El libro, sin duda puede ser una obra de arte. Pero los caminos para lograrlo parecen infinitos. Cada libro es un mundo de posibilidades abiertas. Y afirmar la importancia paralela que en ciertos libros tienen forma y contenido es uno de los propósitos de este ensayo lúcido sobre el arte editorial que el compositor gráfico Luis Rodríguez nos presenta en la forma de una exposición titulada Léeme: folios en recto y verso. Vemos varios libros hechos en un solo ejemplar y hasta una Biblia de Gutenberg con letras iluminadas maravillosamente. Libros de fotografía y libros de poesía concreta. Incluso un célebre libro mural. Es una exposición que muestra las posibilidades inmensas del libro y de sus dimensiones estéticas.
Por Alberto Ruy-Sánchez
MÁS EN Opinión
Alejandro Páez Varela
No van a parar
""La derecha es un lobo que se enamoró de la carne fresca: cualquiera de nuestros hijos, como cachorr..."
Jaime García Chávez
La falsa profecía de Adán Augusto sobre Chihuahua
""Es desagradable escuchar el augurio, porque Adán Augusto está en la mira nacional precisamente por ..."
Jorge Zepeda Patterson
Inseguridad, percepción y realidad
""La percepción del público es que los crímenes han aumentado, cuando en realidad es la exposición de..."


