Rubén Martín
Amenazados por el yugo trumpista
"La relación de México frente a Estados Unidos ha cambiado radicalmente en el primer año de la segunda Presidencia de Donald Trump".

En la nueva configuración de los poderes hegemónicos bajo la actual crisis capitalista mundial, me temo que México ha quedado condenado a vivir bajo el yugo del trumpismo. El trumpismo no es sólo la persona del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sino la expresión de un bloque de poder político, financiero y militar que ante el ascenso de otras potencias que aspiran a la hegemonía, ha decidido reafirmarse en su área de influencia proclamado a toda América, como su hemisferio.
Como escribió el profesor de la Universidad de California en Santa Bárbara, William I. Robinson: “La Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos para 2025 evocó un Corolario Trump a la Doctrina Monroe para priorizar el dominio de los sectores tecnológico y financiero, redirigiendo la presencia militar estadunidense hacia el hemisferio occidental, ampliando el acceso a recursos críticos y respaldando regímenes alineados con la agenda trumpista”.
A partir de ahora, la clase dirigente norteamericana querrá sólo gobiernos alienados con sus intereses y tratarán por todos los medios que los países de América Latina no tengan alianzas con otras naciones que consideran adversarias, como China, Rusia e Irán.
Si hasta antes de la invasión a Venezuela había cierto optimismo de que el Estado mexicano contara con cierto margen para lidiar con las políticas erráticas y caprichosas de Donald Trump, ahora el horizonte que se presenta al Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo es de total subordinación hacia los designios del gobierno estadounidense y una rendición a todas sus exigencias y condiciones, entre ellas la participación de tropas norteamericanas en suelo mexicano, con la anuencia o no del Gobierno.
La relación de México frente a Estados Unidos ha cambiado radicalmente en el primer año de la segunda Presidencia de Donald Trump. Y si bien se consideraba que la Presidenta Claudia Sheinbaum parecía que estaba lidiando con relativo éxito ante los caprichos del inquilino de la Casa Blanca, tras la invasión a Venezuela el panorama parece distinto: subordinación total, no márgenes para negociar.
Como se sabe, tras la invasión a Venezuela y el secuestro de su Presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, Trump dijo que podía haber incursiones terrestres en otros países como Colombia y México (además de tomar Groenlandia). La amenaza a Colombia derivó en una larga llamada entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump y el acuerdo de que el mandatario colombiano visitaría al estadounidense en la capital imperial, Washington, próximamente.
En el caso mexicano, la alarma se encendió en Palacio Nacional por lo que la Presidenta Sheinbaum pidió al Embajador de Estados Unidos que gestionara una llamada entre la mandataria mexicana y Trump. La llamada se llevó a cabo el pasado lunes 12 de enero y tras la conversación Sheinbaum salió a declarar que “no habría intervención” de fuerzas armadas de Estados Unidos en México para atacar posiciones de los cárteles de la droga.
Pero no ha pasado una semana desde esa llamada cuando desde el norte vienen más presiones. Por un lado, el diario New York Times reveló que el gobierno de Trump está presionando al gobierno mexicano para que acepten a tropas estadounidenses en suelo mexicano. Segundo, tras llamadas entre el Secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio y el Secretario de Exteriores de México, Juan Ramón de la Fuente, emitieron un comunicado conjunto con lenguaje diplomático donde acordaban mayor cooperación en temas de seguridad fronteriza. Pero al mismo tiempo, el Departamento de Estado emitió un comunicado con un tono menos diplomático y más exigente en el que solicitaba a la Administración de Sheinbaum resultados “concretos y verificables” en materia de seguridad y que considera inaceptable “el avance gradual” frente a problemas en la frontera.
Por si fuera poco, el viernes 16 de enero “la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos alertó a las aerolíneas sobre posibles actividades militares e interferencias en el Sistema Global de Navegación por Satélite al volar sobre México, Centroamérica y partes de América del Sur” (Reuters). ¿Se trata de un aviso de que habrá operaciones de fuerzas armadas de Estados Unidos en México pronto?
No lo sabemos a ciencia cierta, pero lo que sabemos es que el gobierno de Trump está presionando cada vez más y el margen de negociación se estrecha hasta casi quedar reducido.
Lamentablemente con Trump parecen hacerse realidad los designios imperialistas de la clase dirigente norteamericana proclamados hace dos siglos en la llamada Doctrina Monroe. En un editorial del diario Herald de Nueva York publicado en 1871 se planteaban así estas pretensiones imperiales: “México será tarde o temprano absorbido por los Estados Unidos. Tal es su destino manifiesto, y así les pasará a Cuba, Santo Domingo y las otras repúblicas hispanoamericanas, que por tanto tiempo han dado suficientes pruebas de su incapacidad para gobernarse a sí mismas” (Gastón García Cantú, Las invasiones norteamericanas en México, p. 206).
Es la nueva política imperialista de un Presidente que gobierna la nación más poderosa del mundo como gánster, según definió el analista español Amador Fernández-Savater: “No importa la ideología: cuídame este negocio de petróleo y te daré amparo frente a las otras bandas. No importa el sentido: no se trata de persuadir o seducir, sino de que sientas la fuerza detrás de mis palabras y tu miedo”. Así es vivir bajo el yugo del trumpismo.
MÁS EN Opinión
Mario Campa
México no es Canadá, pero necesita Plan B propio
""Con las distancias guardadas frente a Canadá, México necesita un Plan B propio para capotear al tor..."
Óscar de la Borbolla
El arte de la conversación
""Se contratan equipos de robots, se dirigen palabras a lo emocional y se capitalizan los sesgos cogn..."
Fundar
A un año del Plan México
""Hay quienes afirman que el éxito del Plan México dependerá, en gran medida, de la capacidad del Est..."


