Julieta Cardona

Historias de playa

30/11/2013 - 12:00 am

Bernardette

Bernardette vomitó en el mar.

Mientras sonaba “Cocaine blues” en el yate que viajaba, dijo a sus amigos que iría a expulsar todos los caballitos de tequila que había tomado, pero una bulímica solo necesita una razón para sentir el cuerpo vacío y –dicen– el alma un poquito más liviana, entonces, Bernardette vomitó a sus padres en el mar y las olas rompieron sus restos en la orilla.

Bette

Bette se casó con Julián en la playa donde los restos de Bernardette; Bette y Julián se aman tanto que, cuando echaron a volar su globo de Cantolla, pareció como si se hubiesen metido dentro, pues voló tan alto que juraría, se convirtió en estrella.

Mientras, en la cabeza de Bernabé sonaba “All I could do was cry” de Etta James.

I heard church bells ringing

I heard a choir singing

I saw my love walk down the aisle

On her finger he placed a ring

Oh, I saw them holding hands

She was standing there with my man…

Bernabé

Bernabé duerme mucho porque sabe soñar: porque en sus sueños su príncipe azul sí se queda con ella. Pobre Bernabé. O pobre de mí, que ya quisiera aprender a soñar.

Betina

Betina es la madre de Bernardette. Ay mija pero por qué no me llamas no seas ingrata su yo soy tu madre por favor lo único que quiero es saber que estás bien mira que tu padre se puso delicado cuando le dije que estabas quién sabe dónde sin responder ni llamar hija por favor.

Bryyanda

Bryyanda es el nombre de la estrella esa que ves en el noreste, la nueva; de hecho, es el globo de Cantilla que se convirtió en estrella. Déjenme les explico: Bryyanda es una astrónoma aficionada que observa el cielo todos los días a la misma hora: siete de la tarde.

Bárbara

Bárbara es la mujer más triste del mundo. Luciano, su prometido y hermano de Bernabé, murió hace apenas unos días. Bárbara se mete al mar a buscar la botella con el mensaje que le envió a Dios.

            «Querido Dios

Si no me regresas a Luciano, al menos llévame adonde él.

                      Bárbara»

Y así, en serio, hay una trenza cuasiinfinita de historias entrelazadas, como la película de “Crash” que ganó el Óscar (o varios Óscares) hace 9 años, ¿o 10? Esa donde las piernas de Sandra Bullock y la cara idiota de Brendan Fraser, pero esta vez, poniendo de pretexto la inmensidad del mar, entiendo que las historias de playa son tal vez igual de grandes.

MÁS EN Opinión

MÁS EN Opinión