Apoyemos la reforma presidencial a la Ley de la Industria Eléctrica y la soberanía de nuestro petróleo, por el bien de la patria, no de ningún partido. Fotografía de la sesión de la Cámara de Diputados para discutir reformas a la Ley de la Industria Eléctrica, el 23 de febrero. Foto: Mario Jasso, Cuartoscuro.

Periodistas de The New York Times señalaron que el cambio climático en ciernes acentuará las debilidades de la infraestructura y el del sector energético en Estados Unidos, lo que afectaría también a México que depende del suministro de gas natural de Texas ya que perdió su soberanía energética y tiene una alta dependencia en su producción con EU.

De ser así, México se vería inmerso en una encrucijada sumamente compleja y dañina, ya que utiliza gas para generar alrededor del 60 por ciento de su electricidad, comparado con 40 por ciento de Estados Unidos. Los exmandatarios neoliberales se dieron el lujo de construir, con miles de millones de pesos, gasoductos para “aprovechar el gas natural barato” de Texas, que en lo general es producto de la fracturación hidráulica, que afortunadamente en territorio mexicano es rechazada.

En una década (2010-2020) México importó de Texas el 95 por ciento de las compras externas, a un costo de 275 por ciento. La demanda de energía en Estados Unidos también aumentó. El precio del gas subió con el reciente apagón de Texas, de tres dólares por millón de BTU, a 600 dólares por cada millón en los últimos días, como lo han señalado dos medios especialistas en la materia: El Economista y Sin Embargo.

Los beneficiarios de las reformas y leyes secundarias del sector energético que violaron la rectoría del Estado sobre la electricidad, promovidas por los expresidente Salinas de Gortari, Zedillo, Fox, Calderón  y Peña Nieto, pusieron el grito en el cielo cuando el miércoles pasado la mayoría de legisladores de Cámara de Diputados aprobó la reforma presidencial de AMLO a la Ley de la Industria Eléctrica, la cual recupera la rectoría del Estado en la generación de electricidad y da por concluidos los multimillonarios subsidios que se otorgaban a las empresas privadas nacionales y extranjeras, lo cual es muy relevante para el desarrollo de nuestro país y su soberanía.

Como bien lo advirtió Adolfo López Mateos, expresidente de México que nacionalizó la industria Eléctrica

“Pueblo de México, los dispenso de toda evidencia a sus futuros gobernantes que pretendan entregar nuestros recursos energéticos a intereses ajenos a la nación. Una cosa obvia es que México requiere de varios años de evolución tecnológica en materia eléctrica y petrolero. Y una eficiencia administrativa para lograr nuestra independencia energética; sería necio afirmar que México no requiere de la capacitación tecnológica en materia eléctrica y petrolera.

Pero para ello ningún extranjero necesita convertirse en accionista de las empresas publicas para apoyarnos. Solo un traidor entrega su país a los extranjeros; los mexicanos podemos hacer todo mejor que cualquier otro país”. Más claro ni el agua.

Hagamos caso de este mensaje y apoyemos la reforma presidencial a la Ley de la Industria Eléctrica y la soberanía de nuestro petróleo, por el bien de la patria, no de ningún partido.