Invitación a descubrir la ciudad de tu amante contada por sus labios encendidos, por sus manos dibujando en el aire calles y perspectivas que terminan haciéndote una caricia. Escucharla contar el golpe de asombro en todo el cuerpo que deja esa ciudad, las pasiones que despierta y que contagia en los amantes, la aparición sobre la piel en forma de misteriosa escritura. Atesorar ese recuento de sorpresas que dejan huella. Caligrafías de Caterina Camastra: la palabra Mogador y las cifras siete, ocho y nueve.
Por Alberto Ruy-Sánchez.
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