A pesar de que los sismólogos aún no pueden pronosticar un movimiento telúrico esta propuesta debe ser considerada porque “en la brecha de Guerrero hay energía suficiente para generar un sismo tectónico, que tiene que ver con la interacción de dichas placas monumentales”, aseveró el investigador a través de un comunicado.

Ciudad de México, 20 de septiembre (SinEmbargo).- Un científico del Instituto Politécnico Nacional (IPN) consideró ampliar el número de sensores sísmicos en la región de la costa de Guerrero para conocer los movimientos telúricos, como el del pasado 19 de septiembre del 2017.

Fernando Angulo Brown, profesor e investigador de la Escuela Superior de Física y Matemáticas (ESFM), informó que en la brecha de Guerrero, que va de Zihuatanejo hasta Acapulco, no se han registrado sismos mayores a 7.5 grados en la escala de Richter en más de 100 años por ese motivo la región cuenta con suficiente energía para otro movimiento telúrico.

Por ese motivo consideró que es necesario ampliar el número de sensores en dicha región, especialmente en la estructura plana de la Placa de Cocos (llamada flat slab), epicentro del sismo de hace tres años.

“Las interfases de estas dos placas, son muy heterogéneas, tienen muchas asperezas, promontorios (elevaciones rocosas) y depresiones. Ese deslizamiento no es suave ni uniforme, sino que eventualmente se atora en muchos puntos, sobre todo donde están las asperezas grandes; esto es lo que ocasiona los sismos”, detalló.

Brown reconoció el trabajo del Sistema de Alerta Sísmica del país, sin embargo, consideró que es “necesario dotarlo de una red más amplia de estaciones”.

A pesar de que los sismólogos aún no pueden pronosticar un movimiento telúrico esta propuesta debe ser considerada porque ” en la brecha de Guerrero hay energía suficiente para generar un sismo tectónico, que tiene que ver con la interacción de dichas placas monumentales”, aseveró el investigador a través de un comunicado.