Yo digo que no hay que llorarlo, hay que leerlo. Hablo por supuesto del inmenso Carlos Fuentes, y es que luego del dolor tan grande por su partida, después del gran homenaje en el Palacio de Bellas Artes, no sólo el oficial y ceremonioso sino el que le tributaron cientos de lectores de décadas que llevaban Aura o La región más transparente junto al corazón. Aun más allá del sentimiento de pérdida de quienes tuvimos el privilegio de su amistad fraterna, ahora es tiempo de leerlo.
Por Ricardo Rocha
MÁS EN Opinión
Alejandro Páez Varela
No van a parar
""La derecha es un lobo que se enamoró de la carne fresca: cualquiera de nuestros hijos, como cachorr..."
Jaime García Chávez
La falsa profecía de Adán Augusto sobre Chihuahua
""Es desagradable escuchar el augurio, porque Adán Augusto está en la mira nacional precisamente por ..."
Jorge Zepeda Patterson
Inseguridad, percepción y realidad
""La percepción del público es que los crímenes han aumentado, cuando en realidad es la exposición de..."