Ciudad de México, 14 de marzo (SinEmbargo).- Bodegas Ramón Bilbao lanzó en México una nueva campaña global; se trata de "Hechos para Sentir", una invitación a hacer una pausa y reconectar con lo esencial: el presente, los sentidos y las personas que hacen memorables los momentos.
Bodegas Ramón Bilbao inició su historia en 1924, en Haro, Rioja, y a lo largo de los años ha construido su legado sobre la curiosidad y la búsqueda constante de la excelencia. Ahora, quieren enfocarse en las emociones, ya que las personas recuerdan la etiqueta que bebieron por el momento que la acompañó y lo que provocó.
Un gesto simple pero poderoso
En un contexto donde el rendimiento parece más importante que la experiencia, un gesto simple pero poderoso es abrir una botella como acto consciente: observar el color, percibir los aromas, sentir la textura, saborear sin prisa y conectar.
"Hoy el consumidor no busca tecnicismos ni solemnidad. Busca emoción, autenticidad y experiencias que lo conecten con el presente. ‘Hechos para Sentir’ nace de entender que el vino no es un fin en sí mismo, sino un vehículo para crear recuerdos y vínculos reales", señaló Natalia González, Directora de área Wines de Zamora Company para México, Brasil y Colombia.
De acuerdo con Natalia, México es un "mercado sofisticado, curioso y abierto a propuestas que combinan calidad con cercanía".
Innovar de manera natural
La esencia de Ramón Bilbao está ligada a la búsqueda constante, la bodega ha entendido la innovación como una extensión natural de su tradición. "La curiosidad ha sido nuestro motor durante más de un siglo", afirma Rodolfo Bastidas, Enólogo y Director Técnico de la bodega Ramón Bilbao.
"Exploramos cada terruño con la convicción de que la excelencia no se explica: se experimenta. Nuestro compromiso es garantizar la máxima expresión de la uva y lograr vinos equilibrados, suaves y con una huella sensorial única. Pero lo más importante es que cada botella invite a detenerse y sentir", agregó.
Una presentación diferente
La presentación de esta campaña se realizó con una cena en la que los sentidos eran muy importantes, contó con delicioso platillos maridados con vinos de Bodegas Ramón Bilbao, además de una representación teatral que incluía danza y por supuesto música.



