Redacción/SinEmbargo

Medina Mora, "Rápido y Furioso" y la guerra vs el narco / Cacarear las reformas

Siguiente negocio: el agua

En La Jornada, el periodista Julio Hernández López, escribe que: "con alevosía y ventaja, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) fue preparando a lo largo de 2014 las condiciones para despojar de sus derechos a centenares de miles de agricultores y dejar el camino libre a empresas particulares que harán buen negocio con ese servicio. Para cumplir con ese proyecto privatizador, el órgano administrativo desconcentrado que dirige David Korenfeld Federman contrató a compañías que desplegaron brigadas por todo el país para verificar la situación material y jurídica de unos 450 mil predios donde hasta ahora se había aprovechado el agua mediante concesiones otorgadas y renovadas con simpleza y sin trampas. Ahora, la gran mayoría de esos concesionarios de buena fe están en riesgo de ser dictaminados negativamente (pues tal era el sentido indicado a los verificadores), por lo cual tendrán que arreglarse más adelante con las grandes firmas que calculadamente se quedarán con el negocio del agua (un adelanto de este tema se publicó aquí el 3 de diciembre del año pasado, con un sumario que advertía ¡Aguas con Conagua!”.

Medina Mora, "Rápido y Furioso" y la guerra vs el "narco"

En el diario Reforma, el politólogo y catedrático, Jesús Silva-Herzog Márquez, escribe que: "uno de los generales de esa guerra (contra el narcotráfico), uno de sus principales estrategas (Eduardo Medina Mora) ha sido propuesto por el presidente de México para ser ministro de la Suprema Corte de Justicia. La propuesta es, a mi juicio, simplemente insostenible […].Si los partidos representados en el Senado creen que la guerra de los últimos años merece un homenaje, deben apoyar, con entusiasmo, la propuesta de Peña Nieto. Y proponer al Comité Noruego que Felipe Calderón reciba el Premio Nobel de la Paz”.

En Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: “con todo y que ya cuenta con el visto bueno de la Comisión de Justicia del Senado, todo indica que al presidente Enrique Peña Nieto le va a salir carísimo, políticamente hablando, convertir a Eduardo Medina Mora en ministro de la Suprema Corte. Y es que tras los pataleos de un sector de los senadores perredistas, ahora viene el turno de la sociedad civil. Cuentan que agrupaciones de estudiantes, académicos y opinadores arreciarán las protestas contra la nominación del ex titular de la PGR. Por ejemplo, en estos días se esperan manifestaciones a las afueras del Senado para exigir que Medina Mora sea descartado. Inclusive organizaciones como Fundar y Artículo 19 se declaran listas para dar la batalla. A eso hay que sumarle que algunos senadores panistas ya le pusieron precio al nombramiento: que se apruebe, en sus términos, no en los de Los Pinos, la iniciativa de la nueva Ley de Transparencia. ¡Agárrense!”.

En El Universal, su columna de trascendidos Bajo Reserva, asegura que: "un solo documento, muy amplio, pero contundente, podría servir para derribar los argumentos de los senadores de PRD y PT que se oponen a que el ex procurador general de la República y actual embajador de México en Washington, Eduardo Medina Mora, sea aprobado como ministro de la Suprema Corte. Los legisladores de izquierda aseguran que durante su gestión como procurador, Medina Mora supo y permitió la operación encubierta denominada Rápido y furioso que agentes federales estadounidenses realizaron en territorio mexicano y que consistió en la entrega de armas a cárteles de las drogas con el supuesto fin de infiltrar las organizaciones criminales y lograr la captura de capos. El informe es un expediente de 514 cuartillas producido por la Oficina del Inspector General del Departamento de Justicia de Estados Unidos que contiene el resultado de investigaciones internas sobre la operación y en el que se asegura que la misión nunca fue comunicada a los altos mandos en Washington, ni a la embajada de EU en México y menos hubo algún permiso o coordinación con las autoridades mexicanas; don Eduardo no es mencionado".

En Milenio, el periodista Carlos Marín, escribe que: "a punto de designarse al ministro que falta en la Suprema Corte de Justicia, surge la insidiosa versión “periodística” de que, desde noviembre de 2007, el entonces procurador general de la República supo de la criminal y desastrosa operación encubierta Rápido y furioso, nacida en octubre de 2009… la corresponsal de MVS en Washington usa un documento interno de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) sobre una operación distinta, bautizada Gun Runner, donde se afirma que Medina, en todo caso, supo de la introducción a México de 19 armas en agosto de 2007 […]. Nada pues que ver con Rápido y furioso”.

En El Universal, el periodista Ciro Gómez Leyva, escribe que: "en Los Pinos cuentan que no hay más estrategia que una relación de amistad y respeto profesional. Medina Mora quería regresar a México, comunicó el deseo de ir a la Corte y el Presidente le dio luz verde. Quedan las preguntas de por qué no esperó a noviembre, cuando se marchen los ministros Olga Sánchez y Juan Silva Meza. O por qué no empujó un perfil como el del procurador fiscal, Javier Laynez. O por qué no entregó la posición al Poder Judicial. Sería otro triunfo de la eficacia política, con un PAN que no está muy animado con la idea de una segunda terna que dejaría al Presidente cerca de la eventualidad de nombrar directamente a uno de los suyos. Porque entre Medina Mora o un priísta tipo Alfredo Castillo, prefieren a alguien que, a fin de cuentas, les cae bien. Y que protesten los que siempre protestan".

