Los amantes confunden soles y lunas, pasiones sedientas y manantiales de olvido. Pero tienen la certeza de que sus labios están hechos para ser bebidos, mordidos, admirados y, poco a poco, incendiados y cedidos.

Por Alberto Ruy-Sánchez.

Alberto Ruy-Sánchez

Escritor y editor. Hizo estudios de literatura y lenguajes sociales con Roland Barthes y de filosofía política con Jacques Rancière, Michel Foucault y Gilles Deleuze. Ha publicado más de 26 libros de ... Ver más

MÁS EN Opinión

MÁS EN Opinión