En su compleja y transparente relación con los humanos los gatos deciden y hacen más de lo que cualquiera sospecha. El gato es como el deseo, posesivo y tenaz, pero también fugaz e independiente. Temible y seductor, el gato mira y hasta sin irse se va.
Por Alberto Ruy-Sánchez.
MÁS EN Opinión
Ana Lilia Pérez
Extorsiones trumpianas
""Las manifestaciones ciudadanas contra las políticas e injerencismo del gobierno de Trump se van ext..."
Álvaro Delgado Gómez
Contra la censura
""Es un muy mal mensaje a los mexicanos que, desde dos medios de Estado, el Canal Catorce del Sistema..."
Fundar
¿Qué hacer con la crisis forense este 2026?
""La atención a la crisis forense no está pensada como política de Estado, es decir, no hay intención..."


