Puntos y Contrapuntos
Pedro Mellado Rodríguez
Miente la oposición: Morena no es el PRI de los 70
23/01/2026 - 12:05 am
"Que Morena es el PRI de los 70 carece de sustento, los votos con que ganó en 2018 y 2024 reflejan un auténtico respaldo popular".
Un sofisma, explica la Real Academia Española de la Lengua, es una razón o argumento falso, con apariencia de verdad, como el que esgrimen quienes advierten, desde los medios de comunicación y desde la oposición, que la reforma electoral promovida por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, para disminuir el número de plurinominales en la Cámara de Diputados y en Senado de la República, así como reducir el subsidio a partidos políticos y bajar el costo del aparato electoral del país, podría llevarnos a vivir en un régimen de partido único como el que el PRI le impuso a los mexicanos durante siete décadas. Advierten que Morena se ha convertido en un partido autoritario, que pretende perpetuarse en el poder.
Sin embargo, entre el régimen autoritario, tramposo, corrupto y ladrón del PRI, asociado con el PAN, que se robaba las elecciones y que pasaba por encima de la voluntad popular, a un régimen de la Cuarta Transformación, que llegó al poder con el respaldo real, claro, concreto y aplastante de la mayoría de los votantes, hay diferencias substanciales. El problema para la oposición, la derecha recalcitrante y los medios de comunicación convencionales, rencorosos, manipuladores y mentirosos, es que la oposición se ha derrumbado de tal manera que, ni sumando todas sus fuerzas PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, podrían derrotar a Morena.
Y la única razón es porque la mayoría de los mexicanos rechaza a esos partidos hipócritas, que se desgarran las vestiduras juzgando a la Cuarta Transformación como un gobierno que convertirá a México en una dictadura, cuando finalmente, después de más de 70 años de trapacerías priistas y después de dos fallidos sexenios panistas, terminaron jugando políticamente al amparo del mismo membrete y defendiendo las mismas abyectas causas.
Y los número no mientan. Con plurinominales y sin ellos, la oposición en México está desfondada y la sobrerreprentación que le reclaman a Morena, es la que por lo menos hasta ahora les ha permitido sobrevivir.
Aplastante mentira
En los años 70 el PRI era el partido único, apéndice del gobierno durante más de 70 años, en tanto que los organismos electorales eran administrados por la Secretaría de Gobernación a través de la Comisión Federal Electoral, así como era perversamente natural la manipulación del voto al antojo del mandatario en turno, lo que permitió al Revolucionario Institucional ganar elecciones presidenciales con porcentajes desmesurados, como el 89.81 por ciento que encumbró a Adolfo López Mateos en 1958; el 87.69 por ciento que le dio el triunfo a Gustavo Díaz Ordaz en 1964; el 88.81 por ciento con el que llegó al poder Luis Echeverría Álvarez en 1970 y el 91.90 por ciento que presumió en su victoria José López Portillo y Pacheco en 1976.
La merma electoral del PRI empezó a reflejarse a partir de los comicios presidenciales de 1982 cuando el gris tecnócrata Miguel de la Madrid Hurtado apenas llegó al 68.43 por ciento de los votos y Carlos Salinas de Gortari sufrió para imponerse, mediante un resultado fraudulento en 1988, al candidato del Frente Democrático Nacional, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, con el 50.56 por ciento de los sufragios.
El desgaste del PRI y de su partido aliado y comparsa, el PAN, se reflejó en una caída significativa de sus porcentajes de votación: en 1994 el oscuro tecnócrata Ernesto Zedillo Ponce de León sumó el 48.69 de los votos para llegar a la Presidencia; en el 2000 el panista Vicente Fox Quesada, como presunto beneficiario de una cuestionada negociación con el gobierno de Estados Unidos, apenas tuvo el 42.52 por ciento de los votos; en el 2006 el panista Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, considerado Presidente espurio por un amplio segmento de la población, apenas tuvo el 35.89 por ciento de los sufragios, en comicios que se presume le fueron robados al candidato perredista Andrés Manuel López Obrador.
En el 2012 el PRI basó su campaña presidencial en el uso excesivo de recursos ilícitos, la compra de votos y un apoyo mediático inequitativo a favor de Enrique Peña Nieto, quien sumó el 38.21 por ciento de los sufragios.
El dato relevante es que en el 2018, con todos los factores en contra, el candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador, ganó la Presidencia y sumó el 53.19 por ciento de los votos, un porcentaje que no había obtenido ningún candidato presidencia ganador en los anteriores treinta años, lo que documentó un apoyo aplastante de la población que ató de manos cualquier intento de manipulación o fraude de las autoridades electorales. En los comicios del 2024 el porcentaje de triunfo para la candidata de Morena, Claudia Sheinbaum, llegó al 59.75 por ciento.
La diferencia es muy simple, tanto Claudia como Andrés Manuel llegaron al poder con un amplísimo respaldo popular real, verdadero, muy lejos de los números manipulados e inflados del PRI y de las elecciones producto de las concertacesiones y truculencias de los candidatos panistas.
La travesía
Habría que recordar que el 8 de julio de 2017, en declaraciones publicadas por el periódico Reforma, Manuel Bartlett Díaz, quien en 1988 era Secretario de Gobernación y al mismo tiempo presidente de la Comisión Federal Electoral, afirmó que Carlos Salinas de Gortari no ganó la elección presidencial de ese año al candidato del Frente Democrático Nacional Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.
