Después del sorpresivo anuncio de un pacto nacional en, se dijo, 68 reformas básicas, algunos pedimos que nos pellizcaran porque aquello estaba de no creerse. Era como un sueño que los tres principales partidos estuvieran de acuerdo no sólo en algo sino en un montón de cosas y surgieron por supuesto las preguntas: ¿A qué horas?, ¿Cuándo y cómo fue que se arreglaron? Bueno, se dijo, lo importante es que hay un pacto y vamos a hacer historia. Lo malo es que el sueño duró muy poco.
Por Ricardo Rocha
MÁS EN Opinión
Jorge Zepeda Patterson
Inseguridad, percepción y realidad
""La percepción del público es que los crímenes han aumentado, cuando en realidad es la exposición de..."
Muna D. Buchahin
Generadores de corrupción
""Los generadores de corrupción son personajes de la iniciativa privada y la política que están entre..."
Rubén Martín
Acuerdo raro sobre minerales y tierras
""Por decisión propia, por compromiso o por presión, el Gobierno mexicano anunció la firma del Plan d..."