De acuerdo con el FMI, pese a que países de América Latina y el Caribe impusieron estrictas medidas de confinamiento al inicio de la pandemia no lograron contener la pandemia. La emergencia desató lo que el FMI denominó “una crisis sanitaria sin precedentes”.

Ciudad de México, 22 de octubre (SinEmbargo).- El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó sobre la subestimación en los datos sobre muertes por COVID-19 en América Latina, especialmente en las economías más grandes (Brasil, Chile, México, Perú) y que concentran algunas de las cifras más altas decesos per cápita en el mundo. “Es probable que los informes oficiales subestimen la cuenta”, destacó un informe publicado este jueves por la institución.

La pandemia del nuevo coronavirus desató lo que el FMI denominó “una crisis sanitaria sin precedentes”. La región de América Latina y el Caribe es una de las más afectadas pues, pese a representar apenas el 8.2 por ciento de la población mundial (640 millones de habitantes), hasta septiembre registró el 28 por ciento del total de casos (9.3 millones) y el 34 por ciento de las muertes (341 mil).

“El número de casos nuevos continúa aumentando en algunos países (Argentina, Costa Rica, Paraguay), mientras que en otros se ha estabilizado, aunque en niveles relativamente altos (Brasil, Perú). Las economías más grandes de la región (Brasil, Chile, México, Perú) tienen algunas de las cifras más altas de muertes per cápita en el mundo y es probable que los informes oficiales subestimen la cuenta”, destacó el documento de las Perspectivas Económicas de octubre para Latinoamérica.

El 21 de octubre, día 144 de la “nueva normalidad”, la Secretaría de Salud de México confirmó 87 mil 415 muertes por la COVID-19 en el país. José Luis Alomía, director general de Epidemiología, detalló que desde el inicio de la epidemia en el país se han confirmado 867 mil 559 contagios y aún hay 45 mil 485 casos que se estudian y posiblemente den positivo a COVID-19.

Con estos datos, el FMI expuso en el informe que “la persistencia de la pandemia nubla la recuperación” de los países.

En la región latinoamericana la pandemia ha tenido una propagación desigual “a diferencia de las economías más grandes, algunos países del Caribe y Uruguay han logrado contener los brotes, y, dentro de los países, los grandes centros urbanos han sido más afectados que las zonas con baja densidad poblacional”.

Pese a que gobiernos latinos impusieron estrictas medidas de confinamiento al inicio de la pandemia y contribuyeron al freno de la propagación con la drástica reducción de la movilidad, las medidas no lograron contener la pandemia y esta evolucionó “a ritmo de «combustión lenta», con un período prolongado de aumento ininterrumpido de nuevos casos y nuevas muertes, lo que ha llevado a un alto número total de muertes pese a la notable disminución inicial de la movilidad”.

Los factores que aceleraron las condiciones de la región son los altos niveles de pobreza y de informalidad en los mercados laborales, ambos, señaló el FMI, imposibilitaron la aplicación de las medidas de distanciamiento social requeridas, principalmente en zonas urbanas densamente pobladas y barrios de bajos ingresos.

“Además, la deficiente capacidad del Estado y la falta de espacio fiscal en muchos países menoscabaron los esfuerzos de contención y mitigación, por ejemplo, al no reforzar las capacidades para realizar pruebas y rastrear contactos”, destacó el organismo encabezado por Kristalina Georgieva.

El FMI reconoció que debido a la inadecuada preparación de los sistemas sanitario no lograron contener los costos humanos frente a la dispersión de brotes.

COMBUSTIÓN LENTA

De acuerdo con el FMI, en la región las tasas marginales de muertes y contagios siguen siendo altas, lo que requiere un modelo de reapertura gradual de los sectores económicos y del levantamiento de las medidas de restricción de movilidad “ya que persisten inquietudes acerca de la baja capacidad de los Gobiernos y de la resiliencia de los sistemas sanitarios”.

“Muchos países de ALC empezaron a relajar las restricciones más tarde que otras regiones y adoptaron estrategias más graduales, preservando medidas de contención relativamente más estrictas que las seguidas por otros países hasta la fecha”, expuso.

También precisó que el movimiento no significó que la movilidad de facto se haya reducido, sino que las cifras “hacen pensar que el cumplimiento de las medidas de contención se ha debilitado con el transcurso del tiempo”.

La persistencia de la intensidad de la pandemia del coronavirus en Latinoamérica “nubla” la recuperación en la región, pese a que la actividad económica está repuntando. “Los riesgos para las perspectivas continúan sesgados a la baja y la incertidumbre en torno a la evolución de la pandemia es una de las principales fuentes de riesgo. Las prioridades fundamentales en materia de políticas son frenar la propagación del virus y hacer frente a la crisis sanitaria”, explicó Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental, al presentar el informe regional en rueda de prensa.

Werner hizo esta valoración después de que el fondo mejoró sus perspectivas para América Latina y el Caribe al pronosticar un desplome de la economía de la región del 8.1 por ciento este año por el impacto del coronavirus, 1.3 puntos menos que en sus cálculos de junio. Para 2021, la institución empeoró ligeramente sus anteriores previsiones al situar el crecimiento en la región en el 3.6 por ciento, frente al 3.7 que pronosticó en junio.

alejandro-werner-fmi

El director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner. Foto: EFE, Kiko Huesca, archivo.

NUBLADA RECUPERACIÓN 

“Tras una profunda contracción en abril, la actividad empezó a recuperarse en mayo, a medida que los confinamientos fueron levantándose gradualmente, que los consumidores y las empresas adaptaron prácticas de distanciamiento social, que algunos países introdujeron importantes políticas de apoyo, y que la actividad mundial fue fortaleciéndose”, analizó Werner.

En el informe regional, llamado “La persistencia de la pandemia nubla la recuperación”, los expertos del FMI explicaron que en los países en los que “los confinamientos aún son un obstáculo para la actividad” las políticas deben centrarse en garantizar que las empresas dispongan de suficiente liquidez y en proteger el empleo y los ingresos, mientras se trazan planes de consolidación fiscal a mediano plazo para salvaguardar la sostenibilidad de la deuda.

Por otro lado, en las naciones que están relajando las medidas de confinamiento los esfuerzos deberían concentrarse en apoyar la recuperación, por ejemplo, mediante reformas estructurales.

El Fondo subrayó el “desplome histórico” de la actividad económica y el empleo en América Latina y el Caribe, principalmente por el efecto desproporcionado de los confinamientos en los sectores de contacto intensivo, junto con la disminución de la demanda en estos sectores por el temor a los riesgos para la salud.

“Una vez que la pandemia esté bajo control, y que la recuperación esté bien encaminada, la política fiscal deberá enfocarse en reponer los márgenes de maniobra. La política monetaria debe seguir siendo acomodaticia mientras la inflación permanezca dentro del rango fijado como meta y las expectativas inflacionarias estén bien ancladas”, recomendaron.

-Con información de EFE.