Nueve personas son ejecutadas en Acapulco; en Chilpancingo transportistas queman vehículos

21/07/2015 - 8:22 am

Foto: @denuncia_gro
Integrantes de la COSTEG atacaron a choferes de la CETIG que se encontraban en el plantón del Zócalo de Chilpancingo, hirieron a nueve personas, incendiaron seis vehículos y vandalizaron otros 39. Foto: @denuncia_gro

Por Carlos Moreno A. y Anarsis Pacheco Pólito

Ciudad de México, 21 de julio (SinEmbargo/El Sur).– Ocho personas fueron asesinadas a balazos el día de ayer en el puerto de Acapulco, Guerrero, entre las víctimas se encuentra el ex director de Reglamentos y Espectáculos en la administración de Luis Walton Aburto, Carlos Yebale de la O. Además otra persona fue encontrada en un tambo de plástico con cemento.

Según el reporte preliminar de la Policía Federal, Yebale de la O fue asesinado cuando estaba en el taller mecánico de motocicletas “Motos Compita”, ubicado en la calle Jesús Cruz Chopin, cerca del cuartel de la Policía Montada, en el poblado de Llano de Largo.

El ex funcionario quedó tirado en el suelo y un familiar que estaba con él cuando ocurrió el crimen lo levantó y se lo llevó a una casa.

El dueño del taller de motocicletas cerró el negocio y se informó que los vecinos se negaron a proporcionar datos a los policías.

Yebale de la O fue designado como director de Reglamentos y Espectáculos en la administración municipal de Luis Walton Aburto el 14 de enero de 2013; también fue director de Parquímetros.

El ex funcionario era militante del PRD e integrante del Grupo Guerrero que lidera David Jiménez Rumbo, pero en las pasadas elecciones se sumó a la campaña del candidato del PRI a la gubernatura, Héctor Astudillo; fue precandidato por el mismo partido a diputado local por el distrito 07.

Yebale de la O estaba casado con la regidora del PRD en la administración añorvista, Maritza Villanueva, quien apoyó al ex alcalde Manuel Añorve cuando éste compitió por la gubernatura. Era originario del poblado de El Arenal, cercano a Tres Palos y a Llano Largo, donde fue asesinado.

En otro caso, a las 3 de la mañana se reportó al número de emergencias 066 el asesinato de tres hombres en el fraccionamiento Marroquín y que cerca de ellos quedó un vehículo abandonado.

Apenas el sábado en la tarde, en la calle Tiberios de ese fraccionamiento, el albañil Isaac Arce, de 27 años, fue ejecutado.

Soldados, policías federales, estatales y municipales llegaron ayer a la calle Nerón, ubicada atrás de la empresa de vehículos Dodge, de la avenida Cuauhtémoc, y encontraron a los tres hombres asesinados a balazos.

Dos de las víctimas fueron halladas entre la banqueta y la calle, mientras que el tercero quedó adentro de un vehículo sedán blanco, con placas de circulación HFU-4885.

Durante las diligencias realizadas por un agente del Ministerio Público y peritos de la Fiscalía Regional, se hallaron 11 casquillos percutidos calibre 9 milímetros regados en la calle.

Por la tarde, los tres cuerpos fueron reclamados ante el Ministerio Público por sus familiares.

Uno de los ejecutados se llamó Diego Armando Zequeida Irra, de 29 años, quien trabajaba como tablajero, el otro Cristian de Jesús Román, de 23 años, y el último Alejandro Espinoza Hernández, de 32 años.

El asesinato de otro hombre fue reportado a las 11 de la mañana en la colonia Cumbres de Figueroa, en la parte de atrás del Colegio La Salle.

Los agentes policiacos que llegaron a la calle Privada de La Loma y avenida México encontraron a un hombre tirado y con disparos en la cabeza, amarrado con un mecate de las muñecas de las manos y huellas de tortura.

