Un taller, una carpintería, una sastrería, el taller de un zapatero. Negocios únicos e irrepetibles que no se encuentran en un centro comercial. Negocios que se han sustraído a la globalización. Negocios de barrio que dan un sentido de identidad y de comunidad. Lugares que esconden cariño y dan soluciones, espacios para encontrarse con los vecinos y sentir que en un barrio cada ciudadano tiene un rincón personal.
Por Nicolás Alvarado
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