Bartlett Díaz, precisó que no fue por medio de fraude cibernético, sino por la manipulación de cifras y, después, por la destrucción de las boletas tras un acuerdo con el PAN. Aseguró que la mejor prueba de que Salinas de Gortari no ganó es la forma desesperada en que se entregó al PAN, para que en la Cámara de Diputados, erigida como Colegio Electoral, lo reconociera como Presidente electo y, meses después, se quemaran las boletas, que eran la prueba del fraude.
En su conferencia mañanera del 24 de enero del 2025, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo señaló que el triunfo del panista Fox Quesada en 2000, cuando era presidente del Instituto Federal Electoral José Woldenberg, fue producto de un acuerdo entre el gobierno de Estados Unidos y el Presidente priista Ernesto Zedillo Ponce de León.
Afirmó la Presidenta Sheinbaum Pardo que cuando el gobierno de Estados Unidos le hizo a México el préstamo de 40 mil millones de dólares para afrontar la crisis desatada por el error de diciembre (la crisis económica de 1994), negociación que el Presidente Ernesto Zedillo Ponce de León gestionó personalmente, se le exigió al mandatario mexicano el compromiso de propiciar la transición democrática y que, para ello el PRI dejara de gobernar y le entregara la Presidencia a la oposición en el 2000. El candidato perdedor, ahora por el PRD, fue nuevamente Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.
En el fraude electoral del 2006, el presidente del Instituto Federal Electoral era Luis Carlos Ugalde, quien llegó a esa posición respaldado por la dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Elba Esther Gordillo, quien respaldó el triunfo del panista Felipe de Jesús Calderón Hinojosa y luego tuvo un papel relevante como aliada de su gobierno. Perdió la contienda Andrés Manuel López Obrador, candidato del PRD.
Leonardo Valdés Zurita fue presidente del Instituto Federal Electoral durante los comicios del 2012 que le dieron un cuestionado triunfo al priista Enrique Peña Nieto sobre López Obrador. En 2018, López Obrador ganó la Presidencia de la República en unos comicios donde la diferencia en su favor fue tan aplastante que hizo imposible cualquier maniobra del presidente del ahora llamado Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova Vianello.
La evidente parcialidad de Valdés Zurita y Córdova Vianello ha quedado evidenciada en su apoyo incondicional a la promoción de un nuevo partido político que se llamaría Somos México, impulsado por la “Marea Rosa” que encabeza el empresario Claudio X. González, de la cual también forman parte los residuos del Partido de la Revolución Democrática, aliado en los comicios del 2024 con el PRI y el PAN.
El voto duro
Una prueba evidente de la fortaleza electoral de Morena y del voto popular real y mayoritario que le respalda, es que entre 2018 y 2023 ganó la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México y 21 gubernaturas: Morelos, Veracruz, Puebla, Chiapas, Tabasco, Zacatecas, Tlaxcala, Nayarit, Campeche, Baja California Sur, Colima, Michoacán, Baja California, Guerrero, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Hidalgo, Quintana Roo, Oaxaca y Estado de México. Todo esto pese a la evidente hostilidad del presidente nacional del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova Vianello y su incondicional Secretario Ejecutivo, Edmundo Jacobo Molina.
En las elecciones presidenciales del 2018 el candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador sólo perdió en uno de los 32 estados del país: Guanajuato. Y en los comicios del 2024 la candidata presidencial morenista Claudia Sheinbaum Pardo únicamente fue derrotada en una de las 32 entidades del país: Aguascalientes.
En la contienda por las diputaciones federales de Mayoría Relativa, el domingo 2 de junio del 2024, Morena y aliados lograron 256 victorias, para un 85.33 por ciento de efectividad, mientras que PRI, PAN Y PRD sumaron 42 triunfos de Mayoría Relativa para un porcentaje del 14 por ciento. La coalición Sigamos Haciendo Historia ganó 60 de 64 senadurías de Mayoría Relativa, dos por cada estado del país, en 30 estados de la República, para un porcentaje de efectividad del 93.75 por ciento.
Por supuesto que la afirmación de que Morena es el PRI de los 70 carece de sustento, pues los votos con los que ganó en el 2018 y en el 2024 reflejan un auténtico respaldo popular mayoritario, son verdaderos, como también lo es el derrumbe profundo de la oposición. En las democracias la mayoría manda. La reforma electoral que pretende la Presidenta Sheinbaum Pardo es totalmente legítima, pues tiene el respaldo de la mayoría de los mexicanos que respaldan su gobierno en las cámaras de diputados y senadores.
MÁS EN Opinión
Daniela Barragán
Morena frente al espejo
""Morena tendría que hacer un reconocimiento de que la tentación ganó con los plurinominales y se hiz..."
Alejandro Calvillo
¿Qué hará Trump con los monjes budistas?
""En cuanto más se aproximen los monjes a la Casa Blanca, a DC, no será nada extraño escuchar discurs..."
Alejandro De la Garza
Del mundo y sus calamidades
""Ya vivimos la mayor pandemia de nuestro tiempo, estamos atestiguando el genocidio en Gaza y vivimos..."