Según versiones policiacas, personas armadas a bordo de un vehículo, sin precisar el modelo, soltaron a la víctima, de unos 25 años, y le dispararon por la espalda.

La víctima vestía un short azul marino con una playera del mismo color; durante las diligencias del Ministerio Público se encontraron casquillos percutidos calibre 9 milímetros y 38 súper.

A las 8 de la noche se reportó un vehículo abandonado y con un cuerpo en la cajuela en el bulevar de Las Naciones, por el poblado de La Poza.

Los agentes policiacos que llegaron al bulevar, por donde se ubican la gasolinera y un Oxxo, y encontraron un vehículo Tsuru blanco parado en la vía.

Al revisar los agentes el automóvil en la cajuela encontraron a un hombre encima de una bolsa negra de plástico, con las manos amarradas hacia atrás.

La víctima, se informó, tenía disparos en el rostro y al parecer estaba degollada, los agresores le dejaron encima una cartulina blanca con un narcomensaje el cual señalaba: “Esto me pasó por andar robando y extorsionando por ordenes del Erizo y del CF y del Correcaminos, sigan mi ejemplo”.

Una hora después, una mujer fue asesinada en la colonia La Laja, por la iglesia San Nicolás de Bary, y le dejaron también un narcomensaje.

Policías federales y del estado llegaron a la calle Retorno de los Amates, en dicha colonia, y encontraron a una mujer sentada en la banqueta, recargada en una pared y con dos disparos en el rostro.

Cerca de la víctima, de unos 25 años, estaba una cartulina verde fluorescente con un mensaje en el que se leía, según las autoridades: “Esto me pasó por morder la manos que me mató el hambre. Att: La Gallina o el 9”, allí también había un ramo de flores blancas y una bolsa de plástico azul.

En el lugar, los agentes encontraron dos casquillos percutidos, uno de ellos calibre 9 milímetros y otro de 380.

Con esta mujer asesinada, en 10 días van siete, y entre las víctimas hay calcinadas, ejecutadas a balazos y desmembradas.

Finalmente, el cuerpo de una persona, de la cual no se precisó el sexo, fue hallado adentro de un tambo de plástico con cemento en el poblado de San Pedro Las Playas.

Según el informe policiaco, a las 8 de la noche se reportó a las autoridades que en esa zona había un tambo blanco con cemento del que escurría sangre.

Los agentes llegaron a dicho poblado, frente al panteón en la carretera nacional Acapulco-Pinotepa, y encontraron el tambo de plástico blanco y adentro el cuerpo de una persona de la que no se informó el sexo debido a que estaba cubierto con cemento.

El tambo de plástico fue trasladado al Servicio Médico Forense (Semefo) para extraer el cadáver.

TRANSPORTISTAS INCENDIAN VEHÍCULOS

Integrantes de la Confederación de Organizaciones y Sitios de Transportistas del Estado de Guerrero (COSTEG) atacaron con palos, machetes, varillas y tubos a choferes de la Coordinadora Estatal de Transportistas Independientes de Guerrero (CETIG) que se encontraban en el plantón del Zócalo de esta ciudad, hirieron a nueve personas, incendiaron seis vehículos y vandalizaron otros 39.

La COSTEG es encabezada por Inocente Mojica Peña, quien fue director de Gobernación del Ayuntamiento de Chilpancingo, y es señalado por el líder de la CETIG, Juan Mendoza Tapia, como integrante del crimen organizado, luego de que un chofer de su organización asesinó a otro en mayo.

Mojica Peña anunció que hoy se parará todo el transporte en la ciudad, dijo que no van a circular taxis, Urvan ni mixtas.

La irrupción de ayer en el centro de la ciudad fue cuatro horas después de que integrantes de la CETIG revisaban combis para detectar piratas sobre la avenida Benito Juárez, golpearon a dos choferes de la COSTEG, y destruyeron una Urvan que llevaba pasajeros.