En El Universal, el periodista Ricardo Alemán, escribe que: "queda claro que el problema es que 'los genios' de Los Pinos siguen sin comprender el timing de las decisiones de poder y no acaban de entender que el gobierno de Peña Nieto era uno antes de la casa blanca y de la tragedia de Iguala y es otro después de esos eventos traumáticos. '¿Pero qué necesidad?' de sostener a (Eduardo) Medina Mora como aspirante a la Corte, cuando el escándalo de otro potencial conflicto de amistad crece y amenaza con dañar aún más la imagen no sólo del Presidente, sino la credibilidad y la confianza de la Corte; la misma Corte a la que dañó severamente el gobierno federal cuando forzó la exoneración de la secuestradora Florence Cassez. [...]. Y no, no se cuestiona la amistad de un político o servidor público con el Presidente. No, lo que se cuestiona es la falta de tacto al momento de enviar las propuestas presidenciales a cargos como el de ministro de la Corte, cuando la sociedad está no sólo cansada, sino ofendida por otros abusos de amiguismos y compadrazgos".

En Milenio, el periodista, novelista e historiador Héctor Aguilar Camín, escribe que: “lo que leo contra (Eduardo) Medina Mora se corresponde con su imagen pública como funcionario. No se corresponde sin embargo, en absoluto, con la persona que conozco y he tratado estos años […].Quiero solo añadir al debate mi testimonio de 20 años de trato con Medina Mora: la naturalidad sostenida de su inteligencia y su integridad, su calidad como ser humano, como jefe de familia y como profesionista, como hombre de responsabilidad dispuesto a asumir riesgos bajo la convicción de que su trabajo puede hacer una diferencia en la vida pública: lo que entendemos, en buena ley, como sentido del Estado”.

En Reforma, el analista y periodista Sergio Sarmiento, escribe que: "los nombres de los magistrados Felipe Alfredo Fuentes Barrera y Horacio Hernández Orozco no significan nada ni para la clase política ni para la mayoría de los ciudadanos. Pero eso es positivo. Un juez de carrera debe llevar una vida discreta y juzgar conforme a la ley. Esto nos da certeza a todos […].No conozco los méritos relativos de los magistrados […] pero pienso que los senadores deben dejar de lado el estéril debate político sobre (Eduardo) Medina Mora para elegir entre estos dos jueces de carrera al nuevo ministro de la Suprema Corte. Los nombramientos políticos en la Corte deben ser una excepción y no la regla”.

Cacarear las reformas

En El Universal, el periodista Salvador García Soto, escribe que: "la instrucción del presidente Enrique Peña Nieto a su gabinete, de salir a “cacarear” sus reformas estructurales e informar “los avances en su implementación” [...] pero el doctor Videgaray, el funcionario más repudiado del gabinete, el que tiene a la economía del país al borde permanente de la recesión y a empresarios, trabajadores, profesionistas, amas de casa y empleados con un pie en el cuello y al borde de la asfixia, ¿qué puede cacarear de su nefasta reforma?".

La transparencia en nuestra "Simunación"

En Milenio, el periodista Carlos Puig, escribe que: "en este mes he preguntado a varios servidores públicos de todos los ámbitos por qué no han aceptado la invitación del #3de3. La respuesta más repetida es la de la seguridad —como si no tuvieran suficientes guaruras. He escuchado argumentos sobre “la privacidad”—como si no les encantara salir en Quién. Otros me han retado, como si yo recibiera dinero del erario, a que haga lo mismo; cosa que ya ofrecí. Una nueva es la del senador Javier Lozano, quien ya dijo que no hará público nada, y alegó que los legisladores no tienen conflictos de interés porque no ejercen recursos públicos. El chiste se cuenta solo, dicen en Twitter”.

Un millón al día

En Reforma, el periodista Roberto Zamarripa, escribe que: "conforme al monitoreo del INE, hasta diciembre de 2014 hubo además 240 mil spots televisivos ilegales del partido del truhán, perdón, del tucán. El diputado del PRD Fernando Belaunzarán opinó que "si hubieran pagado 100 mil pesos por spot, que es más o menos lo que uno podría pensar que es el promedio, incluso hay horarios donde es mucho más caro, habrían pagado 24 mil millones de pesos. Eso no les alcanza ni de chiste con las prerrogativas de los grupos parlamentarios". ¿Por qué al Verde la propaganda le sale más barata? El tema no es el costo sino el favor. Con la ayuda de empresarios y concesionarios, y el apoyo del gobierno federal, altera la equidad electoral. Es el ejercicio de la política al estilo verde. Verde es la transa, la ventaja. Verde es el abuso, lo gandalla. Lo multan pero lo repone al día siguiente. Además le regalan la propaganda”.

El Presidente tóxico

En El Universal, el periodista y escritor, León Krauze, escribe que: “la toxicidad electoral de Peña Nieto sugiere una enorme área de oportunidad para la oposición […]. La oportunidad está ahí para 2015 pero lo estará todavía más en 2018. Y si la oposición ya debe estar calentando motores, para el priísmo, el horizonte de la elección presidencial pinta como una inclemente migraña. Si el presidente Peña Nieto no consigue levantar cabeza y el semestre horribilis que comenzó en septiembre se convierte en el periodo definitivo de su sexenio, el PRI tendrá que enfrentar una elección en la que la prioridad absoluta será distanciarse de un líder que ha tenido al menos un lustro de inédita exposición mediática (oh, la ironía) […]. El problema es que el círculo peñanietista lo ha abarcado todo. Ha sido, digamos, el PRI dentro del PRI. Y de ese laberinto no se escapa fácilmente”.

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