avientan.

Qué les pasa por la cabeza para pensar que está bien agarrar a un ser que siente y tiene la capacidad de sufrir, amarrarlo, vestirlo y aventarlo entre risas, ¿en qué momento alguien puede pensar que esto está bien? Y que no corresponde a personas que están mal de la cabeza, imaginen eso con otra especie, imaginen que se lo hacen a un niño de 4 años, los cerdos tienen la capacidad para resolver problemas como un niño de 4 años, así como el niño pensaría que va a morir y se lastimaría, igual le pasó al cerdo.

Y esto sucede cuando no han pasado ni 6 días de que una persona avienta a un cordero (que todos pensaban que era un cerdo pero es lo mismo) desde un helicóptero a una alberca, no se si el cerdo estaba vivo o muerto, espero por el que estuviera ya muerto, porque desde esa altura estrellarte en el agua es como concreto.

Esta “magnífica” cruel y barbárica idea de agarrar un ser vivo y aventarlo fue del empresario Federico Álvarez Castillo dueño de Etiqueta Negra y su esposa, quien estuvo invitando en chats a amigos para que fueran a comer un cordero ‘que iba a caer del cielo’ entre risas que se pueden escuchar en el video grabaron todo, después sale la foto del empresario dentro de la alberca abriéndole las piernas al cordero, lo que no sólo muestra que el dinero no te compra valores, compasión o empatía, sino que creen que pueden hacer esto, invitar a sus amigos a su casa para festejarlo como si hubieran hecho la gracia del siglo, aunque con esto parecería que seguimos en el siglo 18 pero eso es otro tema

Al menos en este caso Jeep cortó toda relación con Etiqueta Negra, gracias a que se dio a conocer y que estos hechos no tienen cabida en una sociedad que se dice civilizada.

En qué momento nos sentimos tan superiores y nos tragamos que somos la cabeza de la cadena alimenticia. Somos los únicos animales que somos tan estúpidos que cuando tenemos un planeta que nos da todo nos empecinamos en acabar con él, somos tan estúpidos que cometemos los mismos errores varias veces y no aprendemos. Somos tan estúpidos que no entendemos que al hacer estos actos retrógradas de tortura contra animales nos desensibilizamos con los humanos, y no vemos la conexión de la violencia en contra de animales y la violencia contra humanos.

Somos tan ingenuos que vamos a seguir ignorando que estos cerdos torturados son los mismos que llegan a nuestra mesa en forma de carne, que los matan sin aturdir, que gritan de miedo en los mataderos.

En qué momento pasamos de ser protectores a ser una de las peores plagas del planeta, que no tendrá de otra más que escupirnos para limpiarse como ya lo ha hecho antes.