Fueron heridas nueve personas de su organización, de las cuales dos resultaron graves, una recibió 14 puntadas en la cabeza, otra ocho puntadas en el labio inferior, y las demás tienen fracturas en brazos y pies, informó el dirigente Juan Mendoza.

Choferes y líderes de 70 organizaciones de transportistas de Chilpancingo entraron violentamente al plantón de maestros que apoyan a las familias de los 43 normalistas desaparecidos, en busca de los choferes de la CETIG.

A las 2:49 de la tarde más de 500 choferes afines a la COSTEG marcharon desde el mercado Baltazar R, Leyva Mancilla, donde desde el domingo colocaron un filtro de revisión en contra de unidades sin permiso. En su caminata se pararon en el parque Bicentenario y otra vez en la alameda Granados Maldonado.

En esta segunda parada los manifestantes cortaron una rama de un árbol que después usaron en contra de los de la CETIG, mientras otros despegaron un tubo de un bote de basura.

Los choferes y líderes se dividieron en dos partes, unos caminaron por el andador Zapata y otros por la avenida Benito Juárez, se unieron en la calle Francisco I. Madero e ingresaron juntos al Zócalo capitalino a las 3:17 de la tarde, donde golpearon a los choferes de la CETIG.

Durante su marcha, el grupo de choque de transportistas provocaron temor, los transeúntes los evitaban y los dueños de los negocios de ambas calles por las que pasaron cerraron.

Ya en el Zócalo arremetieron contra todo a su paso, golpearon las carpas donde duermen maestros, y cortaron los cables de los que se sujetan los techos de las tiendas de campaña.

Los pocos integrantes de la CETIG que estaban en el plantón lanzaron piedras y cohetes para tratar de inhibir la agresión, pero sólo provocaron que aumentara el nivel de violencia de los choferes de la COSTEG.

Con palos de hachas que compraron en el mercado, los agresores golpearon al menos a nueve personas en la cabeza, tórax y piernas y pedían a los reporteros que no los grabaran ni les tomaran fotos.

Tras las agresiones, amarraron de los pies a los heridos y los acostaron bocabajo en la rampa de acceso al Zócalo.

La sangre brotaba de las cabezas de los nueve trasportistas de la CETIG sometidos, mientras los atacantes les gritaban que los quemarían vivos, y que eso se lo “habían ganado” por llegar a la ciudad.

Al lugar llegaron algunos familiares de los heridos pero no permitieron que los auxiliaran, y amenazaban que si intentaban hacer algo irían en contra de ellos.

Durante el ataque algunos de los choferes de la CETIG escaparon, pero minutos después regresaron para auxiliar a sus compañeros, uno gritó que “la guerra no está perdida”.

A los heridos los mantuvieron más de 30 minutos en el piso, hasta que llegó una ambulancia de Protección Civil del estado, pero ante su llegada, ningún integrante de la COSTEG se hizo responsable y todos abandonaron el lugar.

En la plancha del Zócalo estaban estacionados 45 vehículos, siete eran taxis, 29 eran Urvan y nueve automóviles particulares.

En la irrupción incendiaron seis carros, una camioneta de la Secretaría de Salud, otro particular y tres urvans de la CETIG.

A la plancha del Zócalo capitalino llegaron dos camiones de bomberos a controlar las llamas, ya que se corría el riesgo de que los carros explotaran porque los integrantes de la COSTEG perforaron los tanques de gasolina.

Ahí llegó el líder de la COSTEG, Inocente Mojica, quien dijo que cada parte se haga responsable de sus actos, que él se haría cargo de lo suyo, a pesar de que “ya no pudimos llegar a tiempo para evitarlo”.

A pesar de que no marchó con los choferes, estuvo en la reunión previa a la marcha y dijo que no pudo hacer nada por detener a los choferes de su organización, “cada quien es responsable de sus actos… a cada acción hay una reacción”.

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Redacción/SinEmbargo

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