Historia de lo inmediato

Álvaro Delgado Gómez

Los impostores: De Claudio X. a Televisa

10/02/2026 - 12:05 am

"Queda claro que los opositores a toda reforma son los que representan el antiguo régimen, los defensores de las elecciones fraudulentas".

“El pasado importa tanto como el futuro. Son dos tiempos que se acompañan”: Julio Scherer García

Ahora que este año se cumplen dos décadas del fraude electoral de 2006, que detonó la violencia en México con Felipe Calderón, es muy cínico y deshonesto que los mismos que lo planearon, ejecutaron y avalaron, de Claudio X. González a Televisa, de Enrique Krauze a Héctor Aguilar Camín, de Luis Carlos Ugalde a José Woldenberg, del Consejo Coordinador Empresarial a la organización de ultraderecha El Yunque, aleguen que una reforma electoral implicaría “la restauración del antiguo régimen”, que justamente ellos representan desde la sucia elección de Carlos Salinas de Gortari.

Sólo para exhibir la impostura de la derecha no debería haber ninguna reforma, pese a que sea una extendida demanda ciudadana la disminución del millonario presupuesto a los partidos políticos y la desaparición de los legisladores plurinominales: Con las leyes e instituciones electorales vigentes, que son hechura del PRIAN, Morena y sus aliados ganaron en 2018 y 2024, y muy probablemente ganarían también el próximo año. Esa es la lógica de los que no quieren cambio alguno: Que el juego se realice con las mismas reglas, incluyendo el árbitro, para neutralizan todas las sospechas.

Con las actuales reglas, es preciso recordarlo, se anuló la frágil credibilidad del Instituto Federal Electoral (IFE), aún presidido por Woldenberg, cuando, en 2003, PRI y PAN se repartieron a los consejeros electorales. Muchos no quieren que se recuerde, pero con esa acción —la captura del órgano electoral— se sentaron las bases para solapar conductas ilegales de los factores de poder que dieron lugar al fraude de 2006.

“Yo puse a los consejeros electorales. Entre Roberto Campa y yo los amarramos”, me confesó muy ufano Germán Martínez Cázares, el representante de Calderón en la Cámara de Diputados sobre la captura del IFE tramada con el operador de Elba Esther Gordillo para excluir a la izquierda del órgano electoral, clave para evitar el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en 2006.

Hay que recordarlo con nombres y apellidos: El PAN colocó a María Teresa González Luna Corvera, nieta de un fundador del PAN; a Arturo Sánchez Gutiérrez, compadre de Juan Molinar Horcasitas, así como a Andrés Albo y Rodrigo Morales Manzanares, amigos literalmente de borracheras de Calderón y sus asesores desde que buscó la presidencia de ese partido, en 1995.

A su vez, el PRI hizo consejeros a Virgilio Andrade Martínez, quien sería miembro del gabinete de Enrique Peña Nieto; a Marco Antonio Gómez Alcántar, actual asesor de Alejandro Moreno Cárdenas; a María de Lourdes López, afín al PRI de Coahuila, y a Alejandra Latapí Rener, una posición de Claudio X. González Laporte, quien presidía el Consejo Coordinador Empresarial y era miembro del consejo de administración de Televisa, de la que su hijo del mismo nombre era presidente de su fundación y llegaría a ser el capo del PRIAN contra López Obrador.

Este reparto, simbiosis del PRIAN, lo coronó Luis Carlos Ugalde como presidente del IFE. Fui testigo de cómo Gordillo, la secretaria general del PRI con Roberto Madrazo, fue su madrina y su padrino, de que era asesor en ese partido, era Jesús Reyes Heroles González Garza. Estaba por entrevistar a Ugalde en un restaurante, cuando recibió una llamada de la priista, quien le prohibió hablar “para que no se caiga la negociación” que lo hizo presidente del IFE, avalado por Vicente Fox y Calderón, a quien invitó a su boda con la también prianista Lía Limón.

Este grotesco reparto de cuatro consejos del PAN y cinco del PRI, que es clave para el fraude electoral de 2006, no mereció ningún reclamo de la derecha, como ahora. La captura del IFE se justificó con el argumento de que habló la mayoría legislativa, de la que ahora tanto se queja. Pero la verdadera razón era excluir a la izquierda para sentar las bases de la impunidad en la embestida ilegal contra López Obrador, a quien buscaron frenar también con los videoescándalos de Salinas de Gortari, Rosario Robles, Diego Fernández de Cevallos y Carlos Ahumada.

El propio Ugalde exhibió el nivel de sus aliados en las élites del poder político y económico en un documento que publiqué después de que él renunció al IFE: Entre éstos estaban desde entonces los Claudio X. González, padre e hijo; el expresidente Ernesto Zedillo; Alberto Bailleres, fundador del ITAM; Pedro Aspe, Secretario de Hacienda de Carlos Salinas; el excanciller Jorge Castañeda, entre otros.

Ahora Ugalde es uno de los abajofirmantes del manifiesto del 3 de febrero contra la eventual reforma electoral de la Presienta Claudia Sheinbaum y que son casi los mismos que lo respaldaron en un desplegado publicado el 3 de agosto de 2006 —antes del fallo del Tribunal que declaró presidente electo a Calderón— que alegó que “no hubo fraude” en esa elección.

Uno de los más prominentes firmantes de estos dos desplegados y jefe de uno de los grupos que han dominado al órgano electoral, el escritor Héctor Aguilar Camín, llegó a decir que las elecciones de su amigo Salinas de Gortari, de quien Claudio X. González Laporte era consejero personal, fueron las “menos inventadas de mucho tiempo... las más limpias... las más verdaderas”.

Sí: Queda claro que los opositores a toda reforma son los que representan el antiguo régimen, los defensores de las elecciones fraudulentas desde Salinas de Gortari hasta Enrique Peña Nieto, en las que Televisa y TV Azteca fueron protagonistas clave con la propaganda y el ocultamiento.

Por eso, insisto, que no haya por ahora ninguna reforma electoral y que las elecciones del 2027 se realicen con las mismas reglas e instituciones vigentes, incluyendo las millonadas que claramente favorecen en primer lugar a Morena y el Instituto Nacional Electoral (INE) que pronto tendrá una mayoría de consejeros afines a ese partido político.

En abril saldrán del INE Dania Ravel Cuevas, Claudia Zavala Pérez y Jaime Rivera Velázquez, consejerías del PRIAN, y Morena con sus aliados tiene mayoría calificada para elegir a sus reemplazos. ¿Ahora sí la derecha va a protestar por la captura del órgano electoral que callaron cuando el PRIAN lo hizo en 2003? Martínez Cázares es otra vez diputado del PAN, después de usar a Morena como hotel de paso. ¿Él y Margarita Zavala, quién también era diputada en esa legislatura, y todos los abajofirmantes van a decir que la captura del INE por Morena es autoritaria y la que ellos hicieron en 2003 fue democrática? Veremos. Son puros impostores…

Álvaro Delgado Gómez

Álvaro Delgado Gómez es periodista, nacido en Lagos de Moreno, Jalisco, en 1966. Empezó en 1986 como reportero y ha pasado por las redacciones de El Financiero, El Nacional y El Universal. En noviembr... Ver más